Capítulo 13: Esto no es el final




Narrado por Mireya-----------------------------

El resto de la tarde pasó volando. Las demás chicas no aparecieron por la habitación ni a dar un recado, cosa que les reprocharía después, y Justin y el team estaban muy ocupados como para hacerme caso. Miré esto como una oportunidad para pensar, relajarme y vestirme monísima para la última vez que vería  a Justin antes de volar a L.A. Cuando acabé de arreglarme miré el reloj, ya eran las 21:00 así que Biebs estaría a punto de llegar. Me ondulé el pelo y me puse esto:

Entonces llamaron a la puerta, fui a abrir super emocionada por ver la impresión del chico que amaba... pero no era él. Eran las chicas, que por fin se dignaban a aparecer.
Yo: Heys! Por fin aparecen algunas... Anda que os preocupáis por mi, capullas. –les reproché en cuanto pude, ¡me habían abandonado toda la tarde! –
Vir: ¿Pero no estabas con Justin? Puf, chica te hemos dejado la habitación libre y todo – me guiñó un ojo y no supe si reírme de su ocurrencia pervertida o enfadarme. Opté por la primera opción y entre risas volvieron a llamar a la puerta. –
Vero: Voy yoo! Oye Mire ¿por qué vas tan guapa y con tacones? – me sonrió y profirió a ir a abrir la puerta, antes de que pudiese hacer nada le bloqueé el paso y hablé –
Yo: Chicas, he quedado con Justin para dar un paseo de despedida... como además es la última cena he pensado en ir más arregladas que de costumbre ¿os parece? Venga, me voy, vosotras poneros tacones bonitos y esas cosis. Un beso – les lancé a todas un beso y fui a abrir la puerta –
Mel: Uis uis, un paseo de despedida dice... – empezaron a reírse a mis espaldas y sonreí para mi misma, esas son mis chicas... y a quien no le guste, ¡que no mire! –

Abrí la puerta con cuidado y al otro lado estaba Justin. Oh Dios, qué guapo iba. Iba así: 



En realidad era el estilo de ropa que siempre se ponía, pero aquella noche me pareció verlo taaaaaan guapo *-* ... Mientras estaba embobada, pude ver que Justin también estaba asombrado por mi nuevo estilo, o eso me pareció al menos.
Justin: Vaya, Mireya... qué guapa estás. Bueno, hoy y siempre pero hoy llevas tacones y ya sab-le interrumpí con un gracias y un beso en la mejilla y proferimos a andar hacia el ascensor donde ocurrió, quien hubiera imaginado, nuestro primer beso. –
Yo: Justin... vamos  a vernos muy pronto ¿verdad? – supliqué una respuesta afirmativa en mi interior –
Justin: Claro, dentro de una semana escasa nos vemos por el otro lado del charco. – Me enseñó esa sonrisa suya tan especial y me pasó la mano por la cintura –
Yo: Todo esto es muy raro. – repuse. Vale que no fue una ocurrencia muy normal en ese momento, pero prueba tú a pensar estando a tan solo unos centímetros y sintiendo el calor corporal del chico más maravilloso del planeta. –
Justin: Sí. – me sorprendió su mera y simple respuesta, pero no añadí nada hasta que siguió hablando – Quién hubiese podido imaginar esto. Ni en la mejor de mis canciones podrías encontrar una historia como esta. Mireya, te acabo de conocer y has conseguido que me replantee todos mis planes en la vida. No quiero separarme de ti ahora.
Yo: Ni yo de ti, Justin – llegamos a la terraza y en lugar de mirar al precioso cielo nocturno, agaché la cabeza. Pensativa.
Justin: Tú al menos me conocías. Yo... no te ofendas, ten por seguro que querría lo mejor para ti y cualquiera de mis beliebers incluso antes de conocerte y conocerlas pero, no sabía siquiera de tu existencia... y entonces apareces, revolucionas mis ideas en tan solo 3 días y unos cuantos ratos ya eres importante para mi. Y no sabes cuánto. No quiero que pienses lo contrario – no dije nada. No podía decir nada. – Pero primero tengo que hablar con... – le miré a los ojos luchando por no perderme en ellos – Selena. Además... me gustaría que nos conociésemos mejor. – esa última frase debería haber roto todo ese  mágico momento, pero no. ¿Por qué? Porque lo entendía. Porque conocía a Justin mejor que a mi misma. Porque no podría arriesgarse a que los paparazzis supiesen algo y todo el mundo se enterase de una pequeña relación que durase menos de una semana. Porque teníamos que emprender este viaje poco a poco. Y es que por mucho que nos quisiésemos, todo esto sería difícil, los dos pertenecemos a un mundo diferente y encima esta historia había empezado en el momento menos oportuno. Todo era confuso, pero como dice su canción “Overboard”: “So crazy is this thing we call love”.
Yo: Sí, lo sé. – Asentí y seguí mirando a esos preciosos ojos miel. Ya que habíamos finalizado la conversación me di el lujo de perderme en ellos. De perderme en él. Porque así es, tan maravilloso, con ese olor tan perfecto y ese tacto suave y delicado pero fuerte y seguro, que te puedes perder en él.
Las horas pasaron, los minutos siguieron contando. Pero ninguno de los dos hizo ademán de irse hasta muy entrada la oscuridad. Se nos olvidó la cena por completo. Y nadie, a no ser que Justin se lo hubiese dicho a Fredo, sabía que estábamos aquí. Todo era perfecto. Supe que Justin estaba al igual que yo, en otro mundo. Estábamos tumbados en el suelo, juntos y mirando a las estrellas, entonces su cara se acercó a mi oreja y se puso a cantarme. Todo era PERFECTO. Yo debía de ser la chica más afortunada del universo entero, o así me sentía al menos. Y lo más bonito de todo fue la canción que eligió. “Stuck in the moment”. Así estábamos, atrapados en el tiempo en un momento mágico del que ninguno quería salirse. Las palabras susurradas en mi oído me hacían soñar y olvidarme del mundo real “I wish be an another time, i wish be an another place…
Pero el tiempo se agotó. Como todo. Se hizo demasiado de noche. Ya eran las 12 y a la mañana siguiente Justin tendría que irse. Lejos de mi lado. Aunque no por mucho tiempo. Nos fuimos en silencio hasta las habitaciones y nos despedimos con un abrazo que dijo todo lo que teníamos miedo a decir y todas esas promesas que ambos queríamos prometer. Entré en mi habitación, donde las demás chicas descansaban ya, me quité la ropa en silencio y me metí en la cama al lado de Mel. Acabó el que podría ser uno de los mejores días de mi vida.
A la mañana siguiente, nos levantamos todas y para mi sorpresa ninguna comentó ni preguntó nada. Debieron de ver el careto que llevaba y se abstenieron. Era muy pronto, apenas había dormido, pero me vestí con lo primero que pillé y bajé a desayunar junto a las demás. Allí estaban aún algunos miembros del team, entre ellos no estaba Justin. Nos despedimos efusivamente de todos, aunque mi mente se encontraba en algún lugar lejos de allí. Después de desayunar fuimos a recoger nuestras cosas. Nos encaminamos al aeropuerto y nos pusimos rumbo a nuestra localidad. Tendríamos 5 días de descanso allí para luego coger el avión definitivo a Los Ángeles, a nuestro cambio de vida. Durante el trayecto conté a las chicas lo que había pasado la noche anterior.
Cuando llegamos toda mi familia me saludaba emocionada... tan solo habían sido tres días y mis padres estaban como posesos por verme sana y salva. Pobrecillos... me sentí mal por dejarlos allí, pero era lo que debía hacer.
Los cinco días pasaron lentos. Muy lentos. Podría decir que fueron los más lentos de mi vida situados en mi lista justo detrás de los días antes de viajar  a Madrid a conocer a mi... bueno, a mi todo. Los pasé con mi familia, al igual que las demás.

Narrado por Virginia -------------------------

Esos días fueron una tortura. Tuve que despedirme otra vez de Marcos. Con eso lo digo todo. Estaba deseando irme, pero quería que una parte de mi se quedase allí con Marcos... en fin, cosas imposibles. Dentro de 1 año, continuaríamos esta historia.

Narrado por Vero -----------------------------

Recuerdo esos días como los más largos de toda mi existencia. No podía dormir, no podía pensar en otra cosa que no fuese lo cerca que estaba de cumplir mi sueño.

Narrado por Melisa -----------------------------

Aproveché esos largos días para despedirme totalmente de mi familia, estaban felices por mi. Eso me daba ánimos para dejarlos atrás, tan solo sería un año, además los veía poco ya de por si. Estaba más preocupada por Mireya. La pobre estaba rayada por un amor. Y encima ese amor era Justin Bieber. Cosas de locos que nadie podría haber llegado a imaginar hace tan solo 3 meses. Miré en youtube nuestro vídeo, ya alcanzaba cerca de los 2 millones de visitas. Sonreí por última vez en mi cama y me dormi. Esa fue la última noche que pasaría allí. 

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Lo primero quiero disculparme por no haber subido en tanto tiempo, he estado liadísima con los estudios y con los amores. Aún así, prometo intentar subir al menos cada dos semanas a partir de ahora. Espero que os haya gustado y que sepáis que sois las mejores lectoras <3 Un besazo. No os olvidéis de: Pedir siguiente por twitter @LittleSwagJBieb o aquí dejando el nombre de vuestro twitter, si eres nuevo lector o lectora por favor DEJA un comentario con tu twitter (o tuenti en caso de que no tengas lo primero) y si queréis y tenéis tiempo recomendad la novela! GRACIAS POR VUESTRO TIEMPO.


