Capítulo 8: Justin Drew Bieber Mallete.




Narrado por Mireya -------------------------------------

Como siempre, fui la primera en levantarme. Eran las 6 de la mañana pero aún teníamos que ducharnos, vestirnos y plancharnos el pelo antes de que Fredo a las 7 viniera a  por nosotras. Me levanté y fui al cuarto de baño a pegarme una ducha rápido de 5 minutos, simplemente para despejarme. Vaya cara tenía esa mañana... tenía unas ojeras tremendas de no haber dormido en 2 días. Aunque por suerte las conseguí tapar con un poco de maquillaje, no me eché mucho porque prefiero ir siempre natural. Cuando salí del baño envuelta en una toalla morada las demás ya se habían levantado y charlaban animadamente. Sí, las toallas de la habitación eran moradas y supuse que no serían así todos los días para todos los clientes. Por turnos fueron entrando en el baño y cada una se vistió así: Yo llevaba esto: 
Virginia llevaba esto: 
Mel llevaba esto: 
Vero llevaba esto: 

Total, que íbamos todas monísimas, ropa informal mona para encajar bien con el resto del team sin pasarse de mega arregladas. Me acabé de arreglar el pelo y llamaron a la puerta.

Narrado por Vero -----------------------------------

Salí del dormitorio donde las demás acababan de arreglarse y abrí la puerta. Allí estaba Fredo, igual de radiante que siempre:
Alfredo: ¡Buenos días Vero! ¿Cómo habéis dormido?
Yo: ¡Hola Fredo! Te acuerdas de mi nombre jiji... – estaba flipada, se había acordado... aunque llegados a este punto, no era eso lo que más me sorprendía - Nosotras hemos dormido bien, no mucho pero bien ¿y vosotros?
Alfredo: ¡Genial! Me encanta España – las demás salieron de la habitación y tras un abrazo a cada una, Fredo siguió hablando- Ayer Justin llegó a las 3 y pico de la madrugada y aún así el aeropuerto estaba a rebosar de gente, por desgracia tuvimos que salir por una puerta trasera por motivos de seguridad según la policía de allí. Ahora vamos a la habitación de Justin, allí están él y Ryan esperandoos para desayunar, dentro de 1 hora y 40 tenemos que irnos a una rueda de prensa en la sala de conferencias de abajo ¿vale? – todas asentimos emocionadas – Por cierto Virginia, voy a avisar a tu madre, después puede charlar sobre todo esto con Pattie, que acabará de arreglarse también en breve e irá a su habitación.
Vir: Perfecto, muchas gracias por todo Fredo, eres muy atento – esbozó una enorme sonrisa que Fredo le devolvió y tras dejarnos en la puerta de Justin, se fue como anteriormente había dicho a avisar a Carmen –

Narrado por Mireya -----------------------------------

Fredo llamó a la puerta y se fue. Al cabo de unos minutos nos abrió Ryan, oh Dios, oh Dios, oh Dios, Ryan Good delante de mi, y a unos metros estaría Justin. Si no estaba muerta estaba a punto.
Ryan G: Hola chicas, pasad tranquilas y nos presentamos –sonrió y nos dejo paso-
Vero: tú-tú-tú eres Ryan ¿verdad? – le abrazó ante la sorpresa de Ryan que seguía con una sonrisa en la cara y pasó.-  Te quiero tío, gracias por todo lo que haces por Justin.
Viir y Mel asintieron al comentario de Vero y tras abrazar a Ryan entraron en la habitación. Era mi turno, no sabía como actuar porque de nuevo estaba nerviosísima y a punto de hiperventilar. Abracé a Ryan con una sonrisa tímida y pasé. Vi a Justin. Allí estaba, sentado en la cama con una sonrisa de oreja a oreja de esas a las que soy adicta. Las demás estaban abrazandolo sin dejarle espacio vital. A mi se me nubló  la mente de nuevo y como si estuviera en un sueño abracé a Justin y le di un beso en la mejilla. ¿Se había ruborizado? JAJAJAJclaro, mi amor platónico ruborizado por estar con tres chicas alrededor y un simple beso mio. Nótese la ironia en ese “claro”. Tras unos minutos sin decir nada y sin apartarnos de él, se decidió a hablar:
Justin: Buenos días chicas. Soy Justin, en persona, ni Derek Bieber ni nada de eso –siempre bromeando, cómo no... *-* - ¿Han dormido bien mis animalitos? Jajaja – había vuelto a mencionar lo de los pijamas, obviamente se ve que no había conocido a muchas fans en pijama.
Todas asentimos con timidez, nos habíamos apartado un poco, pero ni por asomo tenía Justin espacio de sobra para moverse un poquito. Todavía no le habíamos dicho nuestros nombres.
Yo: Justin, me llamo Mireya, gracias por todo lo que has cambiado en mi vida, eres lo mejor que me ha pasado, la razón de que sonría todos los días, la razón de que siga viviendo mis sueños y de que esté aquí hoy, la razón de que sea feliz y estás en la mayor parte de mi corazón. Te quiero. – le solté todo esto de carrerilla y las demás se quedaron alucinando, no pude evitarlo, lo abracé y se me escaparon algunas lagrimillas... vaya paripé estaba montando delante suya.
Me acarició el pelo y me dio un beso en la frente mientras me dijo flojito, como solo él sabe “todo va a ir bien”. Y ahí, acurrucada entre los brazos de Justin mientras me hablaba al oído lo supe bien, estoy totalmente enamorada de él. Y para él, solo era una simple belieber que bailaría a su lado. Me apartó con cuidado y las demás le soltaron rollos, como el mío, que no logré escuchar. Tenía la mente en otra parte, en el calor que Justin trasmitía. En todo el rato que las demás estuvieron hablando y abrazándolo, él no me soltó la mano. Cuando ya habían pasado casi tres cuartos de hora desde que entramos:
Justin: Muchas gracias por todo lo que habéis dicho, significa mucho para mi. Si sigo aquí cantando es por todas vosotras, por mis beliebers, porque me habéis ayudado a vivir mi sueño y a sacar sonrisas en todo el mundo. – sonrió y tras una breve pausa mientras nos secábamos las últimas lágrimas – Esta es la última vez que lloráis por mi ¿vale? Tenéis unas sonrisas preciosas, y os quiero ver felices de estar aquí cumpliendo vuestro sueño junto al mío. Por cierto, antes de que se haga más tarde ¿qué quereis de desayunar? – me soltó la mano y se revolvió el pelo. Dios, me iba a volver loca. –
