Capítulo 11: Amigas para todo.




Narrado por Viir ---------------------------------------

Desde que llegó Mireya, vi que tenía la cabeza en otra parte. Somos amigas, la conozco y lo sabía perfectamente. Algo había pasado. Las demás también lo notaron, me di cuenta en un cruce de miradas un tanto extraño que echamos antes de que nos sirvieran el postre. En cuanto acabamos de comer, nos disculpamos ante los demás y las 4 nos fuimos a nuestra habitación. Nos sentamos en el sofá y miré a Mireya.
Yo: Bueno, Mire, ¿nos vas a decir qué te pasa?
Mire: Chicas... han pasado muchas cosas. ¿Me prometéis que no os vais a reír de mí?
Todas asentimos
Mel: Cariño, ¿desde cuándo hacen eso las amigas? Sabes que puedes contárnoslo todo.
Yo: Claro tía, después de todo lo que hicisteis por mi cuando lo de Marcos, si estoy con él es gracias a ti especialmente. Cuéntanos. – le puse una mano en la rodilla y dejé que hablase.-

Narrado por Mire ------------------------------------------

Allí estaban mis amigas, las quiero mucho. Les conté todo lo que había pasado con Justin, todas las dudas que rondaban en mi cabeza, todas las preguntas que no cesaban de reprimirme, les hablé de mis sentimientos, de lo que Justin significa para mi.

Vero: Mireya... Justin es un chico. Famoso o no, es un chico. Y aquí estamos todas para ayudarte con él. Nosotras lo queremos mucho y lo sabes, pero cielo, nunca habíamos pensado en él de la misma manera que tú.
Mel: Así es, tía ve a por todas. Vale que él tiene novia y todo eso... pero si amases a un chico normal con novia iríamos a por él de todos modos. Arriésgate y veremos si sigue queriendo a Selena o no. Por lo que nos has contado, te dijo esta mañana que las cosas no estaban muy bien en su cabeza, así que creo que está confundido, sea por lo que sea. Es el momento.
Vir: Sí, estoy con ellas. Mire, estás enamorada de un chico. Es lo más normal del mundo. Lamento que sea de este chico, que es precisamente difícil, pero sé que si todo sale bien es el mejor chico del mundo. Ya verás como todo va sobre ruedas si no te bloqueas a ti misma.
 Yo estaba en ese momento anonadada. Tenían razón. Nada ni nadie puede detenerme cuando me propongo algo, y así fue. Me propuse amar a Justin sin barreras.
Yo: chicas... no sé como se lo voy a decir... tal vez tarde mucho. Pero se lo diré y se lo demostraré. Os quiero, gracias por todo buenorras – me reí y todas compartimos un abrazo y unas risas –
Pasamos el resto de la tarde viendo la tele esperando a que Justin acabase las visitas, demás entrevistas y reuniones. Sin darnos cuenta ya eran las 9 y 35 y llamaron  a la puerta. Era Fredo.
Fredo: ¡Hola chicas! Justin está por acabar la última reunión, ¿os venís a la habitación y vemos una película todos juntos? – nos sonrío –
Mel: ¡Claro! Vamos – agarró a Viir del brazo que a su vez agarró a Vero que me agarró  a mi – Cadena humana, weeee.
Fredo: Estáis locas – se rió y entramos seguidas de él en su habitación, donde nos esperaban Ryan, Carmen y Pattie, -
Vir: ¡Hola mamá! – después de saludar a los presentes, igual que Viir, nos sentamos las 4 a los pies del sofá donde estaban los demás –
Estaba por empezar la película cuando Justin llegó con Kenny y entraron.
Justin: Hola – enseñó una sonrisa – Veo que hay noche de cine por aquí... bueno pensaba en pasear un rato antes de dormir – Pattie escudriñó el cejo mirando a Justin que se encogió de hombros. - ¿Alguien me acompaña? – me dirigió la mirada –
Vero me miró fijamente y supe que estaba gritándome mentalmente que me fuese con él. Asentí.
Yo: Si-Si quieres puedo ir contigo, yo tampoco tengo muchas ganas de ver la tele.
Justin: Swagg – me ayudó a levantarme y tras despedirnos y salir seguidos de la mirada de todos, me cogió de la mano. –
Aguardamos silencio hasta que llegamos al ascensor.
Justin: Gracias por acompañarme de nuevo, tenía ganas de tomar el aire. – yo asentí y entramos en el ascensor siguiendo el proceso de antes –
Cuando llegamos a la azotea nos sentamos en el suelo, ya era de noche y el cielo estaba oscuro, las estrellas salían poco a poco y la luna brillaba en lo más alto.
Yo: Es precioso –susurré. Entonces un poquito de viento me hizo tiritar y lamentarme de llevar solo una camiseta. –
Justin: sí... ¿tienes frío? – me abrazó y me mantuvo entre sus brazos –
Yo: Ya no, gracias Justin. – sonreí y me quedé agazapada en sus brazos que me rodeaban –
Justin: Mireya... he estado pensando en lo que hablamos antes. – mi corazón empezó a latir más deprisa. No podría hablar otra vez del accidental o no tan accidental “te amo” no tenía claro por qué había dicho eso y no estaba preparada para oír un “lo siento creo que te has pensado mal” –
Yo: ¿Has tenido tiempo para pensar? Uoo – intenté quitarle fuego al asunto.-
Justin: No, bueno sí, pero porque cuando uno se ena-carraspeó fuerte- porque lo pasé genial aquí antes. – Asentí y entonces siguió hablando – he estado pensando en lo que me dijiste de que no tienes novio y estas enamorada de alguien y... ¿entonces nunca has tenido novio? –preguntó extrañado –
Yo: Ah. Pues no... ¿Por qué te extraña tanto?
Justin: Porque una chica tan preciosa como tú tendría que haber tenido cien novios ya. Que no lo hayas tenido porque eres fiel a tus sentimientos, por difíciles que sean, es muy bonito – sonrió de nuevo y miró al cielo-
Yo: - estaba un tanto sorprendida de su respuesta y me limité a darle las gracias.-

