Narrado
por Mireya -------------------------------------
Como
siempre, fui la primera en levantarme. Eran las 6 de la mañana pero aún
teníamos que ducharnos, vestirnos y plancharnos el pelo antes de que Fredo a
las 7 viniera a por nosotras. Me levanté
y fui al cuarto de baño a pegarme una ducha rápido de 5 minutos, simplemente
para despejarme. Vaya cara tenía esa mañana... tenía unas ojeras tremendas de
no haber dormido en 2 días. Aunque por suerte las conseguí tapar con un poco de
maquillaje, no me eché mucho porque prefiero ir siempre natural. Cuando salí
del baño envuelta en una toalla morada las demás ya se habían levantado y
charlaban animadamente. Sí, las toallas de la habitación eran moradas y supuse
que no serían así todos los días para todos los clientes. Por turnos fueron
entrando en el baño y cada una se vistió así: Yo llevaba esto:
Virginia
llevaba esto:
Mel
llevaba esto:
Vero
llevaba esto:
Total,
que íbamos todas monísimas, ropa informal mona para encajar bien con el resto
del team sin pasarse de mega arregladas. Me acabé de arreglar el pelo y
llamaron a la puerta.
Narrado
por Vero -----------------------------------
Salí
del dormitorio donde las demás acababan de arreglarse y abrí la puerta. Allí
estaba Fredo, igual de radiante que siempre:
Alfredo:
¡Buenos días Vero! ¿Cómo habéis dormido?
Yo:
¡Hola Fredo! Te acuerdas de mi nombre jiji... – estaba flipada, se había
acordado... aunque llegados a este punto, no era eso lo que más me sorprendía -
Nosotras hemos dormido bien, no mucho pero bien ¿y vosotros?
Alfredo:
¡Genial! Me encanta España – las demás salieron de la habitación y tras un
abrazo a cada una, Fredo siguió hablando- Ayer Justin llegó a las 3 y pico de
la madrugada y aún así el aeropuerto estaba a rebosar de gente, por desgracia
tuvimos que salir por una puerta trasera por motivos de seguridad según la
policía de allí. Ahora vamos a la habitación de Justin, allí están él y Ryan
esperandoos para desayunar, dentro de 1 hora y 40 tenemos que irnos a una rueda
de prensa en la sala de conferencias de abajo ¿vale? – todas asentimos emocionadas
– Por cierto Virginia, voy a avisar a tu madre, después puede charlar sobre
todo esto con Pattie, que acabará de arreglarse también en breve e irá a su
habitación.
Vir:
Perfecto, muchas gracias por todo Fredo, eres muy atento – esbozó una enorme
sonrisa que Fredo le devolvió y tras dejarnos en la puerta de Justin, se fue
como anteriormente había dicho a avisar a Carmen –
Narrado
por Mireya -----------------------------------
Fredo
llamó a la puerta y se fue. Al cabo de unos minutos nos abrió Ryan, oh Dios, oh
Dios, oh Dios, Ryan Good delante de mi, y a unos metros estaría Justin. Si no
estaba muerta estaba a punto.
Ryan G:
Hola chicas, pasad tranquilas y nos presentamos –sonrió y nos dejo paso-
Vero:
tú-tú-tú eres Ryan ¿verdad? – le abrazó ante la sorpresa de Ryan que seguía con
una sonrisa en la cara y pasó.- Te
quiero tío, gracias por todo lo que haces por Justin.
Viir y
Mel asintieron al comentario de Vero y tras abrazar a Ryan entraron en la
habitación. Era mi turno, no sabía como actuar porque de nuevo estaba
nerviosísima y a punto de hiperventilar. Abracé a Ryan con una sonrisa tímida y
pasé. Vi a Justin. Allí estaba, sentado en la cama
con una sonrisa de oreja a oreja de esas a las que soy adicta. Las demás
estaban abrazandolo sin dejarle espacio vital. A mi se me nubló la mente de nuevo y como si estuviera en un
sueño abracé a Justin y le di un beso en la mejilla. ¿Se había ruborizado?
JAJAJAJclaro, mi amor platónico ruborizado por estar con tres chicas alrededor
y un simple beso mio. Nótese la ironia en ese “claro”. Tras unos minutos sin
decir nada y sin apartarnos de él, se decidió a hablar:
Justin:
Buenos días chicas. Soy Justin, en persona, ni Derek Bieber ni nada de eso
–siempre bromeando, cómo no... *-* - ¿Han dormido bien mis animalitos? Jajaja –
había vuelto a mencionar lo de los pijamas, obviamente se ve que no había
conocido a muchas fans en pijama.