Ryan: Justin tú lo de siempre ¿no? – Ryan, casi me olvidaba de él, había estado todo el rato al margen al lado de nosotras con una sonrisa de emoción. –
Justin: Yeah, un zumo de naranja y huevos con bacon y patatas fritas. ¿Y vosotras? – nos dedicó una mirada preciosa –
Mel: mmm... nosotras... bueno estamos acostumbradas a desayunar menos jiji... un vaso de leche y una tostada con mantequilla por favor. – Mel había llorado igual que nosotras, había aceptado por fin que era Belieber. También fue la primera en serenarse y poder hablar con normalidad –
Viir: Yo igual por favor – sonrió –
Vero: ¡Yo también please!
Yo: Igual para mi Ryan, gracias. –me miró y con una sonrisa descolgó el teléfono y pidió a recepción todo lo que le habíamos encargado –
Ryan G: Ya está, no tardarán mucho.
Justin: Swaag. – nos miró - Qué poco coméis por España ¿eh? Jaja, cuando vengáis a Los Ángeles para prepararnos vais a tener que comer más o se os agotarán las energías. – como vio que aún no eramos capaces de articular palabra siguió hablando – allí contamos ya con 3 bailarines que han pasado las audiciones. Una chica de 16 que se llama Alice y que os caerá genial, un chico de 17 que se llama Ian y es majísimo y otro chico que se llama Dylan de 17 y también es legal – entonces, nosotras eramos las más pequeñas... puaf qué vergüenza. – ¿Cuántos años tenéis vosotras? Creo que Fredo no me lo dijo, disculpad.
Vero: tenemos 15 años. Melisa y yo cumplimos 16 dentro de un mes, los días 12 y 15, Virgina los cumple a principios de octubre y Mireya a finales de octubre. – esbozó una enorme sonrisa deslumbrante, qué sonrisa más bonita, ojalá yo me pareciera a ella. –
Llamaron  a la puerta, seguramente con el desayuno, y mientras todos se levantaron a abrir y a coger las cosas, vi que Mel estaba ausente desde que Justin había hablado. Cuando nos encontramos a solas unos minutos le pregunté:
Yo: Mel, ¿estás bien? ¿Qué te ocurre?
Mel: Estoy bien... es solo que... ¿has escuchado a Justin? Ha dicho Dylan, ese nombre me trae demasiados recuerdos... déjalo. Gracias, ya estoy mejor cariño.
Yo asentí como pude y empecé a recordar. Es verdad, Dylan, su marcha fue un golpe duro para todas hace casi un año. Pero para Mel, su novia, fue mucho más duro como es lógico. Desde entonces Mel no ha salido con ningún chico en serio. Aunque de todas maneras, no podemos ponernos así cada vez que digan ese nombre. Sonreí de nuevo y cogí de la mano a Mel arrastrándola hasta el salón donde los demás acababan de soltar las cosas del desayuno.
Tras el arrebato extraño que había montado delante de Justin, me prometi intentar actuar con normalidad y tratarlo como una persona normal, como él siempre pedía que lo tratasen. No lo hice del todo mal, estuvimos charlando todo el desayuno animadamente entre todos sobre nuestras vidas antes de venir a conocerlo y sobre lo que haríamos en LA. Justin es muy majo, no solo lo sabía ya, sino que además lo he comprobado en persona, es el mejor. Cuando estábamos recogiendo las sobras llamaron a la puerta. Fredo como siempre justo a tiempo. La madre de Vir y Pattie estaban fuera de la puerta con él, y sinceramente, Carmen parecía haber congeniado perfectamente con Pattie, pues estaban las dos sonriendo y hablando. Antes de poder pensar algo más, me avalancé sobre Pattie seguida de las demás a darle un fuerte abrazo.
Esta vez habló Viir:
Vir: Gracias por todo lo que has luchado por hacer feliz a Justin, te queremos. – las demás, siguiendo ya la rutina de agradecimientos, asentimos y nos apartamos un poco. –
Pattie: ¡Oh! Chicas muchas gracias a vosotras, - miró a Vir- vaya, tu eres la hija de Carmen ¿no? Te pareces un montón. – Virginia se sonrojó  y asintió –
Carmen: Virginia, anda que me avisas de qué ibais a hacer, que ha venido por la mañana Alfredo y me ha pillado con una cara de dormida... –suspiró, seguidamente nos entró la risa a todas y apareció Justin por detrás –
Justin: ¡Hola mamá! – le abrazó aún más fuerte que nosotras y le dio un beso en la mejilla. Qué cariñoso es este bobo que se encarga de robar mi corazón... –
Fredo: Bueno chicas y chicos de todas las edades y lugares, tenemos que bajar ya a la entrevista, Dan está ya afinando la guitarra para el mini recital que harás después a la salida del hotel, Justin. – al principio estaba intentando hacer gracia otra vez, cómo siempre al igual que Justin. Vaya dos, pero yo aún tenía la impresión de estar soñando.-
Bajamos deprisa y cuando entramos en la sala, llena hasta las trancas de periodistas de todas las cadenas, Justin, Ryan y Moshe, nueva incorporación que estaba esperando en la puerta, recorrieron todo el pasillo y se sentaron en unas sillas sobre un escenario. Los demás nos quedamos en la entrada mientras Justin resolvía algunas cuestiones que le iban proponiendo. Se notaba que estaba acostumbrado. Él siempre respondía con una sonrisa, aunque para nada parecida con la que nos respondía a nosotras, y con una nota de seguridad en su tono de voz. Los periodistas de España siempre me han parecido demasiado entrometidos. Preguntan siempre por temas del corazón y por temas económicos, cuestiones personales, en lugar de preguntas comunes que se hacen a gente de la industria de la música. Ahí fue cuando recordé que Justin estaba pillado. Jelena. Jelena. Jelena. Me lo recordé a mi misma unas cuantas veces. Selena era mi ídolo femenino, y para nada intentaría ligar con su novio. Bah, ni que Justin se fuera a fijar en mi para algo. Me reí para mi misma y reparé en que las demás estaban saliendo por la puerta.
Yo: ¿A dónde vais, Vir? – le susurré-
Vir: Lo acabamos de decir tía, estás en la inopia. Vamos a recepción que nos estará esperando el resto del Team. – asentí y la seguí-
Cuando llegamos a recepción ...