Después de eso no hablamos nada más, estábamos bien en silencio, yo entre su brazos y los dos mirando al cielo. Cuando miró el reloj vimos lo rápido que pasaba el tiempo cuando estábamos allí arriba, ya eran casi las 11. La película habría acabado y los demás estarían preocupados. Decidimos bajar, aún en silencio y cogidos de la mano. Llegamos al ascensor y entramos. Pasó el rato, pero no llegamos a nuestra planta. Oh Dios. Juraría que llevábamos al menos 5 minutos con la lucecita indicadora de planta parada en la planta 13 y con las puertas del ascensor cerradas. Mierda. Estábamos encerrados. Miré a Justin y vi que también se había dado cuenta y estaba un poco pálido.

Yo: Justin ¿estás bien? – me preocupé enseguida-
Justin: No. No estoy bien. Mire, esto no se mueve. –Se pegó más a mí y me sujetó del brazo.-
Yo: Ya... esto... Justin, aún hay luz, no va a pasar nada. Enseguida se empezará a mover otra vez, será un fallo técnico que enseguida repararán. Suponiendo que se hayan dado cuenta... – no tendría que haber añadido lo último. Justin empezó a palidecer más-
Justin: Voy a llamar por teléfono ahora mismo. – Abrió el teléfono y se paró – Joder, no hay cobertura.
Yo: - me estaba empezando a poner bastante nerviosa y no sabía que decir para ayudarlo. ¿Qué se supone que hay que hacer cuando te quedas encerrada en el ascensor con el amor de tu vida que además es un famoso internacional claustrofóbico? Me di cuenta que no podía hacer más que transmitir calma como a una persona normal. – Justin, tranquilo, enseguida lo arreglan, sentémonos mientras. – Lo cogí de la mano y lo obligué a sentarse a mi lado. Aún tenía su mano aprisionándome el brazo y carraspeé – Esto... me vas a dejar sin circulación en el brazo.
Justin: Lo siento, Oh my gosh, ¿no te parece que las paredes se juntan? – vale, tenía que hacer algo y ya. Lo miré a los ojos y le obligué a mirarme –
Yo: Todo va a ir bien, no se juntan. Estamos igual que antes. Parados y con luz. No pasa nada. – Vi que seguía mirándome a los ojos y solo logré descifrar cariño y emoción detrás de ese marrón chocolate precioso. –
Justin asintió y siguió mirándome a los ojos, cuando quise darme cuenta, solo nos separaban unos centímetros. Vi que ahora Justin me miraba los labios. ¿Estaba pensando hacer lo que yo creía? Oh no. Nunca he besado a nadie. ¿Cómo puedo pensar que Justin Bieber me va a besar? Puf soy tonta. Antes de que pudiese seguir pensando sus labios se posaron en los míos. Su mano se metió entre mi pelo sujetándome la cabeza y con la otra seguía sujetándome el brazo. Tenía los ojos cerrados, pero aún sentía el calor de sus labios en los míos. Él estaba tan dulce... no movía la boca. Simplemente ahí estaban sus labios en los míos, unidos como si fuésemos una sola persona. Me mordió el labio inferior y cuando abrí los ojos seguía mirándome Antes de que pudiésemos separarnos, la luz cambió de planta y un ligero movimiento nos indicó que de nuevo se movía el ascensor. Se separó con cuidado y ninguno de los dos dijo nada. Cuando llegamos a nuestra planta, salimos aún cogidos de la mano. Delante de la puerta de mi habitación se acercó a mi oído y entonces me susurró.
Justin: Lo siento. No tendría que haber hecho nada, estaba nervioso y el impulso me pudo. – juraría que estaba rojo, pero no podía verlo bien porque estaba demasiado cerca. Como respuesta no se me ocurrió nada mejor que acercarme y juntar nuestros labios una vez más. Pude ver en su mirada antes de besarlo, que no solo había sido presa de los nervios, había aún un atisbo de amor que me sonrojó y me derritió. Fue un beso dulce, como él, y corto. Me aparté azorada y él, con una sonrisa en la cara me dio las buenas noches y se fue a su habitación. Cuando yo entré en la mía, estaban las chicas durmiendo, o eso creía, porque nada más abrir el armario y sacar mi pijama para cambiarme, se sentaron en la cama y me acribillaron a preguntas. Les conté por encima lo que había pasado. Omitiendo todo lo que vi en la mirada del Biebs y lo suaves que estaban sus labios. Tras contentarlas y cambiarme, me acurruqué en mi cama al lado de Mel y me dormí enseguida pensando en él. En él. Por primera vez, Selena no acudió a mi mente después de pensar en mi amor por él.

---------------------------------------------------------------

Es el segundo capítulo de la mini-maratón. Espero que os haya gustado y que sepáis que sois las mejores lectoras <3 Un besazo. No os olvidéis de: Pedir siguiente por twitter @LittleSwagJBieb o aquí dejando el nombre de vuestro twitter, si eres nuevo lector o lectora por favor DEJA un comentario con tu twitter (o tuenti en caso de que no tengas lo primero) y si queréis y tenéis tiempo recomendad la novela! GRACIAS POR VUESTRO TIEMPO.

No hay comentarios:

Publicar un comentario