Todas
asentimos con timidez, nos habíamos apartado un poco, pero ni por asomo tenía
Justin espacio de sobra para moverse un poquito. Todavía no le habíamos dicho
nuestros nombres.
Yo:
Justin, me llamo Mireya, gracias por todo lo que has cambiado en mi vida, eres
lo mejor que me ha pasado, la razón de que sonría todos los días, la razón de
que siga viviendo mis sueños y de que esté aquí hoy, la razón de que sea feliz
y estás en la mayor parte de mi corazón. Te quiero. – le solté todo esto de
carrerilla y las demás se quedaron alucinando, no pude evitarlo, lo abracé y se
me escaparon algunas lagrimillas... vaya paripé estaba montando delante suya.
Me
acarició el pelo y me dio un beso en la frente mientras me dijo flojito, como
solo él sabe “todo va a ir bien”. Y ahí, acurrucada entre los brazos de Justin
mientras me hablaba al oído lo supe bien, estoy totalmente enamorada de él. Y
para él, solo era una simple belieber que bailaría a su lado. Me apartó con
cuidado y las demás le soltaron rollos, como el mío, que no logré escuchar.
Tenía la mente en otra parte, en el calor que Justin trasmitía. En todo el rato
que las demás estuvieron hablando y abrazándolo, él no me soltó la mano. Cuando
ya habían pasado casi tres cuartos de hora desde que entramos:
Justin:
Muchas gracias por todo lo que habéis dicho, significa mucho para mi. Si sigo
aquí cantando es por todas vosotras, por mis beliebers, porque me habéis
ayudado a vivir mi sueño y a sacar sonrisas en todo el mundo. – sonrió y tras
una breve pausa mientras nos secábamos las últimas lágrimas – Esta es la última
vez que lloráis por mi ¿vale? Tenéis unas sonrisas preciosas, y os quiero ver
felices de estar aquí cumpliendo vuestro sueño junto al mío. Por cierto, antes
de que se haga más tarde ¿qué quereis de desayunar? – me soltó la mano y se
revolvió el pelo. Dios, me iba a volver loca. –
Ryan:
Justin tú lo de siempre ¿no? – Ryan, casi me olvidaba de él, había estado todo
el rato al margen al lado de nosotras con una sonrisa de emoción. –
Justin:
Yeah, un zumo de naranja y huevos con bacon y patatas fritas. ¿Y vosotras? –
nos dedicó una mirada preciosa –
Mel:
mmm... nosotras... bueno estamos acostumbradas a desayunar menos jiji... un
vaso de leche y una tostada con mantequilla por favor. – Mel había llorado
igual que nosotras, había aceptado por fin que era Belieber. También fue la
primera en serenarse y poder hablar con normalidad –
Viir:
Yo igual por favor – sonrió –
Vero:
¡Yo también please!
Yo:
Igual para mi Ryan, gracias. –me miró y con una sonrisa descolgó el teléfono y
pidió a recepción todo lo que le habíamos encargado –
Ryan G:
Ya está, no tardarán mucho.
Justin:
Swaag. – nos miró - Qué poco coméis por España ¿eh? Jaja, cuando vengáis a Los
Ángeles para prepararnos vais a tener que comer más o se os agotarán las
energías. – como vio que aún no eramos capaces de articular palabra siguió
hablando – allí contamos ya con 3 bailarines que han pasado las audiciones. Una
chica de 16 que se llama Alice y que os caerá genial, un chico de 17 que se
llama Ian y es majísimo y otro chico que se llama Dylan de 17 y también es
legal – entonces, nosotras eramos las más pequeñas... puaf qué vergüenza. – ¿Cuántos
años tenéis vosotras? Creo que Fredo no me lo dijo, disculpad.
Vero:
tenemos 15 años. Melisa y yo cumplimos 16 dentro de un mes, los días 12 y 15,
Virgina los cumple a principios de octubre y Mireya a finales de octubre. –
esbozó una enorme sonrisa deslumbrante, qué sonrisa más bonita, ojalá yo me
pareciera a ella. –
Llamaron a la puerta, seguramente con el desayuno, y
mientras todos se levantaron a abrir y a coger las cosas, vi que Mel estaba
ausente desde que Justin había hablado. Cuando nos encontramos a solas unos
minutos le pregunté:
Yo:
Mel, ¿estás bien? ¿Qué te ocurre?
Mel:
Estoy bien... es solo que... ¿has escuchado a Justin? Ha dicho Dylan, ese
nombre me trae demasiados recuerdos... déjalo. Gracias, ya estoy mejor cariño.