-------------------------------------------------------------------------------

Preciosas! ¿Os ha gustado? Como veis he subido 2 capítulos por el retraso, lo siento. Muchas Gracias por leer, y lo de siempre: Pedid siguiente por @LittleSwagJbieb o aquí (dejando el nombre de vuestro twitter para que pueda avisaros) si no teneis twitter dejad vuestro tuenti y os agrego y aviso, recomendad mi novela si podéis y si eres nueva lectora/lector dime tu twitter que pueda avisarte del siguiente capítulo cuando lo suba :D Os love.

Capítulo 7: Madrid y muchos sueños por cumplirse.




Narrado por Mireya ---------------------------------------

Llevaba todo el día nerviosa tirándome de los pelos. Por fin los días habían pasado y ya era 24 de agosto. A la mañana siguiente a las 8 y media cogeríamos mis amigas y yo un vuelo hacia Madrid, donde nos reencontraríamos con Fredo y conoceríamos a Justin, cumpliendo nuestro sueño. La última semana no había visto apenas a las chicas, Vero sé que estuvo con sus padres pasando los últimos días antes de irnos, Virginia por su parte... bueno, no es que me alegre mucho pero al final volvió con Marcos y se han pasado todos estos días juntos demasiado cariñosos. Espero que no haya hecho nada de lo que se pueda arrepentir después. Mel, ha pasado estos días con su abuela y sus padres, despidiéndose de todo el pueblo y ocupada comprando ropa para el viaje. Yo pasé todos esos largos e interminables días con mi familia, los iba a echar muchísimo de menos y lo habíamos pasado bien juntos, pero esto de estar a tan solo unos dias de cumplir tu sueño... puf, estoy nerviosísima. 
Ya eran las 11 de la noche, antes de acostarme comprobé que todo estaba en la maleta. Íbamos solo 3 días pero había metido ropa al menos para una semana. Quería estar totalmente perfecta dependiendo de la situación para Justin. Estaba cansada así que me fui a la cama pronto con la esperanza de dormir. Ni por suerte. No pegué ojo en toda la santa noche. Por mi cabeza no dejaba de pensar que, aunque fuera a conocer a Justin, él no se fijaría en una chica como yo. Nuestra relación se limitaría a los ensayos y... bah a pesar de esto estaba totalmente feliz. Lo vería todos los días, yo... no sé cómo explicar lo que sentía en esos momentos.
Al fin sonó el despertador. Genial. Me levante de un salto de la cama, me vestí con lo que preparé el día anterior : 
No era para nada arreglado porque Justin no llegaría hasta el día siguiente y ...¿para qué o quién estar mona en un avión? Me despedí de toda mi familia con lágrimas en los ojos y... adiós pueblecito perdido de la mano de Dios. Eran las 7 y media cuando Viir y su madre llegaron en un taxi a la puerta de mi casa, ya habían recogido a las demás. Tampoco iban muy arregladas. Al llegar al aeropuerto me di cuenta de que todas estábamos llorando, a excepción de la madre de Viir, Carmen, que parecía super feliz.
Tras pasar un montón de controles y un montón mas grande aun de puertas, embarcamos. Yo me senté con Vero, y Viir, Mel y la señora Carmen iban detrás. Al lado de Vero se sentó un chico de unos veintitantos muy mono, entablamos más o menos amistad, ya que el vuelo tardaba 3 horas. A mi de todas maneras se me hizo eterno. Cuando llegamos por fin a Madrid tuve la impresión de estar en un sueño. Al salir del aeropuerto, que era enorme, y llegar al centro de Madrid mientras el taxi buscaba nuestro hotel, pude comprobar lo grande que era la ciudad. Había gente de todas las edades y colapsaciones de gente en todas partes. Miré el reloj antes de entrar en el hotel, ya eran 12 de la mañana. El hotel, de 5 estrellas, tenía un gran vestíbulo precioso y dentro los trabajadores nos hablaron a todas de “usted”. Qué cambio de aires en comparación con nuestras vidas anteriores.
Llegamos a nuestras suits, teníamos 2 , una en la que dormiría Carmen y una en la que dormiríamos las demás. La nuestra era tremendamente grande; había un gran salón con 2 sofás donde cabrían al menos 6 personas y con  una televisión que ocupaba la mitad de la pared, una habitación enorme con dos camas de matrimonio y un armario gigante y un baño con espacio de sobra y con una bañera grande con jacuzzi. Me encantó. Pasamos el resto de la tarde abriendo el equipaje y paseando por el hotel. Si yo había echado demasiada ropa, las demás aún habían echado más.  En total tendríamos ropa para 1 mes, y eso que repito, solo íbamos a pasar 4 dias y 3 noches. Preguntamos en recepción la habitación en la que se alojaría Justin, y cuando dijimos nuestros nombres, al fin nos dio la “información confidencial que no nos importaba”. Flipé, iba a estar en la misma planta que nosotras, y para más alucine, a partir de las 11 de la noche, la planta entera estaría alquilada para él, su equipo y nosotras. Pensé que estas confianzas, además de las pedazo de habitaciones, se deberían a Fredo. Se ve que le caímos bien y vio el tipo de chicas que somos. Me alegré, al mejor amigo de mi amor platónico, al que conocería además en unas horas, le caía bien. De película, todo totalmente era de película.
Nos fuimos a dormir temprano, y cada una contó en su twitter lo alucinante que era el hotel. Yo dormí con Mel, mientras que Vir y Vero dormirían en la otra cama. Todas quisimos ponernos nuestros pijamas de animales. Sí, fue un volunto que nos dio hace tiempo y nos compramos pijamas de pantalón corto y camiseta de tirantes iguales pero con dibujitos de animales diferentes. El mío tenía ranitas, el de Mel vaquitas, el de Vero tenía unos cerditos muy monos y el de Viir tenía pajaritos amarillos. Nos gustaba hacer el tonto, por si no se nota, pero además es que esos animalitos eran tan monos... ¿a quién no le gustan los pijamas cuquis? Y más si los llevas a juego con tus amigas jaja.
De repente, se escuchó un ruido muy fuerte en el pasillo. ¿Qué hora sería para eso? ¿Tan pronto había amanecido? Miré el reloj y vi que eran tan solo las 4 de la mañana. Las demás también se habían incorporado y nos preguntamos entre todas qué habría sido eso:
Mel: chicas, ¿qué mierda ha sido ese ruido que me ha despertado?
Yo: pues ni idea, - bostecé sin poder evitarlo- ¿miramos fuera a ver que ha pasado?
Vero: bueno... espero que no haya nadie porque tenemos unos pelos de psicópatas... – nos empezamos todas a reír y decidimos levantarnos a ver qué había provocado ese ruido –
Viir: Yo abro la puerta. – salimos al pasillo las cuatro de puntillas y la luz se acababa de apagar. ¿Por qué justo en ese momento? Miramos a la derecha y... la luz se encendió de nuevo –
Yo: chicas, no hay nadie, ¿quién va a ser? ¿Justin? ¿y nos va a ver con estas pintas? –miramos a la izquierda y – ¡AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAH!

Grité a más no poder sin poder evitarlo, pero es que las demás no se quedaron atrás. Justin estaba ahí, a dos puertas de la nuestra, con su maleta y Fredo y Ryan Good al lado. Dios, no podía creerlo, estaba a unos metros de mi, y ahora que lo pienso: Ahí estábamos las 4, en pijamas infantiles chillando como subnormales delante de Justin Bieber. Antes de que pudiésemos seguir gritando y despertar a todo el hotel, Justin vino. Sí, se acercó a mi, Mireya Medina Ruiz, y me tapó la boca. OH DIOS MIO, Justin estaba tocándome. Justin estaba al lado, respirando el mismo aire que yo. Justin estaba a unos centímetros de mi. ¡AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAH! En ese momento se me nubló la mente, no podía pensar, dejé de gritar, las demás también pararon cuando Justin se puso el dedo índice en la boca para indicar silencio. Detrás vi que Fredo y Ryan se reían. A mi me pareció de todo menos cómica la escena. Bueno sí, era graciosa... e incómoda la situación. Cuando nos callamos totalmente Justin habló en inglés, que entendimos a la perfección gracias a que por suerte, el único instituto que había en mi pueblo era bilingüe y por tanto hablábamos inglés todo el rato.
Justin- Chicas, no griteis por favor – me apartó la mano de la boca y sonrió de esa manera que solo él sabe- Es tarde, mañana hablaremos de todo, pero ahora todos deberíamos descansar ¿vale preciosas?
Todas asentimos con la cabeza como pudimos y nos abalanzamos sobre Justin para abrazarlo. Correspondió a cada uno de los abrazos y de los besos en la mejilla que le dimos y tras darnos otro mega abrazo a todas en conjunto se despidió:
Justin: Lo siento, pero de verdad que es tarde, mañana podríamos desayunar juntos ¿no? – seguía sonriendo a pesar de lo tarde que era, siempre igual, animando a la gente y transmitiendo esa alegría y ese entusiasmo, lo quiero.- Por cierto, bonitos pijamas – nos guiñó y tras revolverme el pelo se metió en su habitación seguido de Ryan. –
Fredo se acercó y tras darnos un abrazo a todas, que seguíamos eclipsadas, nos dijo una hora para levantarnos y se fue.
Lo normal sería decir que nos fuimos a dormir tal como dijeron, pero no sería la verdad. Entramos en la habitación y nos pusimos a intercambiar pensamientos que nos interrumpiamos las unas a las otras:
Yo: me ha tocado el pelo, me ha tocado el pelo
Vir: me ha dicho preciosa, me ha abrazado
Mel: Oh Dios, me habéis pegado la bieber-fever.
Vero: me ha dado un beso en la mejilla, Justin Bieber me ha dado un beso en la mejilla
Yo: me ha tocado la boca y me ha dado un beso en la mejilla
Mel: ha dicho que le gusta mi pijama
Vir: ¿cómo puede mi madre seguir durmiendo?
Vero: Me ha abrazado, me ha abrazado

Tras aproximadamente 15 minutos de conversaciones sin coherencia, nos reímos a carcajadas pensando que Justin nos había visto con pelos de loca y pijamas de niñas chicas. Mi mente seguía sin responder como debía, y sin asimilar muy bien todavía qué acababa de pasar, me dormí. Las demás también lo consiguieron, al menos lo parecía, pero no dormimos mucho más de 3 horas porque a las 7 de la mañana se pasaría Fredo por nuestra habitación para llevarnos a la habitación de Justin a desayunar. Nos traerían lo que quisiéramos, pero por puras medidas de seguridad, bajar al comedor normal era imposible.

A la mañana siguiente...

-----------------------------------------------------------------
Preciosas! ¿Os ha gustado? Muchas Gracias por leer, y lo de siempre: Pedid siguiente por @LittleSwagJbieb o aquí (dejando el nombre de vuestro twitter para que pueda avisaros) si no teneis twitter dejad vuestro tuenti y os agrego y aviso, recomendad mi novela si podéis y si eres nueva lectora/lector dime tu twitter que pueda avisarte del siguiente capítulo cuando lo suba :D Os love.