Capítulo 12: Mucho trabajo por delante.



Narrado por Justin ---------------------------------

 El reloj marcaba las 6 y media. Cualquiera diría que era demasiado temprano, pero tenía que arreglarme para un par de entrevistas, y más tarde tendría que visitar un hospital y una fundación benéfica llamada “Un juguete, una ilusión”. Además, quería saludar a todas mis preciosas y swaggy beliebers y belieber-boys de la entrada del hotel y sacarme fotos con el máximo posible. Esa noche había cambiado algo en mi, tras un brote de desesperación en el ascensor que no se movía, había besado a Mireya. Mireya... pf, esa chica me encanta. Me trata como si fuera normal, y yo veo lo que eso le cuesta. Es una de mis beliebers y siempre dije que me encantaría que mi novia lo fuese. Entonces, con la palabra “novia” es cuando todo se confunde en mi cabeza. Yo tengo novia, Justin, existe Selena, y ahora mismo me estará esperando en L.A hasta que mañana por la mañana llegue. Pero me temía en lo más hondo de mi, que ya Selena no era la chica que más quería. Las cosas habían cambiado mucho antes siquiera de darme cuenta, y con ese beso no tan accidentado en el ascensor, habían cambiado mucho más. ¿Pero qué podía hacer yo? No podía pretender que Mire, esa chica tan dulce y sensible pero cabezota y con carácter al mismo tiempo, soportase toda la presión de mi vida. Los paparazzis, la prensa rosa... no, además no podía dejar a Selena, ella es una chica que siempre me ayuda con mi trabajo y es realmente una buena amiga. Quizás ahí esté el problema, nunca ha dejado de ser una amiga para mi, aunque seamos pareja. Pero es que, quiero a Mire, ¿cómo voy a mentir a Sel?. En ese momento creí que lo mejor sería dejar las cosas como estaban. Tal vez para Mireya solo hubiese sido un besito sin gran importancia... después de todo, estaba enamorada de alguien ¿no? ¡Pero a quién quiero engañar! Para ella significó lo mismo que para mi, si no, no me hubiese besado delante de su habitación. Tendría que centrarme en todo el trabajo y ya solucionaríamos las cosas más tarde, quizás esta noche o quizás en L.A., encontraría la forma de explicarle mis sentimientos. Y Con la cabeza echa un lío y sin parar de pensar, me levanté de la cama y me duché repitiéndome a mi mismo que me debía centrar. Ya solucionaría los problemas amorosos más tarde.

Narrado por Mel ---------------------------------

El día en el hotel transcurrió de lo más normal. Por la mañana nos levantamos todas súper felices, especialmente Mire, que no paraba de contarnos lo bonito que fue aquel beso con Justin. Sí sí, con Justin Bieber. Quién hubiera imaginado todo esto apenas un mes antes. No volvimos a tener noticias del team completo hasta que llegó la hora de comer. Tras sentarnos en la mesa, entre Mire y Justin pude notar cierta tensión, que no entendí para nada... porque... vamos a ver... ¿no estaban saliendo? ¿qué era aquel beso? Ahora sí que entendí, tal vez no había significado lo mismo para los dos.
                                                                                       
Narrado por Mire ----------------------------------------

Desde que entramos en el comedor noté que a Justin le pasaba algo. Estaba como ausente en un ambiente en el que no era posible ni un minuto de silencio. Me acerqué a él antes de sentarnos y le pregunté al oído:
Yo: Justin ¿estás bien? – esbocé una sonrisa –
Justin: Ejem, sí, estoy perfectamente ¿y tú Mireya? - ¿Mireya? ¿Por qué no decía Mire? –
Yo: También estoy bien... en cambio tú... pareces distraído... bah, no importa, vamos a comer. – me senté al lado de Justin, con Viir al otro lado y con Fredo delante, que a su vez estaba al lado de Carmen, cómo no. –

Durante la comida charlamos todos animadamente, pero noté que  Justin seguía en su mundo, y a mi se me quitaba el apetito por momentos a una velocidad increíble. Justin no hablaba, estaba como el ser más soso del planeta. ¿Y por qué? Pues estaba claro, porque el beso fue sin querer, para él no fue nada y para mi significó un mundo. Ahora no sabía cómo decírmelo y yo como una imbécil, encima me sentaba a su lado. Menuda fue la cara que se me debió de quedar porque Fredo me preguntó preocupado si me encontraba bien... para mi sorpresa Justin desvió su mirada desde un punto vacío a mi.
Yo: Sí, claro... solo que ya estoy llena. – no hubo intentos de sonreír ¿ para qué? –
Fredo: Chicos... ¿Estáis bien? Os veo raros desde por la mañana, ¿pasó algo anoche? - ¿Ahora qué? Decidi que lo mejor era mentir y fingir que no había pasado nada, tal como Justin supuse que querría, indicar que esos besos susurrados en la noche no significaban nada para mi. –
Yo: Pues no – Hablé con carrerilla antes de que Justin, que ya tenía la boca abierta dispuesto a hablar, pudiese decir nada y sentirse culpable. – Solo que nos quedamos encerrados en el ascensor un rato y... bueno ya sabes qué le pasa a Justin. – para mi sorpresa, que cada vez era mayor, Justin asintió, me pareció que un poco dolido, y desvió la mirada hacia Fredo. –
Fredo: ¿Un rato? ¿Por qué no tocasteis pronto el botón? – suspiró y miró a Justin - ¿Cómo estás?
Justin: Bien, gracias por preocuparte tío – vaya, diría que fueron las primeras palabras normales de Justin en todo el día – Y... ¿qué botón? – esa misma pregunta quería hacer yo. –
Fredo: ¿Cómo que qué botón? ¿Esperasteis sin más y sin tocar la alarma? – al ver que yo no salía de mi asombro volvió a suspirar y a soltar una carcajada – Estáis como cabras chicos, existe un botón en todos los ascensores con una campanita dibujada que suelta un ruido de mil demonios para avisar a todo el mundo de que hay alguien encerrado en el ascensor.
Yo: ah. – Eso era todo lo que pude decir. Soy tonta. Y Justin también, aunque bueno, qué se puede esperar del chico normal que cree que el Polo Norte y Canadá son continentes. Me empecé a reír también y Justin se acabó uniendo. Al cabo del rato, todo el team, que había escuchado nuestra conversación, estaba riéndose.

Tras ver como acababan todos de comer y ver que Justin tampoco comía mucho, me levanté desganada para volver a encerrarme en mi habitación mi último día en Madrid. Justin tenía otros tres actos por la tarde, y no quería ser una molestia.
Para mi sorpresa, que no dejaba de crecer, Justin se levantó al mismo tiempo y me siguió. Cuando llegamos a nuestro pasillo, habló:
Justin: Mire... pensarás que soy idiota. – Me paré en seco y lo miré sorprendida. – Verás, nada en mi cabeza está saliendo como esperaba, deberíamos hablar de lo que pasó anoche... – antes de que pudiese terminar asentí y lo conduje a mi habitación. Las chicas se quedarían dando vueltas por el hotel como siempre, y no había nadie que nos pudiese molestar. Por otra parte, a solas con Justin, vi el momento de mentirle y decir que ese beso no fue nada para mi. Que al igual que a él, a mi no me importó.

Dentro de la habitación, me senté en el sofá y esperé a que Justin se sentase. Entonces empezó a hablar.
Justin: Mire... no quería hablar de esto ahora, pero veo que no estás bien y no quiero que te pienses que anoche... el beso fue una tontería. Fue un impulso, sí, pero porque me gustas. Te conozco desde hace apenas 3 días y ya estás en mi corazón. Creo que deberíamos conocernos más... pero eso no quiere decir que no me importase lo de ayer. Te quiero, ¿lo entiendes? – me di cuenta de que tenía la boca abierta, y seguramente una cara de pánfila alucinante. –
Yo: Jus-Justin, yo... verás, te quiero. Estoy enamorada de ti desde que te vi en youtube. Soy tu belieber y que me digas esto es demasiado. En serio, siempre he estado esperando este momento porque yo esqu-me interrumpió con un beso. Sí, fue un beso perfecto, porque fue suyo. –
Justin: No hace falta que hables más. Ya ha quedado claro que lo de anoche significó bastante para los dos. – me sonrió con esos dientes tan perfectos y esos labios dulces y suaves que acababa de probar y siguió hablando – en cambio creo que deberíamos esperar a ver qué podemos hacer. No quiero precipitarme y que toda la prensa rosa se avalanche a por nosotros. Además... – ahora lo interrumpí yo –
Yo: Estás con Selena. ¿Qué vas a hacer con ella? ¿La quieres?
Justin: Sí, claro que la quiero, pero como amiga. Creo que nunca la he dejado de querer como tal. Es una chica genial, lo entenderá... aunque le debo un tiempo por todo lo que hace por mi, tengo que explicárselo bien y no quiero que se sienta mal. Después, allí en L.A podríamos encontrar la manera de pasar tiempo juntos, conocernos mejor y ya... quién sabe. – asentí y me levanté de un salto del sofá a la vez que le tendí la mano –
Yo: Vamos, estarán todos abajo preocupados y de momento somos... amigos ¿no? Pues eso tenemos que dar a entender si no queremos acoso de paparazzis, Derek Bieber. – nos reímos juntos y se levantó conmigo cogiéndome de la mano –
Justin: Esta tarde tengo muchas cosas que hacer... pero luego a la noche podríamos despedirnos dando un paseo ¿te parece? – asentí de nuevo y tras darme un beso en la mano, se despidió y se fue –

Todo con Justin era sorprendente, poco predecible y anormal. Aunque ¿qué se puede esperar del chico que dice ser una tostadora de buenas a primeras, se revuelca en la arena en una sesión de fotos, come donuts de la basura porque fue él quien los tiró, pone enlaces de la niña del exorcista para asustar a sus fans y pregunta en twitter a todas sus fans qué es “sliggitly”?

