Capítulo 15: Team, os echábamos de menos.




Nada más salir del avión, nos esperaba una furgoneta negra, con los cristales negros. El coche oficial de Biebs. Dentro iban Justin,  Scooter, Alfredo y Moshe. Sabía lo ocupado que debería de estar Justin, y aún así había venido a por mi. Qué dulce es. Qué swag everywhere. Scooter se acercó a saludarnos, en inglés, por supuesto. A partir de aquí todo tendríamos que hablarlo en inglés. OMG. Gracias por nuestro colegio Bilingüe Dios. Es un tío legal. Con una confianza abrasadora. Justin se acercó a saludarme. A mí la primera. Seguramente nadie lo notó, pero yo sí. 
Iba guapísimo: 

Me dio un abrazo y beso en la frente y profirió a saludar con un simple abrazo y apretón de manos a las demás. Nos subimos todos al coche que conducía Scooter. Nos preguntaron sobre el viaje y sobre los últimos días en España. Justin mostró interés en todo, aunque seguramente no le importaba lo más mínimo. En mitad del recorrido que hicimos hasta llegar a su casa, un edificio de tres plantas enorme y con cientos de habitaciones, sacó el móvil y twitteó. Lo que seguramente no se esperaba fue que dos minutos después de que hubiese twitteado me llegase a mí una notificación al móvil avisándome de que había twitteado. Sí, una situación extraña. Después de ver el tweet que había puesto “Reuniéndome con las 4 bailarinas del tour. Os gustarán. Gracias por todo, #MisBeliebers.” Desactivé las notificaciones, a partir de ahí no me harían falta porque estaría al lado de Justin.
Llegamos a su casa. Viviríamos allí las 4, la madre de Vir, Justin, Pattie y Fredo hasta que nos fuésemos de gira. Estaríamos casi todo el tiempo en unos estudios que había al final de la calle, ensayando, pero comeríamos y dormiríamos en la preciosa casa de Justin. Estaba muriéndome por dentro. Cuando llegamos era la hora de comer así que Scooter se despidió y Justin después de dirigirnos al salón de su casa, se fue para llamar a que nos trajeran pizzas. En el salón nos esperaba Pattie, feliz, con esa sonrisa preciosa que Justin había heredado. Fue simpática y cortés con nosotros, a la vez que afectuosa. Amo a esta mujer. El salón era enorme. Casi como mi casa entera. Una pared estaba cubierta por una televisión gigante. Había dos sofás más grandes que la cama de matrimonio de mis padres y una mesa blanca y preciosa que mediría por lo menos un metro. Nos sentamos todas en un sofá, y Fredo y Pattie en otro. A pesar de eso, aún sobraba espacio en el nuestro. Justin llegó y se sentó al lado de mí. Empezamos a charlas hasta que llegó la comida, aunque yo estaba presente solo físicamente. Por dentro estaba gritando, hiperventilando y corriendo en círculos a 1000 km por hora.Ya me acostumbraría a esa sensación de calor que me aportaba Justin. Fredo se levantó para ir a pagarle al chico que nos trajo las 6 pizzas que había pedido Justin. Nos íbamos a inflar de comer. Nos sentamos todos, y tras medio bendecir la mesa, empezamos a comer. Justin es así. Agradece a Dios todo lo que tiene. Y yo también agradezco a Dios la existencia de este niño.
Tras la comida, Justin nos guió a nuestras habitaciones. Cada una tendría una habitación. O sea, que la casa de Justin tenía al menos 8 dormitorios medianamente grandes. El mío estaba entre el de Vero y el de Mel. Justo enfrente del suyo. Las paredes de todos los dormitorios eran moradas, al igual que las sábanas. Mi cuarto era precioso. Tenía una ventana por la que entraba muchísima luz, y en la pared había colgados tres discos de vinilo de Michael Jackson. El resto de la tarde lo cubrimos ordenando nuestras habitaciones y sacando las cosas de la maleta. Apenas me dio tiempo a salir a ojear la casa. Cuando ya se ocultaba el sol de la tarde, Justin entró en mi habitación previamente tocando.
Justin: Hola Mire, apenas te he visto desde la hora de comer. – vaciló antes de mirarme de arriba a bajo- estás muy guapa, por cierto. –Sí, me había cambiado de ropa, ya que llevaba casi dos días con la otra puesta y estaba arrugada del viaje. Me había puesto esto  :
Yo: Sí, es verdad... acabo de terminar de ordenar las cosas. Ahora iba a buscarte, pero no quería molestarte. –susurré-
Justin: Aw, tú nunca molestas, Mire –sonreí con él. Me cogió de la mano – Ven, ¿quieres ver mi habitación? – asentí y me llevó.-
Su habitación era como todas las demás, pero un poco más grande. Había un póster de Beyoncé, sí, de ella. LOL. No supe si reír o reprocharme a mí misma. Debí imaginármelo. También había un pósters que ponía “Beliebers are f*cking perfect” y morí de amor al verlo. Y al lado, un póster de Michael Jackson y una foto con la carátula de su primer disco, My World 1.0. Precioso. Todo era precioso.
Me enseñó el resto de la casa. Las demás aún no habían salido de sus habitaciones. En la primera planta se encontraban el salón, con una entrada al patio que rodeaba la casa y tenía una piscina enorme, una biblioteca pequeñita y acogedora, una cocina muy grande con todos los cacharros para cocinar habidos y por haber, y un cuarto de baño que duplicaba o triplicaba al de mi casa. En la segunda planta se encontraban los dormitorios, que comprobé que eran 10, por tanto aún había sin ocupar. Antes de seguir la visita me explicó que solía invitar a sus amigos y, que cuando invitaba a su familia de Startford tenían que dormir ahí, por eso tantas habitaciones. En esa planta no había nada más, si no contamos el baño individual que había en cada habitación. Subimos a la tercera planta. Un ático. Las escaleras que llegaban a él daban mala espina, pero una vez arriba era precioso. El ático consistía en una planta entera amueblada con un sofá aparentemente muy cómodo, unos pufs de colores, una televisión con una XBOX conectada y al fondo, máquinas de deporte. Por lo demás, estaba vacío. Lo que resultaba acogedor y asombroso al mismo tiempo. Era luminoso, porque la luz entraba por una ventana al fondo, sin embargo, entraba sin deslumbrar debido a una cortina morada (cómo no) que nos protegía de la luz directa.
Una vez acabada la visita, bajamos cogidos de la mano hasta el salón, donde ya estaban los demás. Nada más entrar por la puerta me soltó la mano rápidamente, y me echó una mirada de disculpa que acepté con una sonrisa. No podía reprocharle nada. Nadie pareció darse cuenta de nuestra llegada. Pero sabía que las chicas me preguntarían de todo más tarde.

-------------------------------------------------------------------------

Espero que os haya gustado y que sepáis que sois las mejores lectoras <3 Un besazo. No os olvidéis de: Pedir siguiente por twitter @LittleSwagJBieb o aquí dejando el nombre de vuestro twitter, si eres nuevo lector o lectora por favor DEJA un comentario con tu twitter (o tuenti en caso de que no tengas lo primero) y si queréis y tenéis tiempo recomendad la novela! GRACIAS POR VUESTRO TIEMPO.

Capítulo 14: Un largo comienzo.




Narrado por Virginia  ---------------------------

En cuanto me desperté pegué un salto de la cama. Eran las 6 de la mañana y apenas había dormido de los nervios, sin embargo, estaba tan eufórica que no sentía ni ganas de seguir tumbada. Me puse la ropa que previamente había preparado encima de la silla de mi habitación.

Salí disparada de mi habitación y me dirigí a la cocina, donde mi madre, sentada con una taza de café en la mano, me sonreía demostrando impaciencia. Quién iba a decírmelo, mi madre más impaciente que yo. Uh. Desayuné rápido mientras ella hacía comentarios idiotas sobre lo que haríamos en L.A. Estaba nerviosa, hasta yo lo noté.