Capítulo 6: Ojos que no ven, corazón que no siente




Las 11:47. Casi la 12 de la mañana cuando al fin me desperté. Había dormido demasiado así que desayuné y me vestí lo más rápido posible. Tenía que hablar con Marcos cuanto antes mejor. Al final me vestí así: 

Y a las 12 y media ya estaba saliendo por la puerta de mi casa. Estaba muy nerviosa, para qué negarlo, pero sabía que si él podía soportar esto demostraría a todas las demás que de verdad me quería. Ensimismada en mis pensamientos llegué al parque, miré por todas partes pero allí solo había unos cuantos niños chicos con sus padres y un grupo de chicas de mi edad. Marta, Bárbara y Andrea, sí, Andrea estaba entre ellas. En aquel grupito solo faltaba Miriam. Me invadió una fuerza que me exigía acercarme a ella y dejarla calva. ¿Qué digo? ¿En serio he llegado a pensar eso? Yo nunca he sido así de violenta sin embargo no pude evitar sentirme furiosa. En ese momento no fue nada fácil pero decidí pasar de largo y evitar las miradas de arriba abajo que me echaban esas pijas asquerosas. Cuando pude pensar con más claridad imaginé que Marcos se habría puesto enfermo y por eso no habría ido a practicar aquella mañana. Él nunca faltaba a los entrenamientos matutinos con el grupo a no ser que ocurriera algo importante o que estuviera enfermo, sin embargo ayer se le veía bien... bueno, iría a su casa a ver qué le pasaba y con esta excusa podría contarle lo que de verdad me llevaba a hablar con él.

Narrado por Mel -------------------------

¿Qué día es hoy? Puaf, últimamente no me entero de nada, estoy metida en mis propio mundo de colores que me lleva a pensar que voy a hacerme famosa. No lo sabe nadie, pero mi sueño siempre ha sido triunfar como cantante. Sé que en apenas dos meses voy a cumplir 16, y que soy aún joven para eso pero... no puedo evitar pensar que esta experiencia rodeada de la industria de la música y del mismísimo Justin Bieber me cambiará la vida. Miré el reloj, ya son las 1 de la tarde. Me levanté a las 12 para empezar a hacer una lista con todo aquello que me tendría que llevar a Madrid. Ya quedaban solo 4 días y a mi me gusta preparar las cosas con antelación. No se me ocurrían más cosas así que encendí la televisión y puse MTV. Estaba Justin, su videoclip de ALAYLM. Dios... estaba precioso. Además, tengo que admitir que su voz es maravillosa. Me consigue arreglar los problemas y sacarme una sonrisa. No soy belieber porque no estoy tan locamente enamorada de él... pero sí que soy fan. Estaba emocionada y contenta con la idea de irme para siempre y dejar atrás esta vida. Echaría de menos a mis padres, claro que sí, sin embargo sé que ambos superarán enseguida mi marcha y yo, con el poco tiempo seguro que también. Siempre he sido muy independiente. A parte de ellos y de mi abuela, que siempre me ha ayudado en mis decisiones y me ha ayudado a confiar en mi, no tengo que despedirme de nadie más. No tengo novio, hace 7 meses dejé al que ha sido mi último novio serio. Se llamaba Dylan, es americano, de California. Llevaba viviendo en España desde que era pequeño pero, hace 7 meses antes de que empezase la segunda evaluación escolar, él tenía 17 años y se tuvo que ir a su país con su padre debido a la estúpida crisis que hay en España. Nos conocíamos desde los 6 o 7 años y siempre habíamos sido amigos. Cuando cumplí 14 y el cumplió los 16 me pidió salir. Estábamos hechos el uno para el otro, nos llevábamos genial y existía una complicidad entre nosotros difícil de explicar. Siempre es la distancia la que nos tiene que amargar la vida. No importa, nunca superaría esto, pero no dejaría que un amor adolescente acabara con mi vida amorosa. Esperaba que en esta gira, con el cambio de aires me enamorase de alguien especial y acabase por fin con mi imposible amor por él. Él había sido mi primer amor, difícil de olvidar entonces según todos. Me estoy desviando por las ramas, volviendo al asunto inicial: no sé cómo voy a aguantar 4 días hasta que nos vayamos.

Narrado por Virginia ----------------------------

Estoy nerviosa, muy nerviosa ¿he hecho bien al venir a su casa? No, no lo creo, ahora se pensará que soy una pesada. Pero si no venía, ¿cómo iba a explicarle todo lo que ha pasado? ¿por teléfono? Claro: “cariño quiero que sepas que te quiero, que me voy a hacer una gira por el mundo y que me esperes un año y medio, adiós!” No, definitivamente había hecho bien viniendo ha hablar con él.
Toqué al timbre y esperé.

Narrado por Marcos -----------------------------------

Virginia, bueno, la verdad que mi conciencia no estaba muy tranquila sabiendo que ella de verdad me quería y yo, ahora mismo estaba con Miriam, esta preciosa chica con este cuerpazo entre mis brazos. ¿Ha sonado el timbre? . Bah, me lo habré imaginado. Aparté mis labios de los de Miriam y mientras le acaricié la mejilla le dije al oído lo que ella ya sabía:
-Marcos: Vir no puede enterarse de esto cariño, si no se enfadaría porque todavía no ha superado nuestra ruptura y yo no puedo hacerle más daño, y ya sabes que sus amiguitas no dejarían de molestarnos
-Miriam: Ya lo sé cielo, es tan injusto que por esa mosquita muerta no podamos estar juntos...
-Marcos: Claro, es por eso, pero tranquila que algún día cuando yo este más preparado le contaré la verdad. – Miriam asentía, claro que ella no sabía que anteayer me había comido a besos a Andrea, una de sus amigas, y que nunca había roto con Virginia. No importaba demasiado, lo de Andrea fue un desliz, y entre Virginia y ella no se hablaban así que... –
Tocaron al timbre otra vez, no me lo había imaginado. Me levanté del sofá mientras agarraba de la mano a Miriam y le ayudaba a levantarse. Habíamos pasado toda la mañana juntos, entre besos y achuchones. Miriam me gustaba mucho y tenía un cuerpazo espectacular, sin embargo no tenía personalidad alguna. Era fácil engañarla. Virginia por su parte es guapa, no está mal de figura, y es una chica totalmente adorable. No quería hacerle daño pero... bueno, ojos que no ven corazón que no siente.
Abrí la puerta y, vaya hombre, hablando de la reina de Roma por la puerta asoma. Viir se me echó a los brazos y me abrazó con fuerza. Me encantaba esa chica, pero ella y muchas más. Las chicas son lo mejor que pisa la Tierra. Ahora solo esperaba que Miriam cumpliera su palabra y pensase que Vir no era más que una chica desorientada que no puede asimilar que hayamos cortado. Miriam no era para nada cruel así que lo entendió y actuó bien.