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Es el último capítulo de esta mini-maratón. Espero que os haya gustado y que sepáis que sois las mejores lectoras <3 Un besazo. No os olvidéis de: Pedir siguiente por twitter@LittleSwagJBieb o aquí dejando el nombre de vuestro twitter, si eres nuevo lector o lectora por favor DEJA un comentario con tu twitter (o tuenti en caso de que no tengas lo primero) y si queréis y tenéis tiempo recomendad la novela! GRACIAS POR VUESTRO TIEMPO.

Capítulo 11: Amigas para todo.




Narrado por Viir ---------------------------------------

Desde que llegó Mireya, vi que tenía la cabeza en otra parte. Somos amigas, la conozco y lo sabía perfectamente. Algo había pasado. Las demás también lo notaron, me di cuenta en un cruce de miradas un tanto extraño que echamos antes de que nos sirvieran el postre. En cuanto acabamos de comer, nos disculpamos ante los demás y las 4 nos fuimos a nuestra habitación. Nos sentamos en el sofá y miré a Mireya.
Yo: Bueno, Mire, ¿nos vas a decir qué te pasa?
Mire: Chicas... han pasado muchas cosas. ¿Me prometéis que no os vais a reír de mí?
Todas asentimos
Mel: Cariño, ¿desde cuándo hacen eso las amigas? Sabes que puedes contárnoslo todo.
Yo: Claro tía, después de todo lo que hicisteis por mi cuando lo de Marcos, si estoy con él es gracias a ti especialmente. Cuéntanos. – le puse una mano en la rodilla y dejé que hablase.-

Narrado por Mire ------------------------------------------

Allí estaban mis amigas, las quiero mucho. Les conté todo lo que había pasado con Justin, todas las dudas que rondaban en mi cabeza, todas las preguntas que no cesaban de reprimirme, les hablé de mis sentimientos, de lo que Justin significa para mi.

Vero: Mireya... Justin es un chico. Famoso o no, es un chico. Y aquí estamos todas para ayudarte con él. Nosotras lo queremos mucho y lo sabes, pero cielo, nunca habíamos pensado en él de la misma manera que tú.
Mel: Así es, tía ve a por todas. Vale que él tiene novia y todo eso... pero si amases a un chico normal con novia iríamos a por él de todos modos. Arriésgate y veremos si sigue queriendo a Selena o no. Por lo que nos has contado, te dijo esta mañana que las cosas no estaban muy bien en su cabeza, así que creo que está confundido, sea por lo que sea. Es el momento.
Vir: Sí, estoy con ellas. Mire, estás enamorada de un chico. Es lo más normal del mundo. Lamento que sea de este chico, que es precisamente difícil, pero sé que si todo sale bien es el mejor chico del mundo. Ya verás como todo va sobre ruedas si no te bloqueas a ti misma.
 Yo estaba en ese momento anonadada. Tenían razón. Nada ni nadie puede detenerme cuando me propongo algo, y así fue. Me propuse amar a Justin sin barreras.
Yo: chicas... no sé como se lo voy a decir... tal vez tarde mucho. Pero se lo diré y se lo demostraré. Os quiero, gracias por todo buenorras – me reí y todas compartimos un abrazo y unas risas –
Pasamos el resto de la tarde viendo la tele esperando a que Justin acabase las visitas, demás entrevistas y reuniones. Sin darnos cuenta ya eran las 9 y 35 y llamaron  a la puerta. Era Fredo.
Fredo: ¡Hola chicas! Justin está por acabar la última reunión, ¿os venís a la habitación y vemos una película todos juntos? – nos sonrío –
Mel: ¡Claro! Vamos – agarró a Viir del brazo que a su vez agarró a Vero que me agarró  a mi – Cadena humana, weeee.
Fredo: Estáis locas – se rió y entramos seguidas de él en su habitación, donde nos esperaban Ryan, Carmen y Pattie, -
Vir: ¡Hola mamá! – después de saludar a los presentes, igual que Viir, nos sentamos las 4 a los pies del sofá donde estaban los demás –
Estaba por empezar la película cuando Justin llegó con Kenny y entraron.
Justin: Hola – enseñó una sonrisa – Veo que hay noche de cine por aquí... bueno pensaba en pasear un rato antes de dormir – Pattie escudriñó el cejo mirando a Justin que se encogió de hombros. - ¿Alguien me acompaña? – me dirigió la mirada –
Vero me miró fijamente y supe que estaba gritándome mentalmente que me fuese con él. Asentí.
Yo: Si-Si quieres puedo ir contigo, yo tampoco tengo muchas ganas de ver la tele.
Justin: Swagg – me ayudó a levantarme y tras despedirnos y salir seguidos de la mirada de todos, me cogió de la mano. –
Aguardamos silencio hasta que llegamos al ascensor.
Justin: Gracias por acompañarme de nuevo, tenía ganas de tomar el aire. – yo asentí y entramos en el ascensor siguiendo el proceso de antes –
Cuando llegamos a la azotea nos sentamos en el suelo, ya era de noche y el cielo estaba oscuro, las estrellas salían poco a poco y la luna brillaba en lo más alto.
Yo: Es precioso –susurré. Entonces un poquito de viento me hizo tiritar y lamentarme de llevar solo una camiseta. –
Justin: sí... ¿tienes frío? – me abrazó y me mantuvo entre sus brazos –
Yo: Ya no, gracias Justin. – sonreí y me quedé agazapada en sus brazos que me rodeaban –
Justin: Mireya... he estado pensando en lo que hablamos antes. – mi corazón empezó a latir más deprisa. No podría hablar otra vez del accidental o no tan accidental “te amo” no tenía claro por qué había dicho eso y no estaba preparada para oír un “lo siento creo que te has pensado mal” –
Yo: ¿Has tenido tiempo para pensar? Uoo – intenté quitarle fuego al asunto.-
Justin: No, bueno sí, pero porque cuando uno se ena-carraspeó fuerte- porque lo pasé genial aquí antes. – Asentí y entonces siguió hablando – he estado pensando en lo que me dijiste de que no tienes novio y estas enamorada de alguien y... ¿entonces nunca has tenido novio? –preguntó extrañado –
Yo: Ah. Pues no... ¿Por qué te extraña tanto?
Justin: Porque una chica tan preciosa como tú tendría que haber tenido cien novios ya. Que no lo hayas tenido porque eres fiel a tus sentimientos, por difíciles que sean, es muy bonito – sonrió de nuevo y miró al cielo-
Yo: - estaba un tanto sorprendida de su respuesta y me limité a darle las gracias.-

Después de eso no hablamos nada más, estábamos bien en silencio, yo entre su brazos y los dos mirando al cielo. Cuando miró el reloj vimos lo rápido que pasaba el tiempo cuando estábamos allí arriba, ya eran casi las 11. La película habría acabado y los demás estarían preocupados. Decidimos bajar, aún en silencio y cogidos de la mano. Llegamos al ascensor y entramos. Pasó el rato, pero no llegamos a nuestra planta. Oh Dios. Juraría que llevábamos al menos 5 minutos con la lucecita indicadora de planta parada en la planta 13 y con las puertas del ascensor cerradas. Mierda. Estábamos encerrados. Miré a Justin y vi que también se había dado cuenta y estaba un poco pálido.

