Narrado por
Mireya-----------------------------
El resto de la tarde pasó volando. Las demás
chicas no aparecieron por la habitación ni a dar un recado, cosa que les
reprocharía después, y Justin y el team estaban muy ocupados como para hacerme
caso. Miré esto como una oportunidad para pensar, relajarme y vestirme monísima
para la última vez que vería a Justin
antes de volar a L.A. Cuando acabé de arreglarme miré el reloj, ya eran las
21:00 así que Biebs estaría a punto de llegar. Me ondulé el pelo y me puse
esto:
Entonces llamaron a la puerta, fui a abrir
super emocionada por ver la impresión del chico que amaba... pero no era él.
Eran las chicas, que por fin se dignaban a aparecer.
Yo: Heys! Por fin aparecen algunas... Anda
que os preocupáis por mi, capullas. –les reproché en cuanto pude, ¡me habían
abandonado toda la tarde! –
Vir: ¿Pero no estabas con Justin? Puf, chica
te hemos dejado la habitación libre y todo – me guiñó un ojo y no supe si
reírme de su ocurrencia pervertida o enfadarme. Opté por la primera opción y
entre risas volvieron a llamar a la puerta. –
Vero: Voy yoo! Oye Mire ¿por qué vas tan
guapa y con tacones? – me sonrió y profirió a ir a abrir la puerta, antes de
que pudiese hacer nada le bloqueé el paso y hablé –
Yo: Chicas, he quedado con Justin para dar un
paseo de despedida... como además es la última cena he pensado en ir más
arregladas que de costumbre ¿os parece? Venga, me voy, vosotras poneros tacones
bonitos y esas cosis. Un beso – les lancé a todas un beso y fui a abrir la
puerta –
Mel: Uis uis, un paseo de despedida dice... –
empezaron a reírse a mis espaldas y sonreí para mi misma, esas son mis
chicas... y a quien no le guste, ¡que no mire! –
Abrí la puerta con cuidado y al otro lado
estaba Justin. Oh Dios, qué guapo iba. Iba así:
En realidad era el estilo de ropa que siempre
se ponía, pero aquella noche me pareció verlo taaaaaan guapo *-* ... Mientras
estaba embobada, pude ver que Justin también estaba asombrado por mi nuevo
estilo, o eso me pareció al menos.
Justin: Vaya, Mireya... qué guapa estás.
Bueno, hoy y siempre pero hoy llevas tacones y ya sab-le interrumpí con un
gracias y un beso en la mejilla y proferimos a andar hacia el ascensor donde
ocurrió, quien hubiera imaginado, nuestro primer beso. –
Yo: Justin... vamos a vernos muy pronto ¿verdad? – supliqué una
respuesta afirmativa en mi interior –
Justin: Claro, dentro de una semana escasa
nos vemos por el otro lado del charco. – Me enseñó esa sonrisa suya tan
especial y me pasó la mano por la cintura –
Yo: Todo esto es muy raro. – repuse. Vale que
no fue una ocurrencia muy normal en ese momento, pero prueba tú a pensar
estando a tan solo unos centímetros y sintiendo el calor corporal del chico más
maravilloso del planeta. –
Justin: Sí. – me sorprendió su mera y simple
respuesta, pero no añadí nada hasta que siguió hablando – Quién hubiese podido
imaginar esto. Ni en la mejor de mis canciones podrías encontrar una historia
como esta. Mireya, te acabo de conocer y has conseguido que me replantee todos
mis planes en la vida. No quiero separarme de ti ahora.
Yo: Ni yo de ti, Justin – llegamos a la
terraza y en lugar de mirar al precioso cielo nocturno, agaché la cabeza.
Pensativa.
Justin: Tú al menos me conocías. Yo... no te
ofendas, ten por seguro que querría lo mejor para ti y cualquiera de mis
beliebers incluso antes de conocerte y conocerlas pero, no sabía siquiera de tu
existencia... y entonces apareces, revolucionas mis ideas en tan solo 3 días y
unos cuantos ratos ya eres importante para mi. Y no sabes cuánto. No quiero que
pienses lo contrario – no dije nada. No podía decir nada. – Pero primero tengo
que hablar con... – le miré a los ojos luchando por no perderme en ellos –
Selena. Además... me gustaría que nos conociésemos mejor. – esa última frase
debería haber roto todo ese mágico
momento, pero no. ¿Por qué? Porque lo entendía. Porque conocía a Justin mejor
que a mi misma. Porque no podría arriesgarse a que los paparazzis supiesen algo
y todo el mundo se enterase de una pequeña relación que durase menos de una
semana. Porque teníamos que emprender este viaje poco a poco. Y es que por
mucho que nos quisiésemos, todo esto sería difícil, los dos pertenecemos a un
mundo diferente y encima esta historia había empezado en el momento menos
oportuno. Todo era confuso, pero como dice su canción “Overboard”: “So crazy
is this thing we call love”.