Narrado por Viir -----------------------------------------

Lo abracé con fuerza feliz de ver que no parecía estar mal y que por fin estábamos juntos. Cuando me separé un poco ví que Miriam estaba detrás ¿qué hacía ella allí? Antes de que pudiese preguntar algo ví como Miriam se acercó a Marcos y tras un beso en la mejilla y despedirse de ambos salió rápidamente.
Vir: Marcos, ¿qué hacía ella aquí?
Marcos: Cariño tranquilízate, ¿qué estuvimos hablando ayer? Que te quiero a ti. Había venido a preguntar unas dudas de Inglés. Tiene que recuperar en septiembre y no podía solucionar una cosa. – bueno, parecía creíble al menos.-
Vir: Ya... bueno no pasa nada, sois amigos ¿no? – sonreí, ¿qué podía pensar? ¿por qué era tan desconfiada? Seguramente decía la verdad... –
Marcos: Claro princesa – se acercó a darme un beso en la boca con suma delicadeza, fue corto pero yo no podía parar de sonreír. Marcos era tan mono... ¡y era mío! Al menos eso pensaba yo por aquella época –

 Narrado por Marcos --------------------------------------

Todo había salido bien, Viir se lo había tragado y ahora volvía a tenerla entre mis brazos para demostrarle lo que la quería. Claro que la quería, por eso era mi novia, pero también quería un poquito menos a otras chicas...
La cogí de la mano y la llevé al salón, le pregunté si quería algo para tomar pero me dijo que no y nos sentamos en el sofá de nuevo. Mis padres y mi hermana pequeña se habían ido durante toda la semana a casa de mi tía en Aragón para la visita anual, está lejos y como con 16 años ya me pueden dejar solo, pues me negué a acompañarlos dejándolos con la única posibilidad de marcharse sin mi. Aún tenía 5 días para disfrutar de mi casa solo... o con alguna chica. Miré a Vir, estaba guapísima, esos mini shorts me estaban volviendo loco. La acerqué a mi y comencé a besarla. Ella me seguía el juego. La estreché contra mi pecho y revolví mi mano en su pelo, olía genial. Miré el reloj y ví que era tarde, ya era casi la hora de comer así que a pesar de que lo único que me apetecía comerme era a ella a besos, me separé un poco y le ofrecí quedarse a comer conmigo.
Vir: No sé no sé... – me sacó la lengua, dios le gustaba provocarme – Bueno, tenemos que hablar de un tema... así que vale, espera que llame a mi madre. – eso me pilló por sorpresa, ¿qué querría hablar conmigo? Se levantó y a los 5 minutos volvió.- Perfect! Me han dicho que sí puedo. – se me acercó y tras darme un beso en la mejilla me preguntó que comeríamos –
Marcos: puuues... ¿qué te apetece amor? – estaba dubitativa así que antes de que dijera algo que hubiera que cocinar, cosa que no sabía, (me llevaba valiendo estos días de precocinados y servicio a domicilio), - podemos llamar a por comida chica ¿te parece?
Vir: ¡Vale! –me sonrió-

Me levanté junto a ella y tras coger mi móvil me fui a la cocina a pedir.

Narrado por Viir -----------------------------------

Me quedaría a comer junto a él, y así más tranquilamente le contaría el tema. No quería separarme de él, pero tenía que cumplir mi sueño. Cuando llamé a mi madre, por raro que parezca,  me dejó. Últimamente estaba de un ánimo genial.
Cuando volvió Marcos de la cocina y de hablar por teléfono, le abracé. Fue un impulso, tenía que contarle todo antes de que la noticia me comiera por dentro. Ahora fui yo la que lo cogí de la mano y lo sentó en el sofá. Me senté en sus rodillas y empecé a contarle lo sucedido desde que subimos el vídeo a Youtube.

Narrado por Marcos --------------------------------------

No podía creerlo, lo que me contaba Vir parecía sacado de una película. Con ella sentada encima no pude concentrarme muy bien, pero desde luego que pillé a la perfección lo que me dijo. Se haría famosa, se iría lejos durante un tiempo largo y todo ello en menos de 1 mes. Además dentro de 3 o 4 días de iba a Madrid, aunque esta vez volvería. ¿Qué podía decirle? Esto no me dejaba bien, la echaría de menos porque la quería mucho. Pero de esta manera tendría pista libre con Miriam y con algunas chicas más que entrasen en mi camino sin prisas por salir. Vi que ella tenía lágrimas en los ojos y la culpa me comía por dentro. Vale que no quería a ninguna chica lo suficiente como para dejar a las demás, pero ella sin duda era la mejor, no podía soportar que llorase y aún menos, por mi culpa. Por un momento estuve tentado de contarle la verdad, pero supe que eso solo fastidiaría las cosas, y como se iba a ir, seguramente ella se olvidaría de mi así que decidí decirle lo que ella quería oir en ese momento.
Marcos: Vamos cariño, no llores –le sequé las lágrimas con el pulgas y la abracé a mi- Todo va a ir bien ya verás, la distancia no podrá con nosotros... la gira esta pasa por España ¿no? Podremos vernos... además el Justino este viene por aquí a veces aún sin gira, seguro que nos vemos suficiente. No nos separaremos, siempre nos queda el e-mail, el teléfono... – la miré a los ojos. No se la veía convencida pero por lo menos intentaba esbozar una sonrisa.-
Vir: Yo... Marcos no sé. Todo esto es confuso, te quiero mucho y no quiero separarme de ti.
Marcos: Ni yo de ti cielo, pero debes cumplir tu sueño, oportunidades así no se presentan a toda la gente. – intentaba de corazón consolarla, no quería que estuviese así. Vuelvo a recordar que la quería. – Dale recuerdos al Chustin de mi parte ¿eh? – sonrió. Al fin lo conseguí.
Le aparté el pelo de la cara y la besé. Fue lleno de cariño y emoción, sería una de las últimas veces que vería a esta chica. Entonces tocaron al timbre.
Me aparté con cuidado y ella se levantó de encima para ir a sentarse a la mesa. Recogí la comida y le di un poco de propina al chico que la trajo. La comida transcurrió bastante animada, pero por mi cabeza solo pasaba un pensamiento: Esperaba que ella se olvidase de mi y no se tomara en serio estas falsas promesas, porque no quería hacerle más daño.

Narrado por Vir ---------------------------------

El mal rato había pasado, ya estábamos otra vez intentando superar los obstáculos y felices por ello. Después de comer y ayudarle a fregar los platos, estuvimos viendo pelis toda la tarde, los dos juntos, achuchados, entre besos y palabras bonitas. Al final llegó la hora de irme y con un besazo en los labios de esos que no se olvidan, me dijo adiós.
No tardé en llegar a casa, cambiarme y quedarme dormida mientras pensaba. ¿Por qué todos los problemas me pasan a mi? Estaba confundida pero si algo sabía es que no olvidaría a Marcos fácilmente.

---------------------------------------------------------------------------------------

Preciosas! ¿Os ha gustado? ¿Qué pensáis de la historia con Marcos? Muchas Gracias por leer, y decir lo de siempre: Pedid siguiente por @LittleSwagJbieb o aquí (dejando el nombre de vuestro twitter para que pueda avisaros), recomendad mi novela si podéis y si eres nueva lectora/lector dime tu twitter que pueda avisarte del siguiente capítulo cuando lo suba :D Os love.


Capítulo 5: ¡No quiero despedirme!




Cuando Fredo acabó de hablar , las 4 salimos de casa de Mel y nos dirigimos hacia su coche.