Yo: Justin ¿estás bien? – me preocupé enseguida-
Justin: No. No estoy bien. Mire, esto no se mueve. –Se pegó más a mí y me sujetó del brazo.-
Yo: Ya... esto... Justin, aún hay luz, no va a pasar nada. Enseguida se empezará a mover otra vez, será un fallo técnico que enseguida repararán. Suponiendo que se hayan dado cuenta... – no tendría que haber añadido lo último. Justin empezó a palidecer más-
Justin: Voy a llamar por teléfono ahora mismo. – Abrió el teléfono y se paró – Joder, no hay cobertura.
Yo: - me estaba empezando a poner bastante nerviosa y no sabía que decir para ayudarlo. ¿Qué se supone que hay que hacer cuando te quedas encerrada en el ascensor con el amor de tu vida que además es un famoso internacional claustrofóbico? Me di cuenta que no podía hacer más que transmitir calma como a una persona normal. – Justin, tranquilo, enseguida lo arreglan, sentémonos mientras. – Lo cogí de la mano y lo obligué a sentarse a mi lado. Aún tenía su mano aprisionándome el brazo y carraspeé – Esto... me vas a dejar sin circulación en el brazo.
Justin: Lo siento, Oh my gosh, ¿no te parece que las paredes se juntan? – vale, tenía que hacer algo y ya. Lo miré a los ojos y le obligué a mirarme –
Yo: Todo va a ir bien, no se juntan. Estamos igual que antes. Parados y con luz. No pasa nada. – Vi que seguía mirándome a los ojos y solo logré descifrar cariño y emoción detrás de ese marrón chocolate precioso. –
Justin asintió y siguió mirándome a los ojos, cuando quise darme cuenta, solo nos separaban unos centímetros. Vi que ahora Justin me miraba los labios. ¿Estaba pensando hacer lo que yo creía? Oh no. Nunca he besado a nadie. ¿Cómo puedo pensar que Justin Bieber me va a besar? Puf soy tonta. Antes de que pudiese seguir pensando sus labios se posaron en los míos. Su mano se metió entre mi pelo sujetándome la cabeza y con la otra seguía sujetándome el brazo. Tenía los ojos cerrados, pero aún sentía el calor de sus labios en los míos. Él estaba tan dulce... no movía la boca. Simplemente ahí estaban sus labios en los míos, unidos como si fuésemos una sola persona. Me mordió el labio inferior y cuando abrí los ojos seguía mirándome Antes de que pudiésemos separarnos, la luz cambió de planta y un ligero movimiento nos indicó que de nuevo se movía el ascensor. Se separó con cuidado y ninguno de los dos dijo nada. Cuando llegamos a nuestra planta, salimos aún cogidos de la mano. Delante de la puerta de mi habitación se acercó a mi oído y entonces me susurró.
Justin: Lo siento. No tendría que haber hecho nada, estaba nervioso y el impulso me pudo. – juraría que estaba rojo, pero no podía verlo bien porque estaba demasiado cerca. Como respuesta no se me ocurrió nada mejor que acercarme y juntar nuestros labios una vez más. Pude ver en su mirada antes de besarlo, que no solo había sido presa de los nervios, había aún un atisbo de amor que me sonrojó y me derritió. Fue un beso dulce, como él, y corto. Me aparté azorada y él, con una sonrisa en la cara me dio las buenas noches y se fue a su habitación. Cuando yo entré en la mía, estaban las chicas durmiendo, o eso creía, porque nada más abrir el armario y sacar mi pijama para cambiarme, se sentaron en la cama y me acribillaron a preguntas. Les conté por encima lo que había pasado. Omitiendo todo lo que vi en la mirada del Biebs y lo suaves que estaban sus labios. Tras contentarlas y cambiarme, me acurruqué en mi cama al lado de Mel y me dormí enseguida pensando en él. En él. Por primera vez, Selena no acudió a mi mente después de pensar en mi amor por él.

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Es el segundo capítulo de la mini-maratón. Espero que os haya gustado y que sepáis que sois las mejores lectoras <3 Un besazo. No os olvidéis de: Pedir siguiente por twitter @LittleSwagJBieb o aquí dejando el nombre de vuestro twitter, si eres nuevo lector o lectora por favor DEJA un comentario con tu twitter (o tuenti en caso de que no tengas lo primero) y si queréis y tenéis tiempo recomendad la novela! GRACIAS POR VUESTRO TIEMPO.

Capítulo 10: Estoy enamorada.




Narrado por Mireya ------------------------------------------

 Oí como las demás salían de la habitación y cuando pasaron unos minutos me levanté resignada. Sí, resignada al amor. Momento cursi para vomitar, lo sé pero realmente estaba enamorada de un amor imposible o mejor dicho casi imposible. La cabeza me daba vueltas y decidí darme un baño y quitarme ya la ropa sudada. Una vez dentro de la bañera reflexioné. ¿Qué pasaba con mi vida? Nada era normal últimamente, me encantaba poder estar aquí cumpliendo mi sueño pero echaba de menos la normalidad.  Estoy enamorada. Y lo que empeora las cosas... estoy enamorada de Justin. Siempre supe que Justin para mi significaba mucho más que un ídolo, un héroe o una inspiración, como para las demás. Entonces una voz en mi cabeza se accionó: Eres idiota. Pues sí, lo era. Nunca significaría para Justin lo que él significa para mí, ¡pero iba a estar con él todo el tiempo! Eso era más de lo que había imaginado. Hundí la cabeza en el agua y cuando la saqué me sentí despejada. Mejor sería pensar que iba a ser amiga de Justin durante mucho tiempo, eso me bastaba y sobraba, era lo mejor que podía pasarme y se había cumplido. Tenía que dejar de demorarme con otras ideas poco reales y empezar a vivir el momento. Ya había decidido antes tratar a Justin normal, y ahora decidí ignorar todo lo que sentía de más por él. Era mi amigo. Punto. Me salí de la ducha envuelta en otra toalla morada y salí de nuevo al dormitorio de la suit. Me puse unos pitillos negros vaqueros y una camiseta de manga corta con la bandera de USA, me dejé el pelo suelto que se me había rizado un poco tras secarlo y me puse unas Vans azul oscuro a juego con la camiseta. Me miré al espejo y vi que me sentaba realmente bien... a quién engañar. Siempre me he considerado una chica normal, no muy guapa pero tampoco poco agraciada. Me encantan mis ojos, son verdosos y brillantes. Esos pantalones resaltaban mis curvas. Después de sonreírle al espejo me senté en el sofá y encendí la tele sin prestar atención realmente. No tenía ganas de salir tan pronto, miré el reloj y había pasado casi una hora desde que las demás se fueron. La entrevista ya habría acabado pero las demás se habrían quedado abajo dando vueltas... o persiguiendo a Xavi. Me reí de mi última ocurrencia. En ese momento llamaron a la puerta y cuando la abrí, para mi sorpresa era Justin.
Yo: Hola Justin, ¿qué ocurre? Creí que tenías aún cosas que hacer – sonreí intentando mostrar que para mi él era normal –
Justin: Eh... sí, pero la entrevista ya ha acabado y como no estabas con las demás y me dijeron que estabas desganada quería venir a ver si te encontrabas mejor. – sonrió de esa manera increíble que solo él sabe –
Yo: Gracias Justin, ahora estoy mejor. Solo estaba un poco cansada. – pude ver que me miraba de arriba abajo y me sonrojé. De repente otra vez la vocecita interior: “Oh vamos Mireya, te lo diré en una palabra: JELENA” – mmm ¿y cómo te ha ido a ti?
Justin: Oh genial, ¿querrías dar una vuelta conmigo para despejarnos? Y si quieres te cuento. – me cogió de la mano y me lanzó una mirada esperanzada –
Yo: Claro – estaba roja, seguro que lo estaba. Eso no era bueno, pero no podía rechazar ninguna oportunidad de estar cerca de él, si lo hacía me rociaría los ojos con someday a mi misma como castigo (¿) oh dios, me estoy volviendo loca. DEJA DE PENSAR MIREYA. Le apreté la mano y cerré la puerta detrás de mí-
Justin: Gracias por acompañarme – vi cómo me miraba de reojo y me gustó, pero no dejaba de pasar por mi mente la palabra mágica: JELENA. Durante un rato reinó el silencio, hasta que llegamos al ascensor y Justin se puso nervioso- Vamos a la última planta ¿te parece?
Yo: Mmmm... Justin, ¿Estás bien? Me parece genial... aunque no sé que hay arriba. Pero ¿estás seguro que no prefieres usar las escaleras? Sé que tu claustrofobia... bueno... de verdad que no me importa andar más a tu lado. – Mierda, mierda, mierda, mierda. ¿Por qué tuve que decir “a tu lado” al final de la frase? – Qui-quiero decir que me encanta andar al lado de la gente porque no me si-me interrumpió-
Justin: Claro, perfecto. No pasa nada, de verdad que estoy bien, podemos ir en ascensor. – no sé si sentía la calma que intentaba demostrar, pero se veía seguro así que asentí y entramos en el ascensor, Justin metió una llave, que me pregunté cómo había conseguido antes de recordarme que es Bieber, en el botón de la planta 15 –
Dentro del ascensor, no muy grande, Justin me agarró fuerte de la mano y se acercó a mí un poco más.
Justin: Mire, esto no anda. – me susurró –
Yo: Justin, tranquilo, todo va bien ¿ves? – Las puertas se abrieron y salimos juntos cogidos de la mano a un pasillo con una única puerta al final.-
Justin: Lo siento, me pongo muy nervioso en los ascensores... ya sabes. – Me sonrió de nuevo y tiró de mí mientras avanzaba más rápido –
Me abrió la puerta y cuando pasé, vi que estábamos en la azotea. Era precioso, se veía todo Madrid y la gente diminuta, no había nada allí, a excepción de unas cajas amontonadas en la parte de atrás. En ese momento Justin me abrazó por detrás, todo era perfecto, “que se pare el tiempo por favor” eso era todo lo que podía pensar.
Justin: ¿Qué te parece? ¿A que es bonito? – apoyó su mejilla en la mía, aún abrazándome por detrás, y me miraba con esos preciosos ojos directamente a los míos –
Yo: Justin... tienes unos ojos preciosos. – vaya ocurrencia la mía –
Justin: gracias – se sonrojó y con cuidado se apartó y se sentó en el suelo a mi lado – tú también tienes unos ojos muy bonitos... ¿sabes? – me miró de reojo otra vez y mi barrera contra-amor se estaba desmoronando –
Yo me senté en el suelo a su lado antes de seguir hablando. Cómo no quería que supiese mis sentimientos opté por cambiar de tema.
Yo: ¿Cómo sabías de este sitio? Es muy relajante – me reí un poco y él se puso las manos en la cabeza mientras se echó hacia atrás y se tumbó –
Justin: Pregunté en recepción algún sitio para relajarme sin fans gritando alrededor y me dieron la llave. Fácil – me miró a los ojos y yo esquivé la mirada y observé el cielo –
Yo: Gracias por traerme contigo. – Suspiré – Oye, nos conocemos de un día ¿no te da miedo que sea una psicópata y ahora mismo intente secuestrarte?
Justin: Mireya, confío en ti –con un tirón de mano me obligó a mirarle a los ojos.-
Yo: -suspiré de nuevo y me tumbé a su lado mirando al cielo. Tras unos minutos de silencio me decidí a preguntar - ¿Cómo te va con Selena?
Justin: Uf... no me esperaba esa pregunta. – me miró a los ojos otra vez, tenía que parar de hacerlo o me daría un ataque – Pues... hasta hace unos días genial. Ahora es difícil de explicar.
Yo: Oh vamos, no soy tonta... tenemos tiempo, cuéntame. –No entendí lo que quería decir así que espere a que se explicase mejor.-
Justin: Bueno pues... todo iba normal hasta que de repente el destino decide cambiar las cosas y una serie de sentimientos te contradicen diciendo que todo está bien pero no lo está. Entonces todo es un lío enorme en el que lo único que desearías es que las cosas fuesen de otra forma. – cuando vio mi cara de asombro que no entendía nada se rió- olvídalo, no importa Mire.
Yo: ya... pues aunque no tenga nada que ver conmigo, lamento que algo haya descontrolado tus planes. Los míos tampoco están lo que se dice muy claros.
Justin: ¿Puedo preguntarte una cosa? – se mordió el labio inferior y me miró atento.-
Yo: mmm, claro – lo miré más atenta que antes esforzándome por pensar con claridad –
Justin: ¿Tienes novio?
Yo: - la pregunta de dejó desconcertada, ¿para qué quería saberlo? – No. Cuando tuve la edad de tener novio me enamoré perdidamente de un chico. Y aunque sé que nunca seré correspondida no puedo evitarlo. – mi sinceridad me asombró hasta a mi-
Justin: Never say Never. –  Miró la hora en el móvil – Uf qué tarde es, son las tres, se me ha pasado el tiempo volando, ¿bajamos a comer ya?
Yo: vale... ¿podremos subir otra vez después? – mis esperanzas y yo... un caso aparte –
Justin: Claro, esta tarde estoy ocupado en “Los Hormigueros” pero después podríamos subir y pensar juntos, sienta bien – Me reí, se levantó y me cogió de la mano ayudándome a levantarme – ¿por qué te ríes?
Yo: Justin... es “El hormiguero” – seguía riéndome y él también se rió – No importa, sabes decir en español lo más importante “te amo” – dije intentando imitarlo cuando hablaba español con ese acento raro que le sale –
Justin: te amo – paró de reírse y me miró a los ojos, paré de reírme. ¿Lo había dicho en serio? ¿Qué acababa de pasar? ¿hola? ¿Por qué nada tiene sentido? ¿Qué hago en una azotea preciosa con Justin Bieber a mi lado? Pasaron 2 o 3 minutos antes de que pudiese decir algo – Quiero decir... ¿tan raro es mi acento español? ¿Qué te ha parecido? – me puse roja, qué estúpida había sido, solo lo había dicho para probar a ver como sonaba. Bah. –
Yo: No, lo has dicho muy bien. – me enfadé conmigo misma por encontrar ilusiones falsas en lo que pasaba y cogí a Justin de la mano más fuerte arrastrándolo al ascensor –
Justin: ¿Te pasa algo? – Me preguntó con cierta incertidumbre en el rostro.-
Yo: No. Tengo hambre, eso es todo. – hasta que llegamos a la habitación de Justin, donde comeríamos, ninguno dijo una palabra. Cuando llegamos y vi que solo estaban Fredo y Ryan, los saludé y me limité a preguntar por las chicas. –
Fredo: Ah sí, estaban esperándote en la puerta del comedor principal, al ver que no bajabas creo que han empezado, pero hace poco. ¿Te vas? – me miró con cara extrañada y después a Justin que se encogió de hombros –
Yo: Sí, tengo ganas de verlas, esta mañana estaba cansada y hace mucho que no hablamos en serio. Bueno gracias por todo Justin, lo he pasado muy bien. –
Salí de la habitación y fui al comedor, cuando las divisé a lo lejos ya se habían sentado las 3 con Carmen y el resto del team, saludé a todos antes de sentarme en el único sitio libre que quedaba entre Dan y Vero. Vi que todavía no habían empezado a comer y me relajé. Estuve charlando trivialidades con Dan y con los demás, deseando que acabase la comida para hablar con las chicas en privado.