Yo: Sí, lo sé. – Asentí y seguí mirando a
esos preciosos ojos miel. Ya que habíamos finalizado la conversación me di el
lujo de perderme en ellos. De perderme en él. Porque así es, tan maravilloso,
con ese olor tan perfecto y ese tacto suave y delicado pero fuerte y seguro,
que te puedes perder en él.
Las horas pasaron, los minutos siguieron
contando. Pero ninguno de los dos hizo ademán de irse hasta muy entrada la
oscuridad. Se nos olvidó la cena por completo. Y nadie, a no ser que Justin se
lo hubiese dicho a Fredo, sabía que estábamos aquí. Todo era perfecto. Supe que
Justin estaba al igual que yo, en otro mundo. Estábamos tumbados en el suelo,
juntos y mirando a las estrellas, entonces su cara se acercó a mi oreja y se
puso a cantarme. Todo era PERFECTO. Yo debía de ser la chica más afortunada del
universo entero, o así me sentía al menos. Y lo más bonito de todo fue la
canción que eligió. “Stuck
in the moment”. Así
estábamos, atrapados en el tiempo en un momento mágico del que ninguno quería
salirse. Las palabras susurradas en mi oído me hacían soñar y olvidarme del
mundo real “I wish be an another time, i wish be an another place…”
Pero el tiempo se agotó. Como todo. Se hizo
demasiado de noche. Ya eran las 12 y a la mañana siguiente Justin tendría que
irse. Lejos de mi lado. Aunque no por mucho tiempo. Nos fuimos en silencio
hasta las habitaciones y nos despedimos con un abrazo que dijo todo lo que
teníamos miedo a decir y todas esas promesas que ambos queríamos prometer.
Entré en mi habitación, donde las demás chicas descansaban ya, me quité la ropa
en silencio y me metí en la cama al lado de Mel. Acabó el que podría ser uno de
los mejores días de mi vida.
A la mañana siguiente, nos levantamos todas y
para mi sorpresa ninguna comentó ni preguntó nada. Debieron de ver el careto
que llevaba y se abstenieron. Era muy pronto, apenas había dormido, pero me
vestí con lo primero que pillé y bajé a desayunar junto a las demás. Allí
estaban aún algunos miembros del team, entre ellos no estaba Justin. Nos
despedimos efusivamente de todos, aunque mi mente se encontraba en algún lugar
lejos de allí. Después de desayunar fuimos a recoger nuestras cosas. Nos
encaminamos al aeropuerto y nos pusimos rumbo a nuestra localidad. Tendríamos 5
días de descanso allí para luego coger el avión definitivo a Los Ángeles, a
nuestro cambio de vida. Durante el trayecto conté a las chicas lo que había
pasado la noche anterior.
Cuando llegamos toda mi familia me saludaba
emocionada... tan solo habían sido tres días y mis padres estaban como posesos
por verme sana y salva. Pobrecillos... me sentí mal por dejarlos allí, pero era
lo que debía hacer.
Los cinco días pasaron lentos. Muy lentos.
Podría decir que fueron los más lentos de mi vida situados en mi lista justo
detrás de los días antes de viajar a
Madrid a conocer a mi... bueno, a mi todo. Los pasé con mi familia, al igual
que las demás.
Narrado por Virginia
-------------------------
Esos días fueron una tortura. Tuve que
despedirme otra vez de Marcos. Con eso lo digo todo. Estaba deseando irme, pero
quería que una parte de mi se quedase allí con Marcos... en fin, cosas
imposibles. Dentro de 1 año, continuaríamos esta historia.
Narrado por Vero
-----------------------------
Recuerdo esos días como los más largos de
toda mi existencia. No podía dormir, no podía pensar en otra cosa que no fuese
lo cerca que estaba de cumplir mi sueño.
Narrado por Melisa
-----------------------------
Aproveché esos largos días para despedirme
totalmente de mi familia, estaban felices por mi. Eso me daba ánimos para
dejarlos atrás, tan solo sería un año, además los veía poco ya de por si.
Estaba más preocupada por Mireya. La pobre estaba rayada por un amor. Y encima
ese amor era Justin Bieber. Cosas de locos que nadie podría haber llegado a
imaginar hace tan solo 3 meses. Miré en youtube nuestro vídeo, ya alcanzaba
cerca de los 2 millones de visitas. Sonreí por última vez en mi cama y me
dormi. Esa fue la última noche que pasaría allí.
------------------------------------------------------------------------------------------------------
Lo primero quiero disculparme por no haber subido en tanto tiempo, he estado liadísima con los estudios y con los amores. Aún así, prometo intentar subir al menos cada dos semanas a partir de ahora. Espero que os haya gustado y que sepáis que sois las mejores lectoras <3 Un besazo. No os olvidéis de: Pedir siguiente por twitter @LittleSwagJBieb o aquí dejando el nombre de vuestro twitter, si eres nuevo lector o lectora por favor DEJA un comentario con tu twitter (o tuenti en caso de que no tengas lo primero) y si queréis y tenéis tiempo recomendad la novela! GRACIAS POR VUESTRO TIEMPO.