Yo
asentí como pude y empecé a recordar. Es verdad, Dylan, su marcha fue un golpe
duro para todas hace casi un año. Pero para Mel, su novia, fue mucho más duro
como es lógico. Desde entonces Mel no ha salido con ningún chico en serio.
Aunque de todas maneras, no podemos ponernos así cada vez que digan ese nombre.
Sonreí de nuevo y cogí de la mano a Mel arrastrándola hasta el salón donde los
demás acababan de soltar las cosas del desayuno.
Tras el
arrebato extraño que había montado delante de Justin, me prometi intentar actuar
con normalidad y tratarlo como una persona normal, como él siempre pedía que lo
tratasen. No lo hice del todo mal, estuvimos charlando todo el desayuno
animadamente entre todos sobre nuestras vidas antes de venir a conocerlo y
sobre lo que haríamos en LA. Justin es muy majo, no solo lo sabía ya, sino que
además lo he comprobado en persona, es el mejor. Cuando estábamos recogiendo
las sobras llamaron a la puerta. Fredo como siempre justo a tiempo. La madre de
Vir y Pattie estaban fuera de la puerta con él, y sinceramente, Carmen parecía
haber congeniado perfectamente con Pattie, pues estaban las dos sonriendo y
hablando. Antes de poder pensar algo más, me avalancé sobre Pattie seguida de
las demás a darle un fuerte abrazo.
Esta
vez habló Viir:
Vir:
Gracias por todo lo que has luchado por hacer feliz a Justin, te queremos. –
las demás, siguiendo ya la rutina de agradecimientos, asentimos y nos apartamos
un poco. –
Pattie:
¡Oh! Chicas muchas gracias a vosotras, - miró a Vir- vaya, tu eres la hija de
Carmen ¿no? Te pareces un montón. – Virginia se sonrojó y asintió –
Carmen:
Virginia, anda que me avisas de qué ibais a hacer, que ha venido por la mañana
Alfredo y me ha pillado con una cara de dormida... –suspiró, seguidamente nos
entró la risa a todas y apareció Justin por detrás –
Justin:
¡Hola mamá! – le abrazó aún más fuerte que nosotras y le dio un beso en la
mejilla. Qué cariñoso es este bobo que se encarga de robar mi corazón... –
Fredo:
Bueno chicas y chicos de todas las edades y lugares, tenemos que bajar ya a la
entrevista, Dan está ya afinando la guitarra para el mini recital que harás
después a la salida del hotel, Justin. – al principio estaba intentando hacer
gracia otra vez, cómo siempre al igual que Justin. Vaya dos, pero yo aún tenía
la impresión de estar soñando.-
Bajamos
deprisa y cuando entramos en la sala, llena hasta las trancas de periodistas de
todas las cadenas, Justin, Ryan y Moshe, nueva incorporación que estaba
esperando en la puerta, recorrieron todo el pasillo y se sentaron en unas sillas
sobre un escenario. Los demás nos quedamos en la entrada mientras Justin
resolvía algunas cuestiones que le iban proponiendo. Se notaba que estaba
acostumbrado. Él siempre respondía con una sonrisa, aunque para nada parecida
con la que nos respondía a nosotras, y con una nota de seguridad en su tono de
voz. Los periodistas de España siempre me han parecido demasiado entrometidos.
Preguntan siempre por temas del corazón y por temas económicos, cuestiones
personales, en lugar de preguntas comunes que se hacen a gente de la industria
de la música. Ahí fue cuando recordé que Justin estaba pillado. Jelena. Jelena.
Jelena. Me lo recordé a mi misma unas cuantas veces. Selena era mi ídolo
femenino, y para nada intentaría ligar con su novio. Bah, ni que Justin se
fuera a fijar en mi para algo. Me reí para mi misma y reparé en que las demás
estaban saliendo por la puerta.
Yo: ¿A
dónde vais, Vir? – le susurré-
Vir: Lo
acabamos de decir tía, estás en la inopia. Vamos a recepción que nos estará
esperando el resto del Team. – asentí y la seguí-
Cuando
llegamos a recepción ...
-------------------------------------------------------------------------------
Preciosas! ¿Os ha gustado? Como veis he subido 2 capítulos por el retraso, lo siento. Muchas Gracias por leer, y lo de siempre: Pedid siguiente por @LittleSwagJbieb o aquí (dejando el nombre de vuestro twitter para que pueda avisaros) si no teneis twitter dejad vuestro tuenti y os agrego y aviso, recomendad mi novela si podéis y si eres nueva lectora/lector dime tu twitter que pueda avisarte del siguiente capítulo cuando lo suba :D Os love.