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¡Amores! Es el primer capítulo de una mini-maratón. Espero que os haya gustado y que sepáis que sois las mejores lectoras <3 Un besazo. No os olvidéis de: Pedir siguiente por twitter @LittleSwagJBieb o aquí dejando el nombre de vuestro twitter, si eres nuevo lector o lectora por favor DEJA un comentario con tu twitter (o tuenti en caso de que no tengas lo primero) y si queréis y tenéis tiempo recomendad la novela! GRACIAS POR VUESTRO TIEMPO.

Capítulo 9: Parte del team.




Llegamos a recepción y allí estaban todos, menos Scooter, que supuse que estaría preparando las cosas en LA, estaría con Carly, el ejemplo a seguir de Mel y una de las chicas que más aprecio después de Sel, o The Wanted. Él siempre está trabajando por cumplir sueños e ilusiones. Es un tío genial y esperaba poder conocerlo pronto. Allison, Dan, Kenny, Carin, Scrappy... todos estaban allí, mirándonos con una sonrisa y un atisbo de seguridad en la mirada. Confiaban en nosotras, en que seríamos parte del team pronto. Eso me resultó tan conmovedor y a la vez tan real, que como si hubiese despertado por fin de un sueño, me centré en la realidad y en lo que me estaba pasando. Justin iba a pasar mucho tiempo conmigo, ahora los dos éramos parte de un mismo equipo, de una misma familia más centrada, y por tanto no podía llorar, chillar o hiperventilar cada vez que lo viese. Me iba a costar trabajo, pero tenía que intentar tratarlo como si fuera un compañero de trabajo y un amigo con el que voy a pasar más de un año. A él y a todos. Ahora todos eran mis amigos, mis compañeros, y yo no podía ir detrás de todos necesitando una ambulancia. Me acerqué uno por uno a todos y tras un abrazo, sin histeria de por medio, les di las gracias. Las demás chicas me miraron con caras raras. Seguramente no esperaban esa serenidad en mi, aunque para ser sinceros, yo tampoco. Alguien me puso la mano en el hombro. Parecía haberse dado cuenta de lo difícil que era para mí la situación. Era Carmen, la madre de Viir. Me parece una mujer muy fuerte, tanto casi como Pattie, y por eso no me extrañó que se hubiesen hecho amigas. Carmen siempre está luchando por la felicidad de su hija como puede, afrontando la separación como algo positivo, preocupándose por ella sin llegar a entrometerse. No me importa para nada que sea ella la que se venga con nosotras en la gira. Será divertido, además siempre nos dice que la tratemos como si fuera nuestra madre, es una mujer genial. Estuvieron haciéndonos preguntas a las recién llegadas, todos parecían interesados en cómo habíamos luchado por Justin. De repente Mel, que estaba contando cómo se había enterado de la llegada de Fredo, se calló y fijó la vista al fondo del hotel hacia donde estaban las puertas. Yo también miré. OH DIOS. Estaba todo lleno de chicas vestidas de morado chillando. Beliebers. TODO estaba lleno de Beliebers acosando el hotel. Los demás nos tranquilizaron y nos llevaron hacia un salón en la parte más interior del hotel para que no se nos fuera la cabeza. Qué guay, allí fuera había cientos de hermanas mías y beliebers-boys que querían ver a Justin, claro, cómo no había pensado en ellos. Al cabo de unos minutos llegó Justin con Moshe cubriéndole las espaldas y Ryan al lado.
Justin: Heey! ¿Qué tal? – se sentó a mi lado, otra vez los nervios resurgieron, pero antes de que se me nublara la cabeza conseguí pensar en lo que me había prometido antes-
Yo: Hola Justin – esbocé una sonrisa como pude – Muy bien, hemos estado charlando con el resto del equipo tranquilamente. Son todos geniales. ¿Y a ti qué tal te ha ido todo?
Justin: ¡me alegro, Mireya! ¿Te puedo decir Mire? Es más corto, preciosa. – Esta vez empezó a dirigirse a todos - A mi la entrevista me ha ido fantástica, he conseguido no dar demasiados detalles de las cuestiones personales y he hablado sobre todo sobre Believe y las fechas para el Tour por aquí. España es maravillosa ¿eh? He visto la cantidad de gente que hay esperando ahí fuera.
Dan Kanter: Justin, ahí quería llegar, ya está preparada la guitarra, hay dos altavoces grandes que nos han cedido los organizadores del hotel y el escenario está montado enfrente del patio. – Meditó unos segundo antes de añadir – He pensado que... si quieren las chicas – nos miró, oh señor, ¿qué iba a decir? – podrían acceder a bailar mientras les cantas a los de ahí afuera dos o tres canciones. La coreografía del baile de internet la hicieron fabulosa y seguro que no la han olvidado, además así se sueltan un poco antes de llegar a LA ¿no? ¿Qué pensáis todos?
Todos asintieron emocionados, pero nosotras nos habíamos quedado de piedra. Claro que quería actuar ahí, pero no sabía si estaría preparada.
Justin: Bueno, parece que todos están de acuerdo, a mi me encantaría poder cantar con vosotras al lado. Tranquilas, no será para tanto. En la segunda canción estaréis totalmente seguras de vosotras mismas y lo haréis genial. – me cogió de la mano, sí, a mi. - ¿Qué decís?
Mel: Cla-claro... –fue la primera en hablar y a pesar de la inseguridad pude ver como un atisbo de emoción le llenaba los ojos- Aunque yo no bailaba en el vídeo, hice la coreo así que me la sé bastante bien. Y las demás estoy segura de que también quieren ¿A que sí?
Vir y Vero asintieron y entonces dije lo único qué se me ocurrió:
Yo: Sí, será genial. Os seguimos a donde sea. – Justin me dedicó una sonrisa y otra a Mel –
Justin: Gracias chicas, lo pasaremos bien, ahora seguidme. Vamos a dar un rodeo para que no se avalanchen encima mía... – soltó una risa por lo bajo-