Narrado por Vero ---------------------------------

Cuando tocaron el timbre de mi casa, apenas eran las 6 y media. Mis padres estaban sentados en un sofá enfrente de mi, preguntándome cosas que antes no les habían preocupado. Al menos, justo el día que me iría, habían decidido acordarse de que tienen una hija.  Menos mal que había empezado a arreglarme una hora antes de modo que me diese tiempo de sobra, me puse esto: 
Así que agradecí el sonido del timbre y concluyendo la despedida con mis padres que ya se había alargado unos 10 minutos, agarré mi maleta rosa con lacitos negros y corrí hacia el taxi en el que me esperaban Viir y su madre. La que sería mi madre durante casi dos años.
Enseguida llegamos a casa de Mel, que se despedía con los ojos llorosos de su abuela y corría hacia nuestro taxi con una maleta verde llena de flores de todos los colores. Bonita. Muy del estilo de Melisa. Y iba muy guapa: 
La última casa que visitamos fue la de Mireya. Que salió seguida de sus hermanos y sus padres hechos un mar de lágrimas pero sonriendo. Es una de las familias más fuertes y unidas que he visto nunca, a pesar de todos los problemas comunes. Metió su maleta morada cubierta de pegatinas de Justin en el maletero y se subió al coche vestida así: 
Ninguna dijo nada aparte de un “hola” o un “buenos días”. Cuando llegamos al aeropuerto el taxímetro estaba por encima de los 20 euros. Fredo había cargado con todos los gastos previamente. Es un amor. Ahora nos dirigíamos a Madrid, para hacer un trasbordo a Nueva York, donde cogeríamos otro avión a L.A.
Miré el calendario de mi móvil. Día 3 de Septiembre. La gira no empezaba hasta el día 26 así que tendríamos casi un mes para ensayar.

Narrado por Mel ----------------------------------

El vuelo se me hizo pesado, pero más pesado se me iba a hacer el segundo. Y el tercero. Oh Dios. Quedaban aún casi dos días enteros de viaje. Cogimos el segundo vuelo. El aeropuerto de Madrid me seguía sorprendiendo. Siempre lleno de gente con cara de preocupación. Yo me senté en la ventanilla al lado de Carmen y en los tres sitios de delante se sentaron Mireya, Vero y Vir. Habíamos acordado cambiarnos los sitios cada tres horas. El vuelo hasta Nueva York son 8 horas así que tendríamos tiempo de sobra para aburrirnos de compañera.

Narrado por Mireya. --------------------------------------

Estaba cansada de tanto llorar. Fue la despedida más dura de mi vida, pero pensar que dentro de poco estaría al lado de Justin me animaba. Vero y Viir empezaron a hablar, pero mi mente estaba lejos de esa conversación así que me puse los cascos y empecé a escuchar My World 1.0.

Narrado por Virginia ---------------------------

Hacía ya un rato que Vero y yo nos habíamos quedado sin tema de conversación, y Mireya se había quedado dormida, de modo que me cambié el sitio por mi madre.

Narrado por Vero -----------------------------

Pasó el rato, Carmen daba conversación, pero sencillamente no me enteraba de nada. Que si Belén Esteban patatín que si un tal Rafa Mora patatán. Cerré los ojos mientras ella seguía ensimismada contándome las últimas noticias.

Narrado por Mel ----------------------------

La madre de Vir es genial, pero le interesan las cosas de adultos, y si le hablas de Taylor Swift o Carly Rae Jepsen, te mira con cara de “¿quién es esa oh Dios mío de mi vida?” de modo que el cambio de asiento fue genial. Finalmente Viir también se quedó dormida. Y aún escuchaba los ronquidos de las tres de delante de mi, de modo que intenté descansar al igual que gran parte de los que iban en el avión.

Narrado por Mireya -----------------------------------

Cuando me desperté, las demás seguían durmiendo, de modo que le pregunté a una azafata muy simpática cuánto tiempo quedaba. Tan solo unas 3 horas. Encendí twitter hasta que las demás se despertaron, y ya más animadas charlamos hasta que llegamos a Nueva York.
Cabría decir que estaba súper emocionada de estar allí, pero no sería verdad, puesto que apenas estuvimos 30 minutos en el aeropuerto y no me dio tiempo ni a ver de lejos la ciudad. El tiempo pasó rápido y enseguida llegamos a L.A.

-----------------------------------------------------------------------------------------------
Lo primero quiero disculparme por no haber subido en tanto tiempo, no voy a poner excusas, la verdad es que he estado falta de inspiración. Espero que os haya gustado y que sepáis que sois las mejores lectoras <3 Un besazo. No os olvidéis de: Pedir siguiente por twitter @LittleSwagJBieb o aquí dejando el nombre de vuestro twitter, si eres nuevo lector o lectora por favor DEJA un comentario con tu twitter (o tuenti en caso de que no tengas lo primero) y si queréis y tenéis tiempo recomendad la novela! GRACIAS POR VUESTRO TIEMPO.



Capítulo 13: Esto no es el final




Narrado por Mireya-----------------------------

El resto de la tarde pasó volando. Las demás chicas no aparecieron por la habitación ni a dar un recado, cosa que les reprocharía después, y Justin y el team estaban muy ocupados como para hacerme caso. Miré esto como una oportunidad para pensar, relajarme y vestirme monísima para la última vez que vería  a Justin antes de volar a L.A. Cuando acabé de arreglarme miré el reloj, ya eran las 21:00 así que Biebs estaría a punto de llegar. Me ondulé el pelo y me puse esto:

Entonces llamaron a la puerta, fui a abrir super emocionada por ver la impresión del chico que amaba... pero no era él. Eran las chicas, que por fin se dignaban a aparecer.
Yo: Heys! Por fin aparecen algunas... Anda que os preocupáis por mi, capullas. –les reproché en cuanto pude, ¡me habían abandonado toda la tarde! –
Vir: ¿Pero no estabas con Justin? Puf, chica te hemos dejado la habitación libre y todo – me guiñó un ojo y no supe si reírme de su ocurrencia pervertida o enfadarme. Opté por la primera opción y entre risas volvieron a llamar a la puerta. –
Vero: Voy yoo! Oye Mire ¿por qué vas tan guapa y con tacones? – me sonrió y profirió a ir a abrir la puerta, antes de que pudiese hacer nada le bloqueé el paso y hablé –
Yo: Chicas, he quedado con Justin para dar un paseo de despedida... como además es la última cena he pensado en ir más arregladas que de costumbre ¿os parece? Venga, me voy, vosotras poneros tacones bonitos y esas cosis. Un beso – les lancé a todas un beso y fui a abrir la puerta –
Mel: Uis uis, un paseo de despedida dice... – empezaron a reírse a mis espaldas y sonreí para mi misma, esas son mis chicas... y a quien no le guste, ¡que no mire! –

Abrí la puerta con cuidado y al otro lado estaba Justin. Oh Dios, qué guapo iba. Iba así: 