Narrado por Virginia -------------------------------

Oh Dios, iba a subirme a esa preciosidad y todos los chicos de mi pueblo me verían. Me iba a morir si Marcos me veía. Marcos es un chico que... bueno ocupa un lugar especial en mi corazón desde que lo conocí hace 3 años al entrar en el instituto. Es un chico genial y muy muy guapo, lleva el pelo estilo hair flip y suele vestir skater. Yo diría que es en plan chico tumblr. Hacía unos meses que nos traíamos un tonteo impresionante, pero me habían dicho las malas lenguas que en realidad él tonteaba con todas. Mis amigas pensaban que aquel chico de sonrisa encantadora era un capullo integral... pero fuera como fuese, había logrado robarme un trocito de mi corazón...
-Vero: Viir ! ¿Estás aquí? – vale, sí, volviendo al mundo real por favor.-
-Viir- sí jaja – me puse roja porque estaban todas mirándome con caras raras –lo siento chicas me distraje un poco.
-Fredo: jaja, no importa, cómo iba diciendo, entrad rápido o cerrarán la agencia de vuelos para cuando hayamos llegado. Todavía quedan vuestros padres – me guiñó un ojo y entro en el lugar de conductor –
Al final Mel entró en el asiento de delante antes de ofrecérnoslo, ella siempre fue muy dispuesta. Durante el trayecto a mi casa estuvimos charlando sobre el team Bieber. Fantástico, cuando llegásemos a Madrid conoceríamos a Dan, Ryan G. ,  Kenny, Moshe, Allison y Scrappy. Además de a Justin y a mi adorable segunda madre: Pattie.
Al llegar, Fredo aparcó el coche justo delante de la puerta y salimos todos rápido para mi casa. Mi madre recibió las noticias con mucha alegría, desde que se divorció de mi padre, suele tener la mente abierta y una seguridad abrumadora. Creo que en su caso el divorcio provocó un resultado positivo, mi madre es muy guapa y la verdad que a pesar de sus 34 años, se cuida muchísimo y le gusta maquillarse y vestirse bien. Cuando Fredo explicó que podría acompañarnos un adulto, mi madre se ofreció. Después de todo, a ella allí no le ataba nada, excepto yo con mi colegio y todos esos rollos, y ahora que me iría, se quedaría sola. Mire tenía 2 hermanos, así que sus padres no podrían acompañarnos. Los padres de Mel se pasaban el día trabajando y no tendrían tiempo, e igual pasaba con Vero. Supuse que al final ganaría mi madre el derecho de acompañarnos, me alegré mucho, es una mujer de espíritu joven y supe que nos lo pasaríamos en grande con ella. Igual pareció pensar Fredo, que cuando salimos de mi casa estuvo preguntando acerca de ella. Después de una serie de preguntas, un tanto larga, empecé a intuir que tal vez a Fredo le había interesado mi madre. Me empecé a reír en el coche como una loca pero cuando las demás me preguntaron les dije que era simplemente la emoción. Algún día les contaría lo que pensaba jaja...
De camino a casa de Vero hay que pasar por el parque, lugar dónde todos los chicos suelen hacer skate. Allí estaba Marcos, de espaldas, tan guapo como siempre, alrededor de todos sus amigos y... UN MOMENTO. Cuando avanzamos hacia delante pude verlo bien, estaba agarrando a Andrea del trasero mientras le metía la lengua hasta el fondo. Estaba segura, ni más ni menos con Andrea. Qué fuerte. Andrea es la típica “casta” que tiene que haber en todas las clases para fanfarronear con cuantos tíos se había liado en una semana. No podía ser, Marcos... puáf, en ese momento me pasaron de cosas por la cabeza...solo diré que ninguna de ellas fue buena y que en su mayoría eran despectivas. Antes de pasar el parque por completo, Marcos me vio, fue una mirada rápida pero pude ver que sus ojos se agrandaron de alucine. Me eché hacia atrás en el asiento y Mireya con cara de preocupación miró por la ventana, al ver el panorama no hizo falta que me hiciese ninguna pregunta, me abrazó y me susurró al oído que era un subnormal en potencia que no merecía nada de mi. Vale, no era eso lo que quería escuchar, pero la verdad es que me ayudó. Eso era él, un gilipuertas de mierda que tonteaba con todo el barrio. Tema zanjado, o eso creía al menos.
Los padres de Mire se alegraron un montón y entre bromas y bromas, nos despedimos hacia casa de Vero. Ellos tampoco se opusieron, aunque no pusieron mucho entusiasmo en enterarse de todos los detalles. Así eran ellos... todo a lo que se reducía su vida era al trabajo. En fin, cuando salimos Fredo nos llevó a la agencia de viajes, donde reservamos un vuelo para 5 personas el día 25 de agosto. Fredo nos reservó también 3 habitaciones para 3 días en el mismo hotel en el que se alojaría Justin durante dos noches. Total, que llegaríamos la noche anterior a la mañana en la que llegaría Justin y nos iríamos la misma mañana que él, aunque con destinos diferentes, después de dos noches de alojamiento. Todo iba sobre ruedas. Antes de despedirnos hasta la fecha, Fredo nos invitó a un refresco en una de las 2 únicas cafeterías del pueblo. Cómo ya os he dicho, vivíamos en un lugar patéticamente pequeño, aunque a él parecía gustarle la idea de que fuera así de concentrado todo. Mientras nos bebíamos algo fresquito, él estuvo super simpático con nosotras, nos contó experiencias con Justin, cosas locas que le habían pasado con las fans... No quería despedirme de él, aunque sabía que nos veríamos en poco tiempo. Acabé mi refresco lo más lento posible, y soltaba por la boca ocurrencias totalmente salidas de lugar tan solo para retrasar lo inevitable. Alfredo a todo esto se reía y mostraba su gran encanto y humor. Llegó la hora de irnos, y nos acompañó de vuelta a mi casa, dónde quería asegurarse de que mi madre se enterase de que habíamos llegado bien. No entendí mucho la situación pero asumí que estaría asociado a lo que antes había imaginado. ¿Llegaría Fredo a ser mi padrastro? JAJAJAJAJA No podía evitar pensar que eso era alocadamente raro, pero a su vez, posible. Que mal sonaba aquello, en serio, ¿Padrastro? Qué cosa más fea, preferí pensar que igual llegaba a ser el novio de mi madre. Sí, eso sonaba un poco mejor.
Nos despedimos con dos besos, a lo que Fredo quedó sonriente y entusiasmado. Los dos típicos besos españoles que en otros lados convierten en uno solo. Nos dijo que nos pusiésemos guapas y tras un gesto con la mano, salió echando leches en su “cool car”.
Nosotras también nos despedimos y yo me fui rápido a mi cuarto.
Cuando acabé de ponerme el pijama, bajé a cenar y mi madre, bueno... tampoco se quedó corta preguntando sobre Fredo. Vaya, parecía algo mutuo. Al irme a la cama, fue el momento en el que se me rompió el corazón. No lo pude evitar, empecé a llorar. No paraba de pasarme por la cabeza la imagen de Marcos con Andrea, y como de repente al verme, se había quedado paralizado. ¿Cómo se le ocurrió? En serio, no podía encajarlo en mi mente. Solo escuchar “Be alright” pudo lograr que me calmase y me durmiese. Al fin.
A la mañana siguiente me levanté temprano, y suponiendo que la única chica derpierta a estas horas sería Mire, decidí ir a su casa en busca de distracción a mis pensamientos. Me vestí así, quería ir guapa para que Marcos viera lo que se había perdido:
 De camino a su casa hay que pasar por el parque, aunque a esas horas, supuse que no habría nadie. Supuse mal. Marcos estaba allí, con su skate. Solo. No sé qué haría, pero cuando me vio se me acercó rápidamente. Quise darme la vuelta y salir corriendo, pero me agarró de las muñecas y me obligó a mirarlo. Caí en la trampa de mirar sus preciosos ojos verdes tan profundos que parecía que podrías perderte en ellos.
-Marcos: Vir, por favor no te vayas. Necesito hablar contigo. –me miraba fijamente-
-Yo: Tal vez yo no quiera hablar contigo ¿sabes? Ah por cierto, ¿qué tal las babas de esa?- no pude evitarlo, los ojos se me empezaron a llenar de lágrimas, aunque me negaba a soltar alguna delante de este idiota.-
Marcos: Joder, lo siento mucho Vir, lo hice sin pensar. En serio, te quiero a ti. Por cierto, estás arrebatadoramente guapísima hoy.-me miró de arriba abajo y me acercó a él-
Yo: Claro, -“lo siento mucho, te quiero a ti”- dije poniendo voz ridícula e imitándolo- ¿pero qué te crees? ¿Qué me acabo de caer del limbo?
Marcos: no lo creo, pero del cielo es posible... – sonrió y... bueno me mataba. Cómo podía ser tan mentiroso, no podía resistirme a ese encanto, dentro de mi había dos partes que discutían. No podía decidir si creerlo o no. Todo el mundo tiene un desliz ¿no? Aunque claro, nadie lo tiene 1500 veces. -
Yo: mira, me tienes la cabeza loca. En serio, no entiendo nada. Dime una cosa, ¿con cuántas tías has estado en la última semana? –inquirí esperando una respuesta clara que pudiese demostrar su subnormalidad.-
Marcos: pues... mmm... con 4. – ya está, me iba a ir de allí antes de reventarle la nariz o ponerme a llorar como una cría.- no, espera cielo –oh dios, acababa de decirme cielo. peligro, peligro.- He estado con 4 chicas, pero solo eran amigas. ¿Quién era el tío ese del coche morado? Porque poniéndonos así me tengo que enfadar ¿no? – me lo dijo de forma tan natural y con esa sonrisa tan adorable que casi  CASI me dejo engañar –
Yo: puuues, mira él era un amigo, pero eso no es de tu incumbencia porque yo no le estaba comiendo la boca y tú, a Andrea sí.
Marcos: Viir, en serio, Andrea, puaf, no sé que me pasó. Me arrepiento mucho de todo, te quiero a ti, y solo a ti. –me acercó a él aún más y me agarró de la cintura, no podía resistirme y no podía apartarme por mucho que mi mente me decía que le metiese una torta YA.-
Yo: pu-pues no te creo.- titubeé, ahí estuvo mi perdición. Acercó su boca a la mía y... chás. Me besó, sí, lo hizo. Seguramente me estaba tragando todas las babas de la otra cerda, pero no me importó, me quedé paralizada incapaz de mover algo que no fuesen los labios. Él siguió besándome, cada vez más rápido y cada vez pegándome más a él. Bajó una mano hasta mis caderas y yo, dejándome llevar sin poder evitarlo enredé mi mano en su precioso pelo. Se apartó con mucho cuidado y me susurró al oído-
Marcos: ¿De verdad que no me crees? –esperaba mi respuesta, no pude hacer otra cosa, mi mente estaba totalmente colapsada por el beso, y mi corazón latía a mil por hora-
Yo: Sí, te creo Marcos. No me des otra sorpresa nunca más por favor.- mis ojos empezaron a soltar todas las lágrimas retenidas y él con mucho cuidado me las enjugó una a una.-
Después de todo, nos sentamos juntos en un banco durante una... ¿media hora? Sí, más o menos. Me despedí con una sonrisa de boba y él me devolvió la sonrisa y un pequeño beso. Sabía que probablemente me había equivocado al perdonarle pero, no podía hacer otra cosa mientras mi estúpido corazón siguiese así por él... como dice “Love me” : Soy una colgada del amor.(I’m just a sucker for love)
Llegué a casa de Mire un poco más tarde de lo previsto así que sus padres me ofrecieron quedarme a comer. Tuve tiempo de contarle todo lo que había pasado por activa y por pasiva, hasta que comprendí que había pasado por alto un gran detalle. ¿Cómo iba a decirle ahora a Marcos que tenía que irme a L.A en apenas unos días y que después estaría de gira por el mundo durante un año y medio? Vale, Mire y yo teníamos todo el día para pensarlo.