Narrado por Vero -----------------------------

Salimos por la puerta trasera del hotel, donde no había fans esperando, y tras llegar al escenario y subir, pensé que moriría. Justin cogió el micro que le ofreció Dan y dedicó una serie de palabras amables, entre ellas un “te amo”, a todos. La primera canción que cantó fue “Boyfriend” y las chicas y yo hicimos una perfecta coreografía del baile, que ya habíamos hecho unas cuantas veces para subirlo a Youtube, después cantó “Catching feelings” y esta coreografía también la habíamos hecho en un vídeo que Justin nunca vio en Youtube. Para terminar cantó “As Long As You Love Me” y nosotras hicimos el baile estupendamente, era muy movido y acabé sin fuerzas, menos mal que era la última. Justin se despidió y fuimos al hotel de nuevo. Cuando llegamos de nuevo a nuestro pasillo, Justin se despidió de nosotras con un beso en la mejilla y nos dijo que iba a darse una ducha porque justo después tenía una entrevista para Europa FM. Cuando se fue me puse a gritar:
Yo: ¡CHICAS ESTO HA SIDO ALUCINANTE! – Se unieron a mis gritos hasta que Fredo salió de la habitación de Justin y nos pidió un poco de silencio –
Fredo: Esto... chicas por favor nos van a llamar la atención... jeje, ¿por qué no descansáis un rato? – emitió una sonora carcajada y le obedecimos-

Narrado por Mel ------------------------------------

Entramos en nuestra habitación y decidimos darnos una buena ducha.
Yo: Un momento chicas... ¿Justin ha dicho Europa FM? –Las demás asintieron con caras raras –  ¡QUE AHÍ TRABAJA XAVI MARTINEZ!
Xavi es uno de mis amores platónicos, en serio, este chico es totalmente genial. Es súper mono y tiene una filosofía preciosa.
Mire: chicas, yo estoy muy cansada, ducharos vosotras primero y cuando acabéis si queréis podéis ir a verlo, yo me ducharé mas relajadamente... – cerró los ojos y se los frotó – y tal vez después me reúna con vosotras abajo ¿vale?
Viir: Vale... como quieras, pero tía ¡es Xavi! ¿Seguro que no quieres verlo?
Mire: Puf... es que estoy reventada en serio, prefiero descansar un ratito. – sonrió y se tumbó en la cama bocarriba mientras Vero se metía en la ducha –
Yo: Bueeeeno... como prefieras. ¿Seguro que no te pasa nada Mire? Estamos aquí para ayudarte en todo, ya lo sabes. – me senté a su lado esperando una respuesta pero lo único que hizo fue negar con la cabeza y taparse la cara con la almohada. –
Vir y yo charlamos mientras veíamos las noticias de la tele sobre Justin y su visita, cuando Vero salió de la ducha la siguió Vir, y más tarde yo. Vero se puso un vestido cortito de flores muy monas y unas sabrinas marrones, Viir se puso un vestido morado de tirantes también cortito y sin estampados con un cinturón negro y unas sabrinas negras, y yo me puse un vestido blanco que llegaba por encima de las rodillas con un cinturón marrón y unas sandalias romanas marrones. Las tres en vestidos, el trío lalala. Pufs... que ideas me rondan a veces por la cabeza. Antes de salir vi que Mire no se había movido y dudé si ir a su lado de nuevo o irme... opté por la segunda opción dando un suspiro antes de salir. Sabía que cuando Mire se encerraba en su mundo no había manera de sacarla de él, además pensé que necesitaría un tiempo a solas para asimilar todo y reflexionar. Si necesitaba algo vendría y me lo contaría, ella siempre es así. Y la quiero.

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 ¡Holaa guapas! Bueno ¿os ha gustado? ¿Qué pensáis que le pasa a Mire ?
¿Tendrá que ver con Justin ? ¿Os ha gustado y parecido real este Justin? Puf, cuántas preguntas jaja... espero que os haya gustado y que sepáis que sois las mejores lectoras <3 Un besazo. Por cierto, ya mismo empieza el instituto y tendré menos tiempo para subir, además me tengo que disculpar porque útlimamente subo menos y tal... ¿os gustaría que hiciese una maratón que empiece este martes y suba por ejemplo 4 capítulos? Respondedme :)  No os olvidéis de: Pedir siguiente por twitter @LittleSwagJBieb o aquí dejando el nombre de vuestro twitter, si eres nuevo lector o lectora por favor DEJA un comentario con tu twitter (o tuenti en caso de que no tengas lo primero) y si queréis y tenéis tiempo recomendad la novela! GRACIAS POR VUESTRO TIEMPO.

Capítulo 8: Justin Drew Bieber Mallete.




Narrado por Mireya -------------------------------------

Como siempre, fui la primera en levantarme. Eran las 6 de la mañana pero aún teníamos que ducharnos, vestirnos y plancharnos el pelo antes de que Fredo a las 7 viniera a  por nosotras. Me levanté y fui al cuarto de baño a pegarme una ducha rápido de 5 minutos, simplemente para despejarme. Vaya cara tenía esa mañana... tenía unas ojeras tremendas de no haber dormido en 2 días. Aunque por suerte las conseguí tapar con un poco de maquillaje, no me eché mucho porque prefiero ir siempre natural. Cuando salí del baño envuelta en una toalla morada las demás ya se habían levantado y charlaban animadamente. Sí, las toallas de la habitación eran moradas y supuse que no serían así todos los días para todos los clientes. Por turnos fueron entrando en el baño y cada una se vistió así: Yo llevaba esto: 
Virginia llevaba esto: 
Mel llevaba esto: 
Vero llevaba esto: 

Total, que íbamos todas monísimas, ropa informal mona para encajar bien con el resto del team sin pasarse de mega arregladas. Me acabé de arreglar el pelo y llamaron a la puerta.

Narrado por Vero -----------------------------------

Salí del dormitorio donde las demás acababan de arreglarse y abrí la puerta. Allí estaba Fredo, igual de radiante que siempre:
Alfredo: ¡Buenos días Vero! ¿Cómo habéis dormido?
Yo: ¡Hola Fredo! Te acuerdas de mi nombre jiji... – estaba flipada, se había acordado... aunque llegados a este punto, no era eso lo que más me sorprendía - Nosotras hemos dormido bien, no mucho pero bien ¿y vosotros?
Alfredo: ¡Genial! Me encanta España – las demás salieron de la habitación y tras un abrazo a cada una, Fredo siguió hablando- Ayer Justin llegó a las 3 y pico de la madrugada y aún así el aeropuerto estaba a rebosar de gente, por desgracia tuvimos que salir por una puerta trasera por motivos de seguridad según la policía de allí. Ahora vamos a la habitación de Justin, allí están él y Ryan esperandoos para desayunar, dentro de 1 hora y 40 tenemos que irnos a una rueda de prensa en la sala de conferencias de abajo ¿vale? – todas asentimos emocionadas – Por cierto Virginia, voy a avisar a tu madre, después puede charlar sobre todo esto con Pattie, que acabará de arreglarse también en breve e irá a su habitación.
Vir: Perfecto, muchas gracias por todo Fredo, eres muy atento – esbozó una enorme sonrisa que Fredo le devolvió y tras dejarnos en la puerta de Justin, se fue como anteriormente había dicho a avisar a Carmen –