En realidad era el estilo de ropa que siempre se ponía, pero aquella noche me pareció verlo taaaaaan guapo *-* ... Mientras estaba embobada, pude ver que Justin también estaba asombrado por mi nuevo estilo, o eso me pareció al menos.
Justin: Vaya, Mireya... qué guapa estás. Bueno, hoy y siempre pero hoy llevas tacones y ya sab-le interrumpí con un gracias y un beso en la mejilla y proferimos a andar hacia el ascensor donde ocurrió, quien hubiera imaginado, nuestro primer beso. –
Yo: Justin... vamos  a vernos muy pronto ¿verdad? – supliqué una respuesta afirmativa en mi interior –
Justin: Claro, dentro de una semana escasa nos vemos por el otro lado del charco. – Me enseñó esa sonrisa suya tan especial y me pasó la mano por la cintura –
Yo: Todo esto es muy raro. – repuse. Vale que no fue una ocurrencia muy normal en ese momento, pero prueba tú a pensar estando a tan solo unos centímetros y sintiendo el calor corporal del chico más maravilloso del planeta. –
Justin: Sí. – me sorprendió su mera y simple respuesta, pero no añadí nada hasta que siguió hablando – Quién hubiese podido imaginar esto. Ni en la mejor de mis canciones podrías encontrar una historia como esta. Mireya, te acabo de conocer y has conseguido que me replantee todos mis planes en la vida. No quiero separarme de ti ahora.
Yo: Ni yo de ti, Justin – llegamos a la terraza y en lugar de mirar al precioso cielo nocturno, agaché la cabeza. Pensativa.
Justin: Tú al menos me conocías. Yo... no te ofendas, ten por seguro que querría lo mejor para ti y cualquiera de mis beliebers incluso antes de conocerte y conocerlas pero, no sabía siquiera de tu existencia... y entonces apareces, revolucionas mis ideas en tan solo 3 días y unos cuantos ratos ya eres importante para mi. Y no sabes cuánto. No quiero que pienses lo contrario – no dije nada. No podía decir nada. – Pero primero tengo que hablar con... – le miré a los ojos luchando por no perderme en ellos – Selena. Además... me gustaría que nos conociésemos mejor. – esa última frase debería haber roto todo ese  mágico momento, pero no. ¿Por qué? Porque lo entendía. Porque conocía a Justin mejor que a mi misma. Porque no podría arriesgarse a que los paparazzis supiesen algo y todo el mundo se enterase de una pequeña relación que durase menos de una semana. Porque teníamos que emprender este viaje poco a poco. Y es que por mucho que nos quisiésemos, todo esto sería difícil, los dos pertenecemos a un mundo diferente y encima esta historia había empezado en el momento menos oportuno. Todo era confuso, pero como dice su canción “Overboard”: “So crazy is this thing we call love”.
Yo: Sí, lo sé. – Asentí y seguí mirando a esos preciosos ojos miel. Ya que habíamos finalizado la conversación me di el lujo de perderme en ellos. De perderme en él. Porque así es, tan maravilloso, con ese olor tan perfecto y ese tacto suave y delicado pero fuerte y seguro, que te puedes perder en él.
Las horas pasaron, los minutos siguieron contando. Pero ninguno de los dos hizo ademán de irse hasta muy entrada la oscuridad. Se nos olvidó la cena por completo. Y nadie, a no ser que Justin se lo hubiese dicho a Fredo, sabía que estábamos aquí. Todo era perfecto. Supe que Justin estaba al igual que yo, en otro mundo. Estábamos tumbados en el suelo, juntos y mirando a las estrellas, entonces su cara se acercó a mi oreja y se puso a cantarme. Todo era PERFECTO. Yo debía de ser la chica más afortunada del universo entero, o así me sentía al menos. Y lo más bonito de todo fue la canción que eligió. “Stuck in the moment”. Así estábamos, atrapados en el tiempo en un momento mágico del que ninguno quería salirse. Las palabras susurradas en mi oído me hacían soñar y olvidarme del mundo real “I wish be an another time, i wish be an another place…
Pero el tiempo se agotó. Como todo. Se hizo demasiado de noche. Ya eran las 12 y a la mañana siguiente Justin tendría que irse. Lejos de mi lado. Aunque no por mucho tiempo. Nos fuimos en silencio hasta las habitaciones y nos despedimos con un abrazo que dijo todo lo que teníamos miedo a decir y todas esas promesas que ambos queríamos prometer. Entré en mi habitación, donde las demás chicas descansaban ya, me quité la ropa en silencio y me metí en la cama al lado de Mel. Acabó el que podría ser uno de los mejores días de mi vida.
A la mañana siguiente, nos levantamos todas y para mi sorpresa ninguna comentó ni preguntó nada. Debieron de ver el careto que llevaba y se abstenieron. Era muy pronto, apenas había dormido, pero me vestí con lo primero que pillé y bajé a desayunar junto a las demás. Allí estaban aún algunos miembros del team, entre ellos no estaba Justin. Nos despedimos efusivamente de todos, aunque mi mente se encontraba en algún lugar lejos de allí. Después de desayunar fuimos a recoger nuestras cosas. Nos encaminamos al aeropuerto y nos pusimos rumbo a nuestra localidad. Tendríamos 5 días de descanso allí para luego coger el avión definitivo a Los Ángeles, a nuestro cambio de vida. Durante el trayecto conté a las chicas lo que había pasado la noche anterior.
Cuando llegamos toda mi familia me saludaba emocionada... tan solo habían sido tres días y mis padres estaban como posesos por verme sana y salva. Pobrecillos... me sentí mal por dejarlos allí, pero era lo que debía hacer.
Los cinco días pasaron lentos. Muy lentos. Podría decir que fueron los más lentos de mi vida situados en mi lista justo detrás de los días antes de viajar  a Madrid a conocer a mi... bueno, a mi todo. Los pasé con mi familia, al igual que las demás.

Narrado por Virginia -------------------------

Esos días fueron una tortura. Tuve que despedirme otra vez de Marcos. Con eso lo digo todo. Estaba deseando irme, pero quería que una parte de mi se quedase allí con Marcos... en fin, cosas imposibles. Dentro de 1 año, continuaríamos esta historia.

Narrado por Vero -----------------------------

Recuerdo esos días como los más largos de toda mi existencia. No podía dormir, no podía pensar en otra cosa que no fuese lo cerca que estaba de cumplir mi sueño.

Narrado por Melisa -----------------------------

Aproveché esos largos días para despedirme totalmente de mi familia, estaban felices por mi. Eso me daba ánimos para dejarlos atrás, tan solo sería un año, además los veía poco ya de por si. Estaba más preocupada por Mireya. La pobre estaba rayada por un amor. Y encima ese amor era Justin Bieber. Cosas de locos que nadie podría haber llegado a imaginar hace tan solo 3 meses. Miré en youtube nuestro vídeo, ya alcanzaba cerca de los 2 millones de visitas. Sonreí por última vez en mi cama y me dormi. Esa fue la última noche que pasaría allí. 

------------------------------------------------------------------------------------------------------

Lo primero quiero disculparme por no haber subido en tanto tiempo, he estado liadísima con los estudios y con los amores. Aún así, prometo intentar subir al menos cada dos semanas a partir de ahora. Espero que os haya gustado y que sepáis que sois las mejores lectoras <3 Un besazo. No os olvidéis de: Pedir siguiente por twitter @LittleSwagJBieb o aquí dejando el nombre de vuestro twitter, si eres nuevo lector o lectora por favor DEJA un comentario con tu twitter (o tuenti en caso de que no tengas lo primero) y si queréis y tenéis tiempo recomendad la novela! GRACIAS POR VUESTRO TIEMPO.


Capítulo 12: Mucho trabajo por delante.



Narrado por Justin ---------------------------------

 El reloj marcaba las 6 y media. Cualquiera diría que era demasiado temprano, pero tenía que arreglarme para un par de entrevistas, y más tarde tendría que visitar un hospital y una fundación benéfica llamada “Un juguete, una ilusión”. Además, quería saludar a todas mis preciosas y swaggy beliebers y belieber-boys de la entrada del hotel y sacarme fotos con el máximo posible. Esa noche había cambiado algo en mi, tras un brote de desesperación en el ascensor que no se movía, había besado a Mireya. Mireya... pf, esa chica me encanta. Me trata como si fuera normal, y yo veo lo que eso le cuesta. Es una de mis beliebers y siempre dije que me encantaría que mi novia lo fuese. Entonces, con la palabra “novia” es cuando todo se confunde en mi cabeza. Yo tengo novia, Justin, existe Selena, y ahora mismo me estará esperando en L.A hasta que mañana por la mañana llegue. Pero me temía en lo más hondo de mi, que ya Selena no era la chica que más quería. Las cosas habían cambiado mucho antes siquiera de darme cuenta, y con ese beso no tan accidentado en el ascensor, habían cambiado mucho más. ¿Pero qué podía hacer yo? No podía pretender que Mire, esa chica tan dulce y sensible pero cabezota y con carácter al mismo tiempo, soportase toda la presión de mi vida. Los paparazzis, la prensa rosa... no, además no podía dejar a Selena, ella es una chica que siempre me ayuda con mi trabajo y es realmente una buena amiga. Quizás ahí esté el problema, nunca ha dejado de ser una amiga para mi, aunque seamos pareja. Pero es que, quiero a Mire, ¿cómo voy a mentir a Sel?. En ese momento creí que lo mejor sería dejar las cosas como estaban. Tal vez para Mireya solo hubiese sido un besito sin gran importancia... después de todo, estaba enamorada de alguien ¿no? ¡Pero a quién quiero engañar! Para ella significó lo mismo que para mi, si no, no me hubiese besado delante de su habitación. Tendría que centrarme en todo el trabajo y ya solucionaríamos las cosas más tarde, quizás esta noche o quizás en L.A., encontraría la forma de explicarle mis sentimientos. Y Con la cabeza echa un lío y sin parar de pensar, me levanté de la cama y me duché repitiéndome a mi mismo que me debía centrar. Ya solucionaría los problemas amorosos más tarde.

Narrado por Mel ---------------------------------

El día en el hotel transcurrió de lo más normal. Por la mañana nos levantamos todas súper felices, especialmente Mire, que no paraba de contarnos lo bonito que fue aquel beso con Justin. Sí sí, con Justin Bieber. Quién hubiera imaginado todo esto apenas un mes antes. No volvimos a tener noticias del team completo hasta que llegó la hora de comer. Tras sentarnos en la mesa, entre Mire y Justin pude notar cierta tensión, que no entendí para nada... porque... vamos a ver... ¿no estaban saliendo? ¿qué era aquel beso? Ahora sí que entendí, tal vez no había significado lo mismo para los dos.
                                                                                       
Narrado por Mire ----------------------------------------

Desde que entramos en el comedor noté que a Justin le pasaba algo. Estaba como ausente en un ambiente en el que no era posible ni un minuto de silencio. Me acerqué a él antes de sentarnos y le pregunté al oído:
Yo: Justin ¿estás bien? – esbocé una sonrisa –
Justin: Ejem, sí, estoy perfectamente ¿y tú Mireya? - ¿Mireya? ¿Por qué no decía Mire? –
Yo: También estoy bien... en cambio tú... pareces distraído... bah, no importa, vamos a comer. – me senté al lado de Justin, con Viir al otro lado y con Fredo delante, que a su vez estaba al lado de Carmen, cómo no. –

Durante la comida charlamos todos animadamente, pero noté que  Justin seguía en su mundo, y a mi se me quitaba el apetito por momentos a una velocidad increíble. Justin no hablaba, estaba como el ser más soso del planeta. ¿Y por qué? Pues estaba claro, porque el beso fue sin querer, para él no fue nada y para mi significó un mundo. Ahora no sabía cómo decírmelo y yo como una imbécil, encima me sentaba a su lado. Menuda fue la cara que se me debió de quedar porque Fredo me preguntó preocupado si me encontraba bien... para mi sorpresa Justin desvió su mirada desde un punto vacío a mi.
Yo: Sí, claro... solo que ya estoy llena. – no hubo intentos de sonreír ¿ para qué? –
Fredo: Chicos... ¿Estáis bien? Os veo raros desde por la mañana, ¿pasó algo anoche? - ¿Ahora qué? Decidi que lo mejor era mentir y fingir que no había pasado nada, tal como Justin supuse que querría, indicar que esos besos susurrados en la noche no significaban nada para mi. –
Yo: Pues no – Hablé con carrerilla antes de que Justin, que ya tenía la boca abierta dispuesto a hablar, pudiese decir nada y sentirse culpable. – Solo que nos quedamos encerrados en el ascensor un rato y... bueno ya sabes qué le pasa a Justin. – para mi sorpresa, que cada vez era mayor, Justin asintió, me pareció que un poco dolido, y desvió la mirada hacia Fredo. –
Fredo: ¿Un rato? ¿Por qué no tocasteis pronto el botón? – suspiró y miró a Justin - ¿Cómo estás?
Justin: Bien, gracias por preocuparte tío – vaya, diría que fueron las primeras palabras normales de Justin en todo el día – Y... ¿qué botón? – esa misma pregunta quería hacer yo. –
Fredo: ¿Cómo que qué botón? ¿Esperasteis sin más y sin tocar la alarma? – al ver que yo no salía de mi asombro volvió a suspirar y a soltar una carcajada – Estáis como cabras chicos, existe un botón en todos los ascensores con una campanita dibujada que suelta un ruido de mil demonios para avisar a todo el mundo de que hay alguien encerrado en el ascensor.
Yo: ah. – Eso era todo lo que pude decir. Soy tonta. Y Justin también, aunque bueno, qué se puede esperar del chico normal que cree que el Polo Norte y Canadá son continentes. Me empecé a reír también y Justin se acabó uniendo. Al cabo del rato, todo el team, que había escuchado nuestra conversación, estaba riéndose.

Tras ver como acababan todos de comer y ver que Justin tampoco comía mucho, me levanté desganada para volver a encerrarme en mi habitación mi último día en Madrid. Justin tenía otros tres actos por la tarde, y no quería ser una molestia.
Para mi sorpresa, que no dejaba de crecer, Justin se levantó al mismo tiempo y me siguió. Cuando llegamos a nuestro pasillo, habló:
Justin: Mire... pensarás que soy idiota. – Me paré en seco y lo miré sorprendida. – Verás, nada en mi cabeza está saliendo como esperaba, deberíamos hablar de lo que pasó anoche... – antes de que pudiese terminar asentí y lo conduje a mi habitación. Las chicas se quedarían dando vueltas por el hotel como siempre, y no había nadie que nos pudiese molestar. Por otra parte, a solas con Justin, vi el momento de mentirle y decir que ese beso no fue nada para mi. Que al igual que a él, a mi no me importó.

Dentro de la habitación, me senté en el sofá y esperé a que Justin se sentase. Entonces empezó a hablar.
Justin: Mire... no quería hablar de esto ahora, pero veo que no estás bien y no quiero que te pienses que anoche... el beso fue una tontería. Fue un impulso, sí, pero porque me gustas. Te conozco desde hace apenas 3 días y ya estás en mi corazón. Creo que deberíamos conocernos más... pero eso no quiere decir que no me importase lo de ayer. Te quiero, ¿lo entiendes? – me di cuenta de que tenía la boca abierta, y seguramente una cara de pánfila alucinante. –
Yo: Jus-Justin, yo... verás, te quiero. Estoy enamorada de ti desde que te vi en youtube. Soy tu belieber y que me digas esto es demasiado. En serio, siempre he estado esperando este momento porque yo esqu-me interrumpió con un beso. Sí, fue un beso perfecto, porque fue suyo. –
Justin: No hace falta que hables más. Ya ha quedado claro que lo de anoche significó bastante para los dos. – me sonrió con esos dientes tan perfectos y esos labios dulces y suaves que acababa de probar y siguió hablando – en cambio creo que deberíamos esperar a ver qué podemos hacer. No quiero precipitarme y que toda la prensa rosa se avalanche a por nosotros. Además... – ahora lo interrumpí yo –
Yo: Estás con Selena. ¿Qué vas a hacer con ella? ¿La quieres?
Justin: Sí, claro que la quiero, pero como amiga. Creo que nunca la he dejado de querer como tal. Es una chica genial, lo entenderá... aunque le debo un tiempo por todo lo que hace por mi, tengo que explicárselo bien y no quiero que se sienta mal. Después, allí en L.A podríamos encontrar la manera de pasar tiempo juntos, conocernos mejor y ya... quién sabe. – asentí y me levanté de un salto del sofá a la vez que le tendí la mano –
Yo: Vamos, estarán todos abajo preocupados y de momento somos... amigos ¿no? Pues eso tenemos que dar a entender si no queremos acoso de paparazzis, Derek Bieber. – nos reímos juntos y se levantó conmigo cogiéndome de la mano –
Justin: Esta tarde tengo muchas cosas que hacer... pero luego a la noche podríamos despedirnos dando un paseo ¿te parece? – asentí de nuevo y tras darme un beso en la mano, se despidió y se fue –

Todo con Justin era sorprendente, poco predecible y anormal. Aunque ¿qué se puede esperar del chico que dice ser una tostadora de buenas a primeras, se revuelca en la arena en una sesión de fotos, come donuts de la basura porque fue él quien los tiró, pone enlaces de la niña del exorcista para asustar a sus fans y pregunta en twitter a todas sus fans qué es “sliggitly”?

-----------------------------------------------------------------------------------------

Es el último capítulo de esta mini-maratón. Espero que os haya gustado y que sepáis que sois las mejores lectoras <3 Un besazo. No os olvidéis de: Pedir siguiente por twitter@LittleSwagJBieb o aquí dejando el nombre de vuestro twitter, si eres nuevo lector o lectora por favor DEJA un comentario con tu twitter (o tuenti en caso de que no tengas lo primero) y si queréis y tenéis tiempo recomendad la novela! GRACIAS POR VUESTRO TIEMPO.

Capítulo 11: Amigas para todo.




Narrado por Viir ---------------------------------------

Desde que llegó Mireya, vi que tenía la cabeza en otra parte. Somos amigas, la conozco y lo sabía perfectamente. Algo había pasado. Las demás también lo notaron, me di cuenta en un cruce de miradas un tanto extraño que echamos antes de que nos sirvieran el postre. En cuanto acabamos de comer, nos disculpamos ante los demás y las 4 nos fuimos a nuestra habitación. Nos sentamos en el sofá y miré a Mireya.
Yo: Bueno, Mire, ¿nos vas a decir qué te pasa?
Mire: Chicas... han pasado muchas cosas. ¿Me prometéis que no os vais a reír de mí?
Todas asentimos
Mel: Cariño, ¿desde cuándo hacen eso las amigas? Sabes que puedes contárnoslo todo.
Yo: Claro tía, después de todo lo que hicisteis por mi cuando lo de Marcos, si estoy con él es gracias a ti especialmente. Cuéntanos. – le puse una mano en la rodilla y dejé que hablase.-

Narrado por Mire ------------------------------------------

Allí estaban mis amigas, las quiero mucho. Les conté todo lo que había pasado con Justin, todas las dudas que rondaban en mi cabeza, todas las preguntas que no cesaban de reprimirme, les hablé de mis sentimientos, de lo que Justin significa para mi.

Vero: Mireya... Justin es un chico. Famoso o no, es un chico. Y aquí estamos todas para ayudarte con él. Nosotras lo queremos mucho y lo sabes, pero cielo, nunca habíamos pensado en él de la misma manera que tú.
Mel: Así es, tía ve a por todas. Vale que él tiene novia y todo eso... pero si amases a un chico normal con novia iríamos a por él de todos modos. Arriésgate y veremos si sigue queriendo a Selena o no. Por lo que nos has contado, te dijo esta mañana que las cosas no estaban muy bien en su cabeza, así que creo que está confundido, sea por lo que sea. Es el momento.
Vir: Sí, estoy con ellas. Mire, estás enamorada de un chico. Es lo más normal del mundo. Lamento que sea de este chico, que es precisamente difícil, pero sé que si todo sale bien es el mejor chico del mundo. Ya verás como todo va sobre ruedas si no te bloqueas a ti misma.
 Yo estaba en ese momento anonadada. Tenían razón. Nada ni nadie puede detenerme cuando me propongo algo, y así fue. Me propuse amar a Justin sin barreras.
Yo: chicas... no sé como se lo voy a decir... tal vez tarde mucho. Pero se lo diré y se lo demostraré. Os quiero, gracias por todo buenorras – me reí y todas compartimos un abrazo y unas risas –
Pasamos el resto de la tarde viendo la tele esperando a que Justin acabase las visitas, demás entrevistas y reuniones. Sin darnos cuenta ya eran las 9 y 35 y llamaron  a la puerta. Era Fredo.
Fredo: ¡Hola chicas! Justin está por acabar la última reunión, ¿os venís a la habitación y vemos una película todos juntos? – nos sonrío –
Mel: ¡Claro! Vamos – agarró a Viir del brazo que a su vez agarró a Vero que me agarró  a mi – Cadena humana, weeee.
Fredo: Estáis locas – se rió y entramos seguidas de él en su habitación, donde nos esperaban Ryan, Carmen y Pattie, -
Vir: ¡Hola mamá! – después de saludar a los presentes, igual que Viir, nos sentamos las 4 a los pies del sofá donde estaban los demás –
Estaba por empezar la película cuando Justin llegó con Kenny y entraron.
Justin: Hola – enseñó una sonrisa – Veo que hay noche de cine por aquí... bueno pensaba en pasear un rato antes de dormir – Pattie escudriñó el cejo mirando a Justin que se encogió de hombros. - ¿Alguien me acompaña? – me dirigió la mirada –
Vero me miró fijamente y supe que estaba gritándome mentalmente que me fuese con él. Asentí.
Yo: Si-Si quieres puedo ir contigo, yo tampoco tengo muchas ganas de ver la tele.
Justin: Swagg – me ayudó a levantarme y tras despedirnos y salir seguidos de la mirada de todos, me cogió de la mano. –
Aguardamos silencio hasta que llegamos al ascensor.
Justin: Gracias por acompañarme de nuevo, tenía ganas de tomar el aire. – yo asentí y entramos en el ascensor siguiendo el proceso de antes –
Cuando llegamos a la azotea nos sentamos en el suelo, ya era de noche y el cielo estaba oscuro, las estrellas salían poco a poco y la luna brillaba en lo más alto.
Yo: Es precioso –susurré. Entonces un poquito de viento me hizo tiritar y lamentarme de llevar solo una camiseta. –
Justin: sí... ¿tienes frío? – me abrazó y me mantuvo entre sus brazos –
Yo: Ya no, gracias Justin. – sonreí y me quedé agazapada en sus brazos que me rodeaban –
Justin: Mireya... he estado pensando en lo que hablamos antes. – mi corazón empezó a latir más deprisa. No podría hablar otra vez del accidental o no tan accidental “te amo” no tenía claro por qué había dicho eso y no estaba preparada para oír un “lo siento creo que te has pensado mal” –
Yo: ¿Has tenido tiempo para pensar? Uoo – intenté quitarle fuego al asunto.-
Justin: No, bueno sí, pero porque cuando uno se ena-carraspeó fuerte- porque lo pasé genial aquí antes. – Asentí y entonces siguió hablando – he estado pensando en lo que me dijiste de que no tienes novio y estas enamorada de alguien y... ¿entonces nunca has tenido novio? –preguntó extrañado –
Yo: Ah. Pues no... ¿Por qué te extraña tanto?
Justin: Porque una chica tan preciosa como tú tendría que haber tenido cien novios ya. Que no lo hayas tenido porque eres fiel a tus sentimientos, por difíciles que sean, es muy bonito – sonrió de nuevo y miró al cielo-
Yo: - estaba un tanto sorprendida de su respuesta y me limité a darle las gracias.-

Después de eso no hablamos nada más, estábamos bien en silencio, yo entre su brazos y los dos mirando al cielo. Cuando miró el reloj vimos lo rápido que pasaba el tiempo cuando estábamos allí arriba, ya eran casi las 11. La película habría acabado y los demás estarían preocupados. Decidimos bajar, aún en silencio y cogidos de la mano. Llegamos al ascensor y entramos. Pasó el rato, pero no llegamos a nuestra planta. Oh Dios. Juraría que llevábamos al menos 5 minutos con la lucecita indicadora de planta parada en la planta 13 y con las puertas del ascensor cerradas. Mierda. Estábamos encerrados. Miré a Justin y vi que también se había dado cuenta y estaba un poco pálido.

Yo: Justin ¿estás bien? – me preocupé enseguida-
Justin: No. No estoy bien. Mire, esto no se mueve. –Se pegó más a mí y me sujetó del brazo.-
Yo: Ya... esto... Justin, aún hay luz, no va a pasar nada. Enseguida se empezará a mover otra vez, será un fallo técnico que enseguida repararán. Suponiendo que se hayan dado cuenta... – no tendría que haber añadido lo último. Justin empezó a palidecer más-
Justin: Voy a llamar por teléfono ahora mismo. – Abrió el teléfono y se paró – Joder, no hay cobertura.
Yo: - me estaba empezando a poner bastante nerviosa y no sabía que decir para ayudarlo. ¿Qué se supone que hay que hacer cuando te quedas encerrada en el ascensor con el amor de tu vida que además es un famoso internacional claustrofóbico? Me di cuenta que no podía hacer más que transmitir calma como a una persona normal. – Justin, tranquilo, enseguida lo arreglan, sentémonos mientras. – Lo cogí de la mano y lo obligué a sentarse a mi lado. Aún tenía su mano aprisionándome el brazo y carraspeé – Esto... me vas a dejar sin circulación en el brazo.
Justin: Lo siento, Oh my gosh, ¿no te parece que las paredes se juntan? – vale, tenía que hacer algo y ya. Lo miré a los ojos y le obligué a mirarme –
Yo: Todo va a ir bien, no se juntan. Estamos igual que antes. Parados y con luz. No pasa nada. – Vi que seguía mirándome a los ojos y solo logré descifrar cariño y emoción detrás de ese marrón chocolate precioso. –
Justin asintió y siguió mirándome a los ojos, cuando quise darme cuenta, solo nos separaban unos centímetros. Vi que ahora Justin me miraba los labios. ¿Estaba pensando hacer lo que yo creía? Oh no. Nunca he besado a nadie. ¿Cómo puedo pensar que Justin Bieber me va a besar? Puf soy tonta. Antes de que pudiese seguir pensando sus labios se posaron en los míos. Su mano se metió entre mi pelo sujetándome la cabeza y con la otra seguía sujetándome el brazo. Tenía los ojos cerrados, pero aún sentía el calor de sus labios en los míos. Él estaba tan dulce... no movía la boca. Simplemente ahí estaban sus labios en los míos, unidos como si fuésemos una sola persona. Me mordió el labio inferior y cuando abrí los ojos seguía mirándome Antes de que pudiésemos separarnos, la luz cambió de planta y un ligero movimiento nos indicó que de nuevo se movía el ascensor. Se separó con cuidado y ninguno de los dos dijo nada. Cuando llegamos a nuestra planta, salimos aún cogidos de la mano. Delante de la puerta de mi habitación se acercó a mi oído y entonces me susurró.
Justin: Lo siento. No tendría que haber hecho nada, estaba nervioso y el impulso me pudo. – juraría que estaba rojo, pero no podía verlo bien porque estaba demasiado cerca. Como respuesta no se me ocurrió nada mejor que acercarme y juntar nuestros labios una vez más. Pude ver en su mirada antes de besarlo, que no solo había sido presa de los nervios, había aún un atisbo de amor que me sonrojó y me derritió. Fue un beso dulce, como él, y corto. Me aparté azorada y él, con una sonrisa en la cara me dio las buenas noches y se fue a su habitación. Cuando yo entré en la mía, estaban las chicas durmiendo, o eso creía, porque nada más abrir el armario y sacar mi pijama para cambiarme, se sentaron en la cama y me acribillaron a preguntas. Les conté por encima lo que había pasado. Omitiendo todo lo que vi en la mirada del Biebs y lo suaves que estaban sus labios. Tras contentarlas y cambiarme, me acurruqué en mi cama al lado de Mel y me dormí enseguida pensando en él. En él. Por primera vez, Selena no acudió a mi mente después de pensar en mi amor por él.

---------------------------------------------------------------

Es el segundo capítulo de la mini-maratón. Espero que os haya gustado y que sepáis que sois las mejores lectoras <3 Un besazo. No os olvidéis de: Pedir siguiente por twitter @LittleSwagJBieb o aquí dejando el nombre de vuestro twitter, si eres nuevo lector o lectora por favor DEJA un comentario con tu twitter (o tuenti en caso de que no tengas lo primero) y si queréis y tenéis tiempo recomendad la novela! GRACIAS POR VUESTRO TIEMPO.

Capítulo 10: Estoy enamorada.




Narrado por Mireya ------------------------------------------

 Oí como las demás salían de la habitación y cuando pasaron unos minutos me levanté resignada. Sí, resignada al amor. Momento cursi para vomitar, lo sé pero realmente estaba enamorada de un amor imposible o mejor dicho casi imposible. La cabeza me daba vueltas y decidí darme un baño y quitarme ya la ropa sudada. Una vez dentro de la bañera reflexioné. ¿Qué pasaba con mi vida? Nada era normal últimamente, me encantaba poder estar aquí cumpliendo mi sueño pero echaba de menos la normalidad.  Estoy enamorada. Y lo que empeora las cosas... estoy enamorada de Justin. Siempre supe que Justin para mi significaba mucho más que un ídolo, un héroe o una inspiración, como para las demás. Entonces una voz en mi cabeza se accionó: Eres idiota. Pues sí, lo era. Nunca significaría para Justin lo que él significa para mí, ¡pero iba a estar con él todo el tiempo! Eso era más de lo que había imaginado. Hundí la cabeza en el agua y cuando la saqué me sentí despejada. Mejor sería pensar que iba a ser amiga de Justin durante mucho tiempo, eso me bastaba y sobraba, era lo mejor que podía pasarme y se había cumplido. Tenía que dejar de demorarme con otras ideas poco reales y empezar a vivir el momento. Ya había decidido antes tratar a Justin normal, y ahora decidí ignorar todo lo que sentía de más por él. Era mi amigo. Punto. Me salí de la ducha envuelta en otra toalla morada y salí de nuevo al dormitorio de la suit. Me puse unos pitillos negros vaqueros y una camiseta de manga corta con la bandera de USA, me dejé el pelo suelto que se me había rizado un poco tras secarlo y me puse unas Vans azul oscuro a juego con la camiseta. Me miré al espejo y vi que me sentaba realmente bien... a quién engañar. Siempre me he considerado una chica normal, no muy guapa pero tampoco poco agraciada. Me encantan mis ojos, son verdosos y brillantes. Esos pantalones resaltaban mis curvas. Después de sonreírle al espejo me senté en el sofá y encendí la tele sin prestar atención realmente. No tenía ganas de salir tan pronto, miré el reloj y había pasado casi una hora desde que las demás se fueron. La entrevista ya habría acabado pero las demás se habrían quedado abajo dando vueltas... o persiguiendo a Xavi. Me reí de mi última ocurrencia. En ese momento llamaron a la puerta y cuando la abrí, para mi sorpresa era Justin.
Yo: Hola Justin, ¿qué ocurre? Creí que tenías aún cosas que hacer – sonreí intentando mostrar que para mi él era normal –
Justin: Eh... sí, pero la entrevista ya ha acabado y como no estabas con las demás y me dijeron que estabas desganada quería venir a ver si te encontrabas mejor. – sonrió de esa manera increíble que solo él sabe –
Yo: Gracias Justin, ahora estoy mejor. Solo estaba un poco cansada. – pude ver que me miraba de arriba abajo y me sonrojé. De repente otra vez la vocecita interior: “Oh vamos Mireya, te lo diré en una palabra: JELENA” – mmm ¿y cómo te ha ido a ti?
Justin: Oh genial, ¿querrías dar una vuelta conmigo para despejarnos? Y si quieres te cuento. – me cogió de la mano y me lanzó una mirada esperanzada –
Yo: Claro – estaba roja, seguro que lo estaba. Eso no era bueno, pero no podía rechazar ninguna oportunidad de estar cerca de él, si lo hacía me rociaría los ojos con someday a mi misma como castigo (¿) oh dios, me estoy volviendo loca. DEJA DE PENSAR MIREYA. Le apreté la mano y cerré la puerta detrás de mí-
Justin: Gracias por acompañarme – vi cómo me miraba de reojo y me gustó, pero no dejaba de pasar por mi mente la palabra mágica: JELENA. Durante un rato reinó el silencio, hasta que llegamos al ascensor y Justin se puso nervioso- Vamos a la última planta ¿te parece?
Yo: Mmmm... Justin, ¿Estás bien? Me parece genial... aunque no sé que hay arriba. Pero ¿estás seguro que no prefieres usar las escaleras? Sé que tu claustrofobia... bueno... de verdad que no me importa andar más a tu lado. – Mierda, mierda, mierda, mierda. ¿Por qué tuve que decir “a tu lado” al final de la frase? – Qui-quiero decir que me encanta andar al lado de la gente porque no me si-me interrumpió-
Justin: Claro, perfecto. No pasa nada, de verdad que estoy bien, podemos ir en ascensor. – no sé si sentía la calma que intentaba demostrar, pero se veía seguro así que asentí y entramos en el ascensor, Justin metió una llave, que me pregunté cómo había conseguido antes de recordarme que es Bieber, en el botón de la planta 15 –
Dentro del ascensor, no muy grande, Justin me agarró fuerte de la mano y se acercó a mí un poco más.
Justin: Mire, esto no anda. – me susurró –
Yo: Justin, tranquilo, todo va bien ¿ves? – Las puertas se abrieron y salimos juntos cogidos de la mano a un pasillo con una única puerta al final.-
Justin: Lo siento, me pongo muy nervioso en los ascensores... ya sabes. – Me sonrió de nuevo y tiró de mí mientras avanzaba más rápido –
Me abrió la puerta y cuando pasé, vi que estábamos en la azotea. Era precioso, se veía todo Madrid y la gente diminuta, no había nada allí, a excepción de unas cajas amontonadas en la parte de atrás. En ese momento Justin me abrazó por detrás, todo era perfecto, “que se pare el tiempo por favor” eso era todo lo que podía pensar.
Justin: ¿Qué te parece? ¿A que es bonito? – apoyó su mejilla en la mía, aún abrazándome por detrás, y me miraba con esos preciosos ojos directamente a los míos –
Yo: Justin... tienes unos ojos preciosos. – vaya ocurrencia la mía –
Justin: gracias – se sonrojó y con cuidado se apartó y se sentó en el suelo a mi lado – tú también tienes unos ojos muy bonitos... ¿sabes? – me miró de reojo otra vez y mi barrera contra-amor se estaba desmoronando –
Yo me senté en el suelo a su lado antes de seguir hablando. Cómo no quería que supiese mis sentimientos opté por cambiar de tema.
Yo: ¿Cómo sabías de este sitio? Es muy relajante – me reí un poco y él se puso las manos en la cabeza mientras se echó hacia atrás y se tumbó –
Justin: Pregunté en recepción algún sitio para relajarme sin fans gritando alrededor y me dieron la llave. Fácil – me miró a los ojos y yo esquivé la mirada y observé el cielo –
Yo: Gracias por traerme contigo. – Suspiré – Oye, nos conocemos de un día ¿no te da miedo que sea una psicópata y ahora mismo intente secuestrarte?
Justin: Mireya, confío en ti –con un tirón de mano me obligó a mirarle a los ojos.-
Yo: -suspiré de nuevo y me tumbé a su lado mirando al cielo. Tras unos minutos de silencio me decidí a preguntar - ¿Cómo te va con Selena?
Justin: Uf... no me esperaba esa pregunta. – me miró a los ojos otra vez, tenía que parar de hacerlo o me daría un ataque – Pues... hasta hace unos días genial. Ahora es difícil de explicar.
Yo: Oh vamos, no soy tonta... tenemos tiempo, cuéntame. –No entendí lo que quería decir así que espere a que se explicase mejor.-
Justin: Bueno pues... todo iba normal hasta que de repente el destino decide cambiar las cosas y una serie de sentimientos te contradicen diciendo que todo está bien pero no lo está. Entonces todo es un lío enorme en el que lo único que desearías es que las cosas fuesen de otra forma. – cuando vio mi cara de asombro que no entendía nada se rió- olvídalo, no importa Mire.
Yo: ya... pues aunque no tenga nada que ver conmigo, lamento que algo haya descontrolado tus planes. Los míos tampoco están lo que se dice muy claros.
Justin: ¿Puedo preguntarte una cosa? – se mordió el labio inferior y me miró atento.-
Yo: mmm, claro – lo miré más atenta que antes esforzándome por pensar con claridad –
Justin: ¿Tienes novio?
Yo: - la pregunta de dejó desconcertada, ¿para qué quería saberlo? – No. Cuando tuve la edad de tener novio me enamoré perdidamente de un chico. Y aunque sé que nunca seré correspondida no puedo evitarlo. – mi sinceridad me asombró hasta a mi-
Justin: Never say Never. –  Miró la hora en el móvil – Uf qué tarde es, son las tres, se me ha pasado el tiempo volando, ¿bajamos a comer ya?
Yo: vale... ¿podremos subir otra vez después? – mis esperanzas y yo... un caso aparte –
Justin: Claro, esta tarde estoy ocupado en “Los Hormigueros” pero después podríamos subir y pensar juntos, sienta bien – Me reí, se levantó y me cogió de la mano ayudándome a levantarme – ¿por qué te ríes?
Yo: Justin... es “El hormiguero” – seguía riéndome y él también se rió – No importa, sabes decir en español lo más importante “te amo” – dije intentando imitarlo cuando hablaba español con ese acento raro que le sale –
Justin: te amo – paró de reírse y me miró a los ojos, paré de reírme. ¿Lo había dicho en serio? ¿Qué acababa de pasar? ¿hola? ¿Por qué nada tiene sentido? ¿Qué hago en una azotea preciosa con Justin Bieber a mi lado? Pasaron 2 o 3 minutos antes de que pudiese decir algo – Quiero decir... ¿tan raro es mi acento español? ¿Qué te ha parecido? – me puse roja, qué estúpida había sido, solo lo había dicho para probar a ver como sonaba. Bah. –
Yo: No, lo has dicho muy bien. – me enfadé conmigo misma por encontrar ilusiones falsas en lo que pasaba y cogí a Justin de la mano más fuerte arrastrándolo al ascensor –
Justin: ¿Te pasa algo? – Me preguntó con cierta incertidumbre en el rostro.-
Yo: No. Tengo hambre, eso es todo. – hasta que llegamos a la habitación de Justin, donde comeríamos, ninguno dijo una palabra. Cuando llegamos y vi que solo estaban Fredo y Ryan, los saludé y me limité a preguntar por las chicas. –
Fredo: Ah sí, estaban esperándote en la puerta del comedor principal, al ver que no bajabas creo que han empezado, pero hace poco. ¿Te vas? – me miró con cara extrañada y después a Justin que se encogió de hombros –
Yo: Sí, tengo ganas de verlas, esta mañana estaba cansada y hace mucho que no hablamos en serio. Bueno gracias por todo Justin, lo he pasado muy bien. –
Salí de la habitación y fui al comedor, cuando las divisé a lo lejos ya se habían sentado las 3 con Carmen y el resto del team, saludé a todos antes de sentarme en el único sitio libre que quedaba entre Dan y Vero. Vi que todavía no habían empezado a comer y me relajé. Estuve charlando trivialidades con Dan y con los demás, deseando que acabase la comida para hablar con las chicas en privado.

-----------------------------------------------------------------------------

¡Amores! Es el primer capítulo de una mini-maratón. Espero que os haya gustado y que sepáis que sois las mejores lectoras <3 Un besazo. No os olvidéis de: Pedir siguiente por twitter @LittleSwagJBieb o aquí dejando el nombre de vuestro twitter, si eres nuevo lector o lectora por favor DEJA un comentario con tu twitter (o tuenti en caso de que no tengas lo primero) y si queréis y tenéis tiempo recomendad la novela! GRACIAS POR VUESTRO TIEMPO.

Capítulo 9: Parte del team.




Llegamos a recepción y allí estaban todos, menos Scooter, que supuse que estaría preparando las cosas en LA, estaría con Carly, el ejemplo a seguir de Mel y una de las chicas que más aprecio después de Sel, o The Wanted. Él siempre está trabajando por cumplir sueños e ilusiones. Es un tío genial y esperaba poder conocerlo pronto. Allison, Dan, Kenny, Carin, Scrappy... todos estaban allí, mirándonos con una sonrisa y un atisbo de seguridad en la mirada. Confiaban en nosotras, en que seríamos parte del team pronto. Eso me resultó tan conmovedor y a la vez tan real, que como si hubiese despertado por fin de un sueño, me centré en la realidad y en lo que me estaba pasando. Justin iba a pasar mucho tiempo conmigo, ahora los dos éramos parte de un mismo equipo, de una misma familia más centrada, y por tanto no podía llorar, chillar o hiperventilar cada vez que lo viese. Me iba a costar trabajo, pero tenía que intentar tratarlo como si fuera un compañero de trabajo y un amigo con el que voy a pasar más de un año. A él y a todos. Ahora todos eran mis amigos, mis compañeros, y yo no podía ir detrás de todos necesitando una ambulancia. Me acerqué uno por uno a todos y tras un abrazo, sin histeria de por medio, les di las gracias. Las demás chicas me miraron con caras raras. Seguramente no esperaban esa serenidad en mi, aunque para ser sinceros, yo tampoco. Alguien me puso la mano en el hombro. Parecía haberse dado cuenta de lo difícil que era para mí la situación. Era Carmen, la madre de Viir. Me parece una mujer muy fuerte, tanto casi como Pattie, y por eso no me extrañó que se hubiesen hecho amigas. Carmen siempre está luchando por la felicidad de su hija como puede, afrontando la separación como algo positivo, preocupándose por ella sin llegar a entrometerse. No me importa para nada que sea ella la que se venga con nosotras en la gira. Será divertido, además siempre nos dice que la tratemos como si fuera nuestra madre, es una mujer genial. Estuvieron haciéndonos preguntas a las recién llegadas, todos parecían interesados en cómo habíamos luchado por Justin. De repente Mel, que estaba contando cómo se había enterado de la llegada de Fredo, se calló y fijó la vista al fondo del hotel hacia donde estaban las puertas. Yo también miré. OH DIOS. Estaba todo lleno de chicas vestidas de morado chillando. Beliebers. TODO estaba lleno de Beliebers acosando el hotel. Los demás nos tranquilizaron y nos llevaron hacia un salón en la parte más interior del hotel para que no se nos fuera la cabeza. Qué guay, allí fuera había cientos de hermanas mías y beliebers-boys que querían ver a Justin, claro, cómo no había pensado en ellos. Al cabo de unos minutos llegó Justin con Moshe cubriéndole las espaldas y Ryan al lado.
Justin: Heey! ¿Qué tal? – se sentó a mi lado, otra vez los nervios resurgieron, pero antes de que se me nublara la cabeza conseguí pensar en lo que me había prometido antes-
Yo: Hola Justin – esbocé una sonrisa como pude – Muy bien, hemos estado charlando con el resto del equipo tranquilamente. Son todos geniales. ¿Y a ti qué tal te ha ido todo?
Justin: ¡me alegro, Mireya! ¿Te puedo decir Mire? Es más corto, preciosa. – Esta vez empezó a dirigirse a todos - A mi la entrevista me ha ido fantástica, he conseguido no dar demasiados detalles de las cuestiones personales y he hablado sobre todo sobre Believe y las fechas para el Tour por aquí. España es maravillosa ¿eh? He visto la cantidad de gente que hay esperando ahí fuera.
Dan Kanter: Justin, ahí quería llegar, ya está preparada la guitarra, hay dos altavoces grandes que nos han cedido los organizadores del hotel y el escenario está montado enfrente del patio. – Meditó unos segundo antes de añadir – He pensado que... si quieren las chicas – nos miró, oh señor, ¿qué iba a decir? – podrían acceder a bailar mientras les cantas a los de ahí afuera dos o tres canciones. La coreografía del baile de internet la hicieron fabulosa y seguro que no la han olvidado, además así se sueltan un poco antes de llegar a LA ¿no? ¿Qué pensáis todos?
Todos asintieron emocionados, pero nosotras nos habíamos quedado de piedra. Claro que quería actuar ahí, pero no sabía si estaría preparada.
Justin: Bueno, parece que todos están de acuerdo, a mi me encantaría poder cantar con vosotras al lado. Tranquilas, no será para tanto. En la segunda canción estaréis totalmente seguras de vosotras mismas y lo haréis genial. – me cogió de la mano, sí, a mi. - ¿Qué decís?
Mel: Cla-claro... –fue la primera en hablar y a pesar de la inseguridad pude ver como un atisbo de emoción le llenaba los ojos- Aunque yo no bailaba en el vídeo, hice la coreo así que me la sé bastante bien. Y las demás estoy segura de que también quieren ¿A que sí?
Vir y Vero asintieron y entonces dije lo único qué se me ocurrió:
Yo: Sí, será genial. Os seguimos a donde sea. – Justin me dedicó una sonrisa y otra a Mel –
Justin: Gracias chicas, lo pasaremos bien, ahora seguidme. Vamos a dar un rodeo para que no se avalanchen encima mía... – soltó una risa por lo bajo-

Narrado por Vero -----------------------------

Salimos por la puerta trasera del hotel, donde no había fans esperando, y tras llegar al escenario y subir, pensé que moriría. Justin cogió el micro que le ofreció Dan y dedicó una serie de palabras amables, entre ellas un “te amo”, a todos. La primera canción que cantó fue “Boyfriend” y las chicas y yo hicimos una perfecta coreografía del baile, que ya habíamos hecho unas cuantas veces para subirlo a Youtube, después cantó “Catching feelings” y esta coreografía también la habíamos hecho en un vídeo que Justin nunca vio en Youtube. Para terminar cantó “As Long As You Love Me” y nosotras hicimos el baile estupendamente, era muy movido y acabé sin fuerzas, menos mal que era la última. Justin se despidió y fuimos al hotel de nuevo. Cuando llegamos de nuevo a nuestro pasillo, Justin se despidió de nosotras con un beso en la mejilla y nos dijo que iba a darse una ducha porque justo después tenía una entrevista para Europa FM. Cuando se fue me puse a gritar:
Yo: ¡CHICAS ESTO HA SIDO ALUCINANTE! – Se unieron a mis gritos hasta que Fredo salió de la habitación de Justin y nos pidió un poco de silencio –
Fredo: Esto... chicas por favor nos van a llamar la atención... jeje, ¿por qué no descansáis un rato? – emitió una sonora carcajada y le obedecimos-

Narrado por Mel ------------------------------------

Entramos en nuestra habitación y decidimos darnos una buena ducha.
Yo: Un momento chicas... ¿Justin ha dicho Europa FM? –Las demás asintieron con caras raras –  ¡QUE AHÍ TRABAJA XAVI MARTINEZ!
Xavi es uno de mis amores platónicos, en serio, este chico es totalmente genial. Es súper mono y tiene una filosofía preciosa.
Mire: chicas, yo estoy muy cansada, ducharos vosotras primero y cuando acabéis si queréis podéis ir a verlo, yo me ducharé mas relajadamente... – cerró los ojos y se los frotó – y tal vez después me reúna con vosotras abajo ¿vale?
Viir: Vale... como quieras, pero tía ¡es Xavi! ¿Seguro que no quieres verlo?
Mire: Puf... es que estoy reventada en serio, prefiero descansar un ratito. – sonrió y se tumbó en la cama bocarriba mientras Vero se metía en la ducha –
Yo: Bueeeeno... como prefieras. ¿Seguro que no te pasa nada Mire? Estamos aquí para ayudarte en todo, ya lo sabes. – me senté a su lado esperando una respuesta pero lo único que hizo fue negar con la cabeza y taparse la cara con la almohada. –
Vir y yo charlamos mientras veíamos las noticias de la tele sobre Justin y su visita, cuando Vero salió de la ducha la siguió Vir, y más tarde yo. Vero se puso un vestido cortito de flores muy monas y unas sabrinas marrones, Viir se puso un vestido morado de tirantes también cortito y sin estampados con un cinturón negro y unas sabrinas negras, y yo me puse un vestido blanco que llegaba por encima de las rodillas con un cinturón marrón y unas sandalias romanas marrones. Las tres en vestidos, el trío lalala. Pufs... que ideas me rondan a veces por la cabeza. Antes de salir vi que Mire no se había movido y dudé si ir a su lado de nuevo o irme... opté por la segunda opción dando un suspiro antes de salir. Sabía que cuando Mire se encerraba en su mundo no había manera de sacarla de él, además pensé que necesitaría un tiempo a solas para asimilar todo y reflexionar. Si necesitaba algo vendría y me lo contaría, ella siempre es así. Y la quiero.

-----------------------------------------------------------------------------------------
 ¡Holaa guapas! Bueno ¿os ha gustado? ¿Qué pensáis que le pasa a Mire ?
¿Tendrá que ver con Justin ? ¿Os ha gustado y parecido real este Justin? Puf, cuántas preguntas jaja... espero que os haya gustado y que sepáis que sois las mejores lectoras <3 Un besazo. Por cierto, ya mismo empieza el instituto y tendré menos tiempo para subir, además me tengo que disculpar porque útlimamente subo menos y tal... ¿os gustaría que hiciese una maratón que empiece este martes y suba por ejemplo 4 capítulos? Respondedme :)  No os olvidéis de: Pedir siguiente por twitter @LittleSwagJBieb o aquí dejando el nombre de vuestro twitter, si eres nuevo lector o lectora por favor DEJA un comentario con tu twitter (o tuenti en caso de que no tengas lo primero) y si queréis y tenéis tiempo recomendad la novela! GRACIAS POR VUESTRO TIEMPO.