Narrado por Mire ---------------------------------------
Cuando Viir llegó a mi casa y me contó lo sucedido, bueno, me entraron ganas de matar al otro imbécil. Yo sabía que él no era de confianza; hacía dos semanas lo había visto con Bárbara, una chica con la que estuvo saliendo, en una actitud muy cariñosa. Y ahora, se atrevía a venir a intentar romperle de nuevo el corazón a mi mejor amiga. Por desgracia no podía hacer nada sino aconsejar a mi amiga, que estaba completamente enamorada. Al final decidió que al día siguiente iría a buscarlo para contarle todo lo que pasaría en nuestras vidas.
Tras hablarlo todo así, de esta manera, empecé a asimilar de verdad lo que nos iba a pasar. Nuestra vida daría un giro de 180 grados. Íbamos a dejar nuestro pueblo atrás, y con él toda nuestra familia, el instituto, los amigos... No me arrepentía de la decisión, por mucho que costara, al fin cumpliría mi sueño.
Virginia se despidió por la tarde noche y se fue a su casa, y antes de dormir me puse a ver “Never say Never”.

Narrado por Virginia -------------------------------------
Me fui a mi casa esperando consultar con mi almohada las palabras que le diría a Marcos al día siguiente. Y por fin, después de un día tan irreal, me dormí.

----------------------------------------------------------------------------------------------
  ¡Hellous!:3 ¿Os ha gustado amores? Siento haber tardado tanto en subir pero últimamente he estado ocupada grabando el vídeo para las audiciones reales del BT y tenía que ensayar y todo... Espero poder subir otra vez con más frecuencia. Muchas Gracias por leer, y decir lo de siempre: Pedid siguiente por @LittleSwagJbieb o aquí (dejando el nombre de vuestro twitter para que pueda avisaros), recomendad mi novela si podéis y si eres nueva lectora/lector dime tu twitter que pueda avisarte del siguiente capítulo cuando lo suba :D Os love.

Capítulo 4: Una visita especial.




Me estaba empezando a asustar así que decidí entrar cuando antes a mi casa, pero en ese momento la puerta se abrió y un tipo moreno de piel que concordaba con la descripción del tío que me  buscaba salió por ella. No sabía por qué pero su cara me resultaba familiar... Me saludó educadamente y antes de que pudiera hacer ninguna pregunta se presentó:
Xxx: Ah! Hola, tú debes de ser Melisa ¿no es así? Yo soy Alfredo.
Mel: Sí, soy yo. Espera, ¿Alfredo? ¿Alfredo Flores? ¿QUÉ? – Ya sí que sabía por qué me sonaba, es uno de los mejores amigos de Justin Bieber, y claro, las demás me habían enseñado montones de fotos de él. No podía creerlo, ¿ALFREDO FLORES EN MI CASA? Como buena amiga no podía dejar que se fuera sin que antes Viir, Mire y Vero hubieran podido hacerle fotos.
Alfredo: Sí, ese mismo. Pero puedes llamarme Fredo, de la otra manera queda muy de viejo ¿no crees? – me dijo con una gran sonrisa en la cara-
Mel: Yo-yo-yo-yo... –estaba empezando a hiperventilar por momentos, ¿cómo era eso posible?
Fredo: Tranquila cielo, ya he hablado con tu madre. Esta tarde volveré para que hablemos mejor, se trata del vídeo que hiciste con tus amigas, es genial. Llámalas y alrededor de las 7 nos veremos por aquí y podremos conocernos. –me guiñó un ojo mientras yo seguía pasmada delante de la puerta, salió como pudo y tras subirse al coche tan alucinante que había delante de mi casa, se fue.-

Esa situación no habría podido imaginarla de ningún modo en toda mi vida, en serio, era demasiado para mi. Entré en casa y mi madre me explicó que este tipo había llegado a mi casa preguntándole a todo el barrio por mí. Después de llegar le había contado a mi madre que vio nuestro vídeo y estaría muy interesado en hacer negocios con nosotras, tras unos minutos se había ido concretando una reunión aquí en mi casa con las demás unas horas más tarde.
Me precipité al teléfono y llamé una por una a casa de Mire, Vir y Vero para contarles TODO lo que había pasado.


Narrado por Mire ------------------------------------------------

Tras la llamada de Mel, pensé que todo esto, desde el vídeo hasta la aparición de Alfredo, era un sueño. Alfredo, sí, Alfredo Flores iba a conocerme en tan solo 6 horas. Después de comer, lo poco que me entró, fui a mi cuarto a pensar qué podía ponerme. Tras 2 horas haciendo cambios opté por esto: 


Me planché el pelo y me maquillé un poco. Muy poco en realidad, prefería ir siempre natural. Me conecté al Twitter y estuve hablando con mis hermanas hasta que fueron las 5 y media de la tarde. Amo twitter, es una forma de poder estar con gente que congenio totalmente y mantener contacto. No os voy a engañar, en la mayoría de los casos acabas entablando una amistad mayor a la que podrías entablar con cualquier persona que conozcas en persona. En twitter todo el mundo es simpático con todo el mundo y lo más importante y lo mejor, es que no te juzgan. Le conté por encima nuestra historia a Sara, una chica de Sevilla majísima con la que mantenía contacto desde hace meses. Es una chica genial con la que me puedo mostrar como soy y además siempre es muy positiva. También le conté lo que había ocurrido a Paula, a esta chica simplemente la adoro. Es una de esas personas que no paran de reír y de decir locuras, pero sobre todo, siempre está  ahí para animarme cuando estoy depre’ por algún motivo. Además estuve charlando sobre Justin con algunas beliebers amigas mías, como Laura, María, Estela... me contaron sobre todo buenas noticias. Al parecer dentro de unos 14 días, exactamente el 26 de Agosto, Justin vendría de visita a España para promocionar las entradas del Believe Tour y anunciar las fechas. El Believe Tour se sabía que empezaba en Septiembre, pero sin embargo por España no pasaba hasta Mayo. Super feliz de la vida, apagué el ordenador y me fui a casa de Viir, después iríamos a casa de Vero, y desde allí nos iríamos las 3 juntas a casa de Mel.
Estaba nerviosa, para qué mentir, pero Viir me esperaba en la puerta aún más nerviosa que yo. Llevaba puesto esto: 


Una vez que estuvimos juntas le conté la próxima visita de Justin, e intentamos relajarnos. Llamamos al timbre de Vero y al cabo de unos minutos, salió de su casa hiperventilando, diría yo que casi con espasmos. Iba genial, siempre me ha gustado su estilo:


Por el camino, ninguna de las 3 dijo una palabra. Cada una iba sumida en sus pensamientos. Por mi cabeza no dejaban de pasar los nombres de los tres hijos que algún día tendría con Justin (se llamarían Jerry, Avalanna y Justino). Los había decidido hace tiempo, cuando estuve segura de que Justin, aparte de mi ídolo, mi héroe y mi “novio”, es el amor de mi vida. Os reiréis, lo sé, pero es así. Las demás habían tenido ya algún que otro novio, aunque fuera poco tiempo. Yo sin embargo, aún no me había enamorado de ningún otro chico cuyo nombre no fuera Justin Drew Bieber Mallette. Así de injusta es la vida, había llegado hasta este punto. Estar loca de amor por un chico que no sabe de mi existencia, y posiblemente de la que nunca sepa. Pero después de todo lo que había pasado, había avanzado unos pocos pasos a mi favor... Justin sí sabía de mi existencia y me había llamado preciosa con swag. Además en exactamente 28 minutos conocería a su mejor amigo y a uno de los chicos que más adoro en el mundo. Alfredo.
Finalmente llegamos a casa de Melisa, eran las 7 menos 20 así que intentamos tranquilizarnos y poner las cosas claras antes de que llegase Alfredo. Melisa iba realmente guapa, siempre había sido la más “pija” por así decirlo de las tres. Llevaba puesto esto: 



Los minutos pasaban lentísimos, miré el reloj al menos 40 veces, y al fin, llamaron a la puerta. La madre de Mel fue a abrir la puerta y Alfredo entró guapísimo y en menos tiempo del que pueda contaros me avalancé sobre él para abrazarlo. Yo tenía una sonrisa en la cara más grande que el sol y Alfredo me siguió el abrazo y tras apartarme con cuidado abrazó a las demás que estaban justo detrás de mi con la boca abierta. Después de todos estos saludos, nos sentamos en el gran sofá de cuero blanco que preside el salón de Mel y Alfredo empezó a hablar:
Fredo: Hola chicas, veo que todas me conocéis – se rió un poco- Podéis llamarme Fredo de ahora en adelante – sonrió y bueno, ¿de ahora en adelante? Me iba a dar un mini ataque ahí mismo, eso significaba que nos volveríamos a ver. Oh Dios mío.- Si no me equivoco tú eres Mel – la señaló y le guiñó el ojo- Y vosotras Verónica , Virginia y Mireya – nos señaló a cada una mientras íbamos asintiendo... Oh Dios, Fredo sabía mi nombre –
Viir: ¿Vamos a conocer a Justin? –preguntó casi gritando mientras interrumpía a Fredo, todas las miramos a la vez con los ojos abiertos y se excusó- lo siento... no podía aguantar más.
Fredo: -se empezó a reír más fuerte- Sí, claro que lo conoceréis si todo marcha bien. Pero vamos por partes. - ¿HOLA? ¿Nos acababa de decir que lo conoceríamos y quería calma en la habitación? Lo que habría en breves es una ambulancia como siguiera así. –
Mel: Vale, bueno... – le costaba hablar, yo lo notaba. Estaba igual de nerviosa por conocer a Justin que nosotras. – Continúa Fredo – esbozó una sonrisa como pudo –
Fredo: Ajá, bueno he visto vuestro vídeo... y dentro de poco son las audiciones de baile del Believe Tour,  de hecho ya hay gente mandando vídeos. – se pausó y esperó a que todas respirásemos. Creo que se había dado cuenta de lo frágil que estaba la situación y me avergoncé un poco – Bien, pues vengo a proponeros la opción de que seáis bailarinas en toda la gira de Justin. También me ayudaréis a escoger bailarines compañeros tras ver todos los vídeo que la gente está mandando. ¿Qué os parece?
Vir, Mel,Vero y yo gritamos a la vez: ¡GENIAL!
Fredo: perfecto, entonces después me gustaría hablar con vuestros padres por supuesto. Un adulto podrá venir con vosotras, tendréis todos los gastos pagados y tendréis un contrato de 1 año y medio, que es lo que dura el Believe Tour. – sonrió enormemente, y esa sonrisa me encantaba porque era la que también animaba a Justin siempre. - ¡Ah! Por cierto chicas, tenéis instituto por lo que tengo entendido así que... ahí no hay otro modo de hacer las cosas. Tendréis un profesor particular que os dará las clases todos los días de gira, a vosotras y a aquellos bailarines que tampoco se hayan graduado aún. Lo siento. - ¿Estaba de broma? Eso era lo que menos me importaba, soportar unas clases unas horas... bah, a cambio ¡vería a Justin todos los días durante un año y medio! – Bueno chicas, yo debo aún aclarar unas cosas por aquí por el país antes de que Justin llegue, que como sabréis será dentro de poco. El día que llegue quiero que vengáis a Madrid para conocerlo y ver que tal todo. Tiene ganas de conoceros por cierto, jaja. Se quedará aquí dos días y después me iré con él. No nos podremos volver  a ver hasta que empiece la gira, por desgracia. Pero me encargaré de mandaros los billetes de avión para que vengáis a L.A. unos días antes. Allí tendremos tiempo de prepararlo todo y haremos el primer concierto. ¿Tenéis experiencia de haber actuado en directo antes? – tras ver las caras de alucinadas que teníamos nos sonrió – no os preocupéis preciosas, todo va a ir bien y despacio. Si me permitís me gustaría hablar con todos vuestros padres y me podéis acompañar a sacar los billetes de avión a Madrid para confirmar la fecha en la que nos veremos. ¿sí? – todas asentimos y acto después Alfredo se levantó y salió del comedor a hablar con la madre de Mel, que se había mantenido fuera de la conversación hasta ahora. –

Ninguna de nosotras dijo nada durante todo el rato que permanecimos allí. Estábamos aún asimilando las oportunidades que tendríamos. Cuando Fredo acabó de hablar, las 4 salimos de casa de Mel y ...

--------------------------------------------------------------------------------------------------------
 ¡HOLA! Espero que os haya gustado preciosas, siento la tardanza pero por algunos problemillas de tiempo no pude subir el capítulo antes, para compensaros este es un poco más largo. ¡Pedid SIGUIENTE si os ha gustado y recomendad la novela por favor! Podéis pedirlo aquí o en twitter @LittleSwagJBieb, si eres nueva lectora o lector, dímelo y dame tu twitter para que te apunte y te pueda seguir avisando cuando suba el próximo capítulo. GRACIAS por leer y buena semana! :D
Por cierto, ¿alguna/o de vosotras/os piensa participar en las audiciones del Believe Tour real?