Narrado por Mireya -----------------------------------

Fredo llamó a la puerta y se fue. Al cabo de unos minutos nos abrió Ryan, oh Dios, oh Dios, oh Dios, Ryan Good delante de mi, y a unos metros estaría Justin. Si no estaba muerta estaba a punto.
Ryan G: Hola chicas, pasad tranquilas y nos presentamos –sonrió y nos dejo paso-
Vero: tú-tú-tú eres Ryan ¿verdad? – le abrazó ante la sorpresa de Ryan que seguía con una sonrisa en la cara y pasó.-  Te quiero tío, gracias por todo lo que haces por Justin.
Viir y Mel asintieron al comentario de Vero y tras abrazar a Ryan entraron en la habitación. Era mi turno, no sabía como actuar porque de nuevo estaba nerviosísima y a punto de hiperventilar. Abracé a Ryan con una sonrisa tímida y pasé. Vi a Justin. Allí estaba, sentado en la cama con una sonrisa de oreja a oreja de esas a las que soy adicta. Las demás estaban abrazandolo sin dejarle espacio vital. A mi se me nubló  la mente de nuevo y como si estuviera en un sueño abracé a Justin y le di un beso en la mejilla. ¿Se había ruborizado? JAJAJAJclaro, mi amor platónico ruborizado por estar con tres chicas alrededor y un simple beso mio. Nótese la ironia en ese “claro”. Tras unos minutos sin decir nada y sin apartarnos de él, se decidió a hablar:
Justin: Buenos días chicas. Soy Justin, en persona, ni Derek Bieber ni nada de eso –siempre bromeando, cómo no... *-* - ¿Han dormido bien mis animalitos? Jajaja – había vuelto a mencionar lo de los pijamas, obviamente se ve que no había conocido a muchas fans en pijama.
Todas asentimos con timidez, nos habíamos apartado un poco, pero ni por asomo tenía Justin espacio de sobra para moverse un poquito. Todavía no le habíamos dicho nuestros nombres.
Yo: Justin, me llamo Mireya, gracias por todo lo que has cambiado en mi vida, eres lo mejor que me ha pasado, la razón de que sonría todos los días, la razón de que siga viviendo mis sueños y de que esté aquí hoy, la razón de que sea feliz y estás en la mayor parte de mi corazón. Te quiero. – le solté todo esto de carrerilla y las demás se quedaron alucinando, no pude evitarlo, lo abracé y se me escaparon algunas lagrimillas... vaya paripé estaba montando delante suya.
Me acarició el pelo y me dio un beso en la frente mientras me dijo flojito, como solo él sabe “todo va a ir bien”. Y ahí, acurrucada entre los brazos de Justin mientras me hablaba al oído lo supe bien, estoy totalmente enamorada de él. Y para él, solo era una simple belieber que bailaría a su lado. Me apartó con cuidado y las demás le soltaron rollos, como el mío, que no logré escuchar. Tenía la mente en otra parte, en el calor que Justin trasmitía. En todo el rato que las demás estuvieron hablando y abrazándolo, él no me soltó la mano. Cuando ya habían pasado casi tres cuartos de hora desde que entramos:
Justin: Muchas gracias por todo lo que habéis dicho, significa mucho para mi. Si sigo aquí cantando es por todas vosotras, por mis beliebers, porque me habéis ayudado a vivir mi sueño y a sacar sonrisas en todo el mundo. – sonrió y tras una breve pausa mientras nos secábamos las últimas lágrimas – Esta es la última vez que lloráis por mi ¿vale? Tenéis unas sonrisas preciosas, y os quiero ver felices de estar aquí cumpliendo vuestro sueño junto al mío. Por cierto, antes de que se haga más tarde ¿qué quereis de desayunar? – me soltó la mano y se revolvió el pelo. Dios, me iba a volver loca. –
Ryan: Justin tú lo de siempre ¿no? – Ryan, casi me olvidaba de él, había estado todo el rato al margen al lado de nosotras con una sonrisa de emoción. –
Justin: Yeah, un zumo de naranja y huevos con bacon y patatas fritas. ¿Y vosotras? – nos dedicó una mirada preciosa –
Mel: mmm... nosotras... bueno estamos acostumbradas a desayunar menos jiji... un vaso de leche y una tostada con mantequilla por favor. – Mel había llorado igual que nosotras, había aceptado por fin que era Belieber. También fue la primera en serenarse y poder hablar con normalidad –
Viir: Yo igual por favor – sonrió –
Vero: ¡Yo también please!
Yo: Igual para mi Ryan, gracias. –me miró y con una sonrisa descolgó el teléfono y pidió a recepción todo lo que le habíamos encargado –
Ryan G: Ya está, no tardarán mucho.
Justin: Swaag. – nos miró - Qué poco coméis por España ¿eh? Jaja, cuando vengáis a Los Ángeles para prepararnos vais a tener que comer más o se os agotarán las energías. – como vio que aún no eramos capaces de articular palabra siguió hablando – allí contamos ya con 3 bailarines que han pasado las audiciones. Una chica de 16 que se llama Alice y que os caerá genial, un chico de 17 que se llama Ian y es majísimo y otro chico que se llama Dylan de 17 y también es legal – entonces, nosotras eramos las más pequeñas... puaf qué vergüenza. – ¿Cuántos años tenéis vosotras? Creo que Fredo no me lo dijo, disculpad.
Vero: tenemos 15 años. Melisa y yo cumplimos 16 dentro de un mes, los días 12 y 15, Virgina los cumple a principios de octubre y Mireya a finales de octubre. – esbozó una enorme sonrisa deslumbrante, qué sonrisa más bonita, ojalá yo me pareciera a ella. –
Llamaron  a la puerta, seguramente con el desayuno, y mientras todos se levantaron a abrir y a coger las cosas, vi que Mel estaba ausente desde que Justin había hablado. Cuando nos encontramos a solas unos minutos le pregunté:
Yo: Mel, ¿estás bien? ¿Qué te ocurre?
Mel: Estoy bien... es solo que... ¿has escuchado a Justin? Ha dicho Dylan, ese nombre me trae demasiados recuerdos... déjalo. Gracias, ya estoy mejor cariño.
Yo asentí como pude y empecé a recordar. Es verdad, Dylan, su marcha fue un golpe duro para todas hace casi un año. Pero para Mel, su novia, fue mucho más duro como es lógico. Desde entonces Mel no ha salido con ningún chico en serio. Aunque de todas maneras, no podemos ponernos así cada vez que digan ese nombre. Sonreí de nuevo y cogí de la mano a Mel arrastrándola hasta el salón donde los demás acababan de soltar las cosas del desayuno.
Tras el arrebato extraño que había montado delante de Justin, me prometi intentar actuar con normalidad y tratarlo como una persona normal, como él siempre pedía que lo tratasen. No lo hice del todo mal, estuvimos charlando todo el desayuno animadamente entre todos sobre nuestras vidas antes de venir a conocerlo y sobre lo que haríamos en LA. Justin es muy majo, no solo lo sabía ya, sino que además lo he comprobado en persona, es el mejor. Cuando estábamos recogiendo las sobras llamaron a la puerta. Fredo como siempre justo a tiempo. La madre de Vir y Pattie estaban fuera de la puerta con él, y sinceramente, Carmen parecía haber congeniado perfectamente con Pattie, pues estaban las dos sonriendo y hablando. Antes de poder pensar algo más, me avalancé sobre Pattie seguida de las demás a darle un fuerte abrazo.
Esta vez habló Viir:
Vir: Gracias por todo lo que has luchado por hacer feliz a Justin, te queremos. – las demás, siguiendo ya la rutina de agradecimientos, asentimos y nos apartamos un poco. –
Pattie: ¡Oh! Chicas muchas gracias a vosotras, - miró a Vir- vaya, tu eres la hija de Carmen ¿no? Te pareces un montón. – Virginia se sonrojó  y asintió –
Carmen: Virginia, anda que me avisas de qué ibais a hacer, que ha venido por la mañana Alfredo y me ha pillado con una cara de dormida... –suspiró, seguidamente nos entró la risa a todas y apareció Justin por detrás –
Justin: ¡Hola mamá! – le abrazó aún más fuerte que nosotras y le dio un beso en la mejilla. Qué cariñoso es este bobo que se encarga de robar mi corazón... –
Fredo: Bueno chicas y chicos de todas las edades y lugares, tenemos que bajar ya a la entrevista, Dan está ya afinando la guitarra para el mini recital que harás después a la salida del hotel, Justin. – al principio estaba intentando hacer gracia otra vez, cómo siempre al igual que Justin. Vaya dos, pero yo aún tenía la impresión de estar soñando.-
Bajamos deprisa y cuando entramos en la sala, llena hasta las trancas de periodistas de todas las cadenas, Justin, Ryan y Moshe, nueva incorporación que estaba esperando en la puerta, recorrieron todo el pasillo y se sentaron en unas sillas sobre un escenario. Los demás nos quedamos en la entrada mientras Justin resolvía algunas cuestiones que le iban proponiendo. Se notaba que estaba acostumbrado. Él siempre respondía con una sonrisa, aunque para nada parecida con la que nos respondía a nosotras, y con una nota de seguridad en su tono de voz. Los periodistas de España siempre me han parecido demasiado entrometidos. Preguntan siempre por temas del corazón y por temas económicos, cuestiones personales, en lugar de preguntas comunes que se hacen a gente de la industria de la música. Ahí fue cuando recordé que Justin estaba pillado. Jelena. Jelena. Jelena. Me lo recordé a mi misma unas cuantas veces. Selena era mi ídolo femenino, y para nada intentaría ligar con su novio. Bah, ni que Justin se fuera a fijar en mi para algo. Me reí para mi misma y reparé en que las demás estaban saliendo por la puerta.
Yo: ¿A dónde vais, Vir? – le susurré-
Vir: Lo acabamos de decir tía, estás en la inopia. Vamos a recepción que nos estará esperando el resto del Team. – asentí y la seguí-
Cuando llegamos a recepción ...

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Preciosas! ¿Os ha gustado? Como veis he subido 2 capítulos por el retraso, lo siento. Muchas Gracias por leer, y lo de siempre: Pedid siguiente por @LittleSwagJbieb o aquí (dejando el nombre de vuestro twitter para que pueda avisaros) si no teneis twitter dejad vuestro tuenti y os agrego y aviso, recomendad mi novela si podéis y si eres nueva lectora/lector dime tu twitter que pueda avisarte del siguiente capítulo cuando lo suba :D Os love.

Capítulo 7: Madrid y muchos sueños por cumplirse.




Narrado por Mireya ---------------------------------------

Llevaba todo el día nerviosa tirándome de los pelos. Por fin los días habían pasado y ya era 24 de agosto. A la mañana siguiente a las 8 y media cogeríamos mis amigas y yo un vuelo hacia Madrid, donde nos reencontraríamos con Fredo y conoceríamos a Justin, cumpliendo nuestro sueño. La última semana no había visto apenas a las chicas, Vero sé que estuvo con sus padres pasando los últimos días antes de irnos, Virginia por su parte... bueno, no es que me alegre mucho pero al final volvió con Marcos y se han pasado todos estos días juntos demasiado cariñosos. Espero que no haya hecho nada de lo que se pueda arrepentir después. Mel, ha pasado estos días con su abuela y sus padres, despidiéndose de todo el pueblo y ocupada comprando ropa para el viaje. Yo pasé todos esos largos e interminables días con mi familia, los iba a echar muchísimo de menos y lo habíamos pasado bien juntos, pero esto de estar a tan solo unos dias de cumplir tu sueño... puf, estoy nerviosísima. 
Ya eran las 11 de la noche, antes de acostarme comprobé que todo estaba en la maleta. Íbamos solo 3 días pero había metido ropa al menos para una semana. Quería estar totalmente perfecta dependiendo de la situación para Justin. Estaba cansada así que me fui a la cama pronto con la esperanza de dormir. Ni por suerte. No pegué ojo en toda la santa noche. Por mi cabeza no dejaba de pensar que, aunque fuera a conocer a Justin, él no se fijaría en una chica como yo. Nuestra relación se limitaría a los ensayos y... bah a pesar de esto estaba totalmente feliz. Lo vería todos los días, yo... no sé cómo explicar lo que sentía en esos momentos.
Al fin sonó el despertador. Genial. Me levante de un salto de la cama, me vestí con lo que preparé el día anterior : 
No era para nada arreglado porque Justin no llegaría hasta el día siguiente y ...¿para qué o quién estar mona en un avión? Me despedí de toda mi familia con lágrimas en los ojos y... adiós pueblecito perdido de la mano de Dios. Eran las 7 y media cuando Viir y su madre llegaron en un taxi a la puerta de mi casa, ya habían recogido a las demás. Tampoco iban muy arregladas. Al llegar al aeropuerto me di cuenta de que todas estábamos llorando, a excepción de la madre de Viir, Carmen, que parecía super feliz.
Tras pasar un montón de controles y un montón mas grande aun de puertas, embarcamos. Yo me senté con Vero, y Viir, Mel y la señora Carmen iban detrás. Al lado de Vero se sentó un chico de unos veintitantos muy mono, entablamos más o menos amistad, ya que el vuelo tardaba 3 horas. A mi de todas maneras se me hizo eterno. Cuando llegamos por fin a Madrid tuve la impresión de estar en un sueño. Al salir del aeropuerto, que era enorme, y llegar al centro de Madrid mientras el taxi buscaba nuestro hotel, pude comprobar lo grande que era la ciudad. Había gente de todas las edades y colapsaciones de gente en todas partes. Miré el reloj antes de entrar en el hotel, ya eran 12 de la mañana. El hotel, de 5 estrellas, tenía un gran vestíbulo precioso y dentro los trabajadores nos hablaron a todas de “usted”. Qué cambio de aires en comparación con nuestras vidas anteriores.
Llegamos a nuestras suits, teníamos 2 , una en la que dormiría Carmen y una en la que dormiríamos las demás. La nuestra era tremendamente grande; había un gran salón con 2 sofás donde cabrían al menos 6 personas y con  una televisión que ocupaba la mitad de la pared, una habitación enorme con dos camas de matrimonio y un armario gigante y un baño con espacio de sobra y con una bañera grande con jacuzzi. Me encantó. Pasamos el resto de la tarde abriendo el equipaje y paseando por el hotel. Si yo había echado demasiada ropa, las demás aún habían echado más.  En total tendríamos ropa para 1 mes, y eso que repito, solo íbamos a pasar 4 dias y 3 noches. Preguntamos en recepción la habitación en la que se alojaría Justin, y cuando dijimos nuestros nombres, al fin nos dio la “información confidencial que no nos importaba”. Flipé, iba a estar en la misma planta que nosotras, y para más alucine, a partir de las 11 de la noche, la planta entera estaría alquilada para él, su equipo y nosotras. Pensé que estas confianzas, además de las pedazo de habitaciones, se deberían a Fredo. Se ve que le caímos bien y vio el tipo de chicas que somos. Me alegré, al mejor amigo de mi amor platónico, al que conocería además en unas horas, le caía bien. De película, todo totalmente era de película.
Nos fuimos a dormir temprano, y cada una contó en su twitter lo alucinante que era el hotel. Yo dormí con Mel, mientras que Vir y Vero dormirían en la otra cama. Todas quisimos ponernos nuestros pijamas de animales. Sí, fue un volunto que nos dio hace tiempo y nos compramos pijamas de pantalón corto y camiseta de tirantes iguales pero con dibujitos de animales diferentes. El mío tenía ranitas, el de Mel vaquitas, el de Vero tenía unos cerditos muy monos y el de Viir tenía pajaritos amarillos. Nos gustaba hacer el tonto, por si no se nota, pero además es que esos animalitos eran tan monos... ¿a quién no le gustan los pijamas cuquis? Y más si los llevas a juego con tus amigas jaja.
De repente, se escuchó un ruido muy fuerte en el pasillo. ¿Qué hora sería para eso? ¿Tan pronto había amanecido? Miré el reloj y vi que eran tan solo las 4 de la mañana. Las demás también se habían incorporado y nos preguntamos entre todas qué habría sido eso:
Mel: chicas, ¿qué mierda ha sido ese ruido que me ha despertado?
Yo: pues ni idea, - bostecé sin poder evitarlo- ¿miramos fuera a ver que ha pasado?
Vero: bueno... espero que no haya nadie porque tenemos unos pelos de psicópatas... – nos empezamos todas a reír y decidimos levantarnos a ver qué había provocado ese ruido –
Viir: Yo abro la puerta. – salimos al pasillo las cuatro de puntillas y la luz se acababa de apagar. ¿Por qué justo en ese momento? Miramos a la derecha y... la luz se encendió de nuevo –
Yo: chicas, no hay nadie, ¿quién va a ser? ¿Justin? ¿y nos va a ver con estas pintas? –miramos a la izquierda y – ¡AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAH!

Grité a más no poder sin poder evitarlo, pero es que las demás no se quedaron atrás. Justin estaba ahí, a dos puertas de la nuestra, con su maleta y Fredo y Ryan Good al lado. Dios, no podía creerlo, estaba a unos metros de mi, y ahora que lo pienso: Ahí estábamos las 4, en pijamas infantiles chillando como subnormales delante de Justin Bieber. Antes de que pudiésemos seguir gritando y despertar a todo el hotel, Justin vino. Sí, se acercó a mi, Mireya Medina Ruiz, y me tapó la boca. OH DIOS MIO, Justin estaba tocándome. Justin estaba al lado, respirando el mismo aire que yo. Justin estaba a unos centímetros de mi. ¡AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAH! En ese momento se me nubló la mente, no podía pensar, dejé de gritar, las demás también pararon cuando Justin se puso el dedo índice en la boca para indicar silencio. Detrás vi que Fredo y Ryan se reían. A mi me pareció de todo menos cómica la escena. Bueno sí, era graciosa... e incómoda la situación. Cuando nos callamos totalmente Justin habló en inglés, que entendimos a la perfección gracias a que por suerte, el único instituto que había en mi pueblo era bilingüe y por tanto hablábamos inglés todo el rato.
Justin- Chicas, no griteis por favor – me apartó la mano de la boca y sonrió de esa manera que solo él sabe- Es tarde, mañana hablaremos de todo, pero ahora todos deberíamos descansar ¿vale preciosas?
Todas asentimos con la cabeza como pudimos y nos abalanzamos sobre Justin para abrazarlo. Correspondió a cada uno de los abrazos y de los besos en la mejilla que le dimos y tras darnos otro mega abrazo a todas en conjunto se despidió:
Justin: Lo siento, pero de verdad que es tarde, mañana podríamos desayunar juntos ¿no? – seguía sonriendo a pesar de lo tarde que era, siempre igual, animando a la gente y transmitiendo esa alegría y ese entusiasmo, lo quiero.- Por cierto, bonitos pijamas – nos guiñó y tras revolverme el pelo se metió en su habitación seguido de Ryan. –
Fredo se acercó y tras darnos un abrazo a todas, que seguíamos eclipsadas, nos dijo una hora para levantarnos y se fue.
Lo normal sería decir que nos fuimos a dormir tal como dijeron, pero no sería la verdad. Entramos en la habitación y nos pusimos a intercambiar pensamientos que nos interrumpiamos las unas a las otras:
Yo: me ha tocado el pelo, me ha tocado el pelo
Vir: me ha dicho preciosa, me ha abrazado
Mel: Oh Dios, me habéis pegado la bieber-fever.
Vero: me ha dado un beso en la mejilla, Justin Bieber me ha dado un beso en la mejilla
Yo: me ha tocado la boca y me ha dado un beso en la mejilla
Mel: ha dicho que le gusta mi pijama
Vir: ¿cómo puede mi madre seguir durmiendo?
Vero: Me ha abrazado, me ha abrazado

Tras aproximadamente 15 minutos de conversaciones sin coherencia, nos reímos a carcajadas pensando que Justin nos había visto con pelos de loca y pijamas de niñas chicas. Mi mente seguía sin responder como debía, y sin asimilar muy bien todavía qué acababa de pasar, me dormí. Las demás también lo consiguieron, al menos lo parecía, pero no dormimos mucho más de 3 horas porque a las 7 de la mañana se pasaría Fredo por nuestra habitación para llevarnos a la habitación de Justin a desayunar. Nos traerían lo que quisiéramos, pero por puras medidas de seguridad, bajar al comedor normal era imposible.

A la mañana siguiente